Del libro “Tarija... Apuntes Históricos” de Jesús Miguel Molina Gareca Sobre La “Voluntaria” Anexión de Tarija a Bolivia (1 Parte)

Escrito por  Jesús Miguel Molina Gareca Feb 25, 2018

Los textos clásicos de historia tarijeña nos señalan que existió una voluntad unísona del “pueblo” de Tarija en 1825 y 1826 para pertenecer a Bolivia “consintiendo antes en desaparecer de la tierra, que dejar de ser boliviana. Su voluntad es pertenecer a Bolivia y sin Bolivia, no existir en el mapa geográfico” (1).
Lo cierto, hasta donde se tiene revisado y conocido, es que no existe ningún movimiento pro Bolivia, en Tarija, hasta el año 1825, cuando aparecen en escena el Coronel de Milicias Bernardo Trigo y el también Coronel Francisco Burdett O’ connor .

O’ connor, en sus Memorias dice que el 15 de abril de 1825 llegó a Tupiza, desde donde despachó “al teniente Coronel Ferguson y al Mayor Porras (limeño), del Estado Mayor de mi División a Tarija, cincuenta leguas distante, dándoles algunas onzas de oro de la Comisaría de la División para comprar ganado vacuno y remitirlo a Tupiza”. (2) En esta parte de sus memorias empieza a referirse a Tarija; es concreto al indicar que con el primer correo de mayo (1825) le llegó una nota del Mariscal Sucre ordenándole que debía marchar a Tarija, “y si halla mérito en ella, en uso de las facultadas amplias que se le tienen conferidas, mudará al Gobernador de esa provincia, nombrando otro en su lugar” (3)
Según O’ connor, Sucre había recibido una representación de “algunos vecinos de la provincia de Tarija, en la que se quejaban contra su Gobernador y pedían se les nombre otro”.
Aquí empieza -según nuestra hipótesis- el giro de Tarija para su posterior anexión a Bolivia ¿Quiénes eran esos «algunos vecinos» que pedían se les cambie de gobernador?
Según Ávila Echazú, no podían ser sino aquellos que -supuestamente­ Eustaquio Méndez tildó de los “nuevos patriotas”, entre ellos Bernardo Trigo, Manuel Lea Plaza, Zacarías Saracho, Ignacio Mealla, etc. (4)
La elección para nuevo gobernador hecha por O’ connor recayó en Bernardo Trigo y el gobernador a quien destituyó fue J. Felipe Echazú.
Un párrafo más abajo de lo citado en los “Recuerdos” de O’ connor por vez primera hace mención a “los deseos de todo su (el) vecindario por pertenecer al Alto Perú y sus Libertadores” (5), de ésta afirmación es que sostenemos que el responsable para que Tarija se anexione a Bolivia, no es sino el mismo O’connor.
Estas acciones directas -por mandato de Sucre, según escribe él-, realizó entre el 5 y el 23 de mayo de 1825. Posterior a esta acción los seguidores de Bernardo Trigo proclaman su abierta adhesión a Bolivia, la fecha fue el 6 de junio aunque Tomás O’ connor, nieto de Francisco B. O’connor, indica erróneamente que la fecha fue el 9 de junio cuando “en gran comicio popular, proclamó solemnemente la reincorporación de la provincia al Alto Perú.”(6)
Cabe destacar que antes que el Coronel O’ connor se encargara personalmente de relevar de su cargo al Gobernador Echazú, aseguró sus acciones enviando a dos emisarios (Ferguson y Porras), todavía el mes de abril, con órdenes de “llebar todos los soldados que hayan servido en el Exercito Real, y como estos fueron reclutados a toda fuerza, dejando como quedo decierta, y enteramente escasa de brazos esta Provincia.” (7), se ordenó “suspendiese todo procedimiento relatibo a la organización del Gobierno de esta Provincia”. (8) Curiosamente Francisco B. no anota estas dos acciones en sus “Recuerdos”.
Algo que tampoco registra Francisco B. en sus memorias, ni Bernardo Trigo Pacheco, en las Tejas de mi Techo, es la elección de tres diputados por Tarija para el congreso a realizarse en La Plata, hoy Sucre; esta acción se realizó el 26 de mayo de 1825, como efecto inmediato de las disposiciones en Tarija; en dicha sesión se eligió a Baltazar Arze, José Mariano Ruyloba y Joaquín Texerina, los dos primeros curas, como diputados por Ta rija que debían marchar a La Plata al congreso convocado por Sucre según el decreto de febrero 9 de ese mismo año . El hombre que dirigió esta asamblea fue Bernardo Trigo, quien firma el acta como “Xefe político”(9). Esto lo realiza en clara contradicción a las órdenes que tenía de “suspender todo lo relativo a la organización del Gobierno”.
Esta primera acción celebrada bajo el mandato de Bernardo Trigo no puede ser desconocida ni dejar de mencionarse cuando nos referimos a este proceso histórico en Tarija.
A partir de este momento se teje lo que bien podríamos llamar el silogismo tarijeño, a semejanza del llamado silogismo altoperuano.
Entre el 26 de mayo de 1825 y el 17 de octubre de 1826, existe poco más de año y cinco meses; en ese espacio de tiempo se suceden una serie de intrigas, amenazas y juegos políticos dignos de los doctores altoperuanos, en este caso acción únicamente de personajes tarijeños.
Entre los argumentos utilizados por los “nuevos patriotas” para demostrar que Tarija pertenecía al Alto Perú contra la corriente argentinista, se dijo que Tarija había sido liberada por las fuerzas dirigidas por Sucre, “Tarija estaba siempre ocupada por las armas del Rey, hasta que yo la liberté”, (10) indica contundentemente O’connor en la obra de referencia; es además el primero en dar esta versión que luego utilizaría Sucre para justificar las acciones del gobierno boliviano a favor de los que propugnaban la agregación de Tarija a Bolivia.
“La provincia de Tarija ha sido sometida al ejercito Libertador no como un país que pertenecía á Potosí ó Salta, sino como un territorio que dominaban los españoles, y era preciso arrancar de sus manos” (11) , ésta afirmación hecha por Sucre al gobernador de Salta muestra que el argumento inicial fue puesto en práctica.
Ésta acción queda demostrada en su falsedad pues Tarija, según varios documentos, (12) se proclamó por la libertad en el mes de marzo, cuando O’connor, que era la avanzada militar en el Alto Perú, aún estaba camino de Oruro a Potosí.
Otro argumento utilizado, con mayor tono para la agregación de Tarija a Bolivia, es el exaltado “entusiasmo de los tarijeños que manifestaban de una manera franca y decidida de continuar formando parte del Alto Perú y ser gobernados por los vencedores de Ayacucho” (13) Se llegó a extremos con tal de fundamentar este argumento, así podemos leer: “Bernardo Trigo, caballero de los principales de Tarija y que había prestado servicios a la causa de la patria, y que en aquellos momentos encarnaba la aspiración de la mayoría de los tarijeños de pertenecer al Alto Perú” (14)
La historia clásica tarijeña hace ver aquellos episodios y los califica como los de la “voluntad manifiesta”, el “comicio popular”, el “gran cabildo”, y conceptos de igual calibre.

El Silogismo Tarijeño
¿Cómo explicar algo que siempre se trató de ignorar o no se lo quiso mostrar?
Tratemos:
La llegada de O’connor a Tarija dio la oportunidad para que quienes estuviesen vinculados comercialmente, con miras de liderazgo político y encumbramiento en cargos públicos con el Alto Perú reafirmen su voluntad de pertenecer a la nueva república en ciernes, esto tiene un primer paso con el relevo que se hace del gobernador tarijeño impuesto por los mismos tarijeños; tiene un segundo paso con la elección e 3 representantes al congreso del Alto Perú, el mismo mayo de 1826; finalmente un tercer paso es la argumentación de la ocupación de Tarija por parte de los ejércitos del Rey y/o por la voluntad mayoritaria” de sus pobladores de pertenecer al Alto Perú.
Esta primera escena termina con la nota de Sucre a O’connor ordenándole se retire de Tarija o “que prescinda de conocimiento de los negocios de la provincia de Tarija, ... sino para conservarles el orden cuando alguna novedad alarmante amenazase la causa pública” (15) Como se ve, se ordena la retirada hasta que sea necesario conservar el orden que “amenazase la causa pública”, esto último es una coartada de elegante trazo.
Todo este tejido de intriga, conspiración e hipocresía se cae cuando la Delegación enviada desde Buenos Aires a reunirse con el Libertador Bolívar acuerda que Tarija debía mantenerse como parte integrante de las Provincias Unidas del Río de La Plata, incluida en la jurisdicción salteña. Esta decisión de Bolívar -hecho inesperado en los tarijeños que pugnaban por lo contrario- deshace por un tiempo todos sus planes. Sin embargo de ello comienzan a tramar el hilado más fino que tiene que ver con lo que llamamos el “Silogismo tarijeño”.
Sucre, y aquellos tarijeños que pugnaban por agregar Tarija a Bolivia se dan cuenta que se mostraba inmadura y no aceptable la propuesta radical y abierta de separar a Tarija de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Textos de Referencia y Guía
1) Según cita TRIGO P. Bernardo en/ Las Tejas de Mi Techo/s/e/Tarija/abril 1934.
2) Burdett Francisco/ Recuerdos/ Edit. Don Bosco/ La Paz/ 1972/ P. 116.
3) Burdett O’connor: Obr. Cit. P. 117 .
4) ÁVILA E. Edgar/Historia de Tarija/Tomo 1/Fondo Edit. Cámara de Diputados/1ra. Edic./La Paz/1992/ P.P. 274 - 277.
5) Burdett O’connor: Obr. Cit. P. 119.
6) D. Tomás/Tarija. Bosquejo Histórico/Imp. Atenea/La Paz/1932/P. 129.
7) Historia de Tarija (Corpus Documental)/Dir. Cristina Minutolo /Tomo
III/Imp. U. A. J. Misael Saracho/Tarija/1987/P. 21/ Doc. 259.
8) Historia de Tarija (Corpus Documenta/): Obr. Cit. P. 23/ Doc. 261.
9) Historia de Tarija (Corpus Documenta/): Obr. Cit. P. 76/ Doc. 286.
10) Burdett O’connor: Obr. Cit. P. 121.
11) Historia de Tarija (Corpus Documenta/): Obr. Cit. P. 87/ Doc. 289.
12) Historia de Tarija (Corpus Documental)/ Dir. Cristina Minutolo/ Tomo II/Imp . U. A. J. Misael Saracho/Tarija/1986/P. 271/ Doc. 221- P. 275/Doc. 224 - P. 276/Doc. 225.
13) D. Tomás: Obr. Cit. P. 126.
14} D. Tomás: Obr. Cit. P. 126.
15) Historia de Tarija (Corpus Documental)/Dir. Cristina Minutolo/Tomo III/Imp. U. A. J. Misael Saracho/Tarija/ 987 /P. 88/Doc. 290.