Policía agasajó a papás y abuelitos del asilo

Escrito por  ARTURO FERNÁNDEZ C./EL PAÍS EN Mar 20, 2018

Se dice que llegar a la adultez es como ser por segunda vez un niño, y algo de esto demostraron ayer los adultos mayores del asilo de ancianos Santa Teresa de Jornet, que recibieron con alegría y emoción la visita del Comando Departamental de la Policía de Tarija, que llevó un poco de diversión y tiempo a los padres que se quedaron solos, viejos y olvidados.

Temprano, a las 9 de la mañana, los abuelitos del asilo ya estaban sentados en el patio de este ambiente, listos para divertirse, y así fue; porque además de disfrutar de una merienda, bailar, cantar, jugar y divertirse, ellos tuvieron un momento diferente al de todos sus días, y sintieron que no están solos, porque hay personas e instituciones que se acuerdan de ellos.
Eifel, de 67 años de edad, cuenta que está en el asilo desde hace un mes y que llegó a este lugar debido a que se quedó solo desde que le dio embolia y no pudo caminar. Dice que tiene 6 hijos, pero cuando el médico les dijo que ya no iba a poder caminar, sus hijos, hermanos y familia escaparon y lo dejaron solo.
Sin embargo afirma que esto no lo derrumbó, pues pudo llegar al asilo donde tiene una vida digna aceptable y lo pasa bien.
Por su parte Felipe, otro adulto mayor pero de 78 años de edad, cuenta que tuvo 5 hijos, pero dos de ellos fallecieron, por lo que le quedan 3 con vida que se dedican ahora a sus propias familias; sin embargo no les reprocha nada a ellos, toda vez que dice que están mayores, tienen familia y su vida hecha, son incluso hasta abuelos, por lo que no quiere molestar a nadie y se vino al asilo.
Al igual que Eifel y Felipe, otros 128 papás, abuelitos, adultos mayores, viven cada día sin sus seres queridos, pero haciéndose compañía entre sí para hacer esta etapa de su vida más llevadera.
Por todo esto y para demostrar la otra faceta de la institución verde olivo, la Policía llegó ayer al asilo, haciendo un alto a sus actividades para poder compartir un momento con los abuelitos.
“Un excelente trabajo que hacen las hermanas, pero muchas veces es gente que ha sido olvidada por sus hijos, hermanos, familia o que han perdido a sus seres queridos, entonces es importante que hayamos venido para hacerles pasar un momento diferente, compartir un pequeño momento y no olvidarnos que también somos padres, somos hermanos y algún día llegaremos a ser viejos”, finalizó.