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Chile concluyó desminado de la frontera con Bolivia

Escrito por  Jun 21, 2010

La Paz/Erbol/tomado de La Prensa.- El Ejército de Chile retiró y destruyó las 22.988 minas antipersonales que sembró en la frontera con Bolivia en los años 70, durante la dictadura de Augusto Pinochet. Sin embargo, aún resta que el proceso sea certificado de manera imparcial en el marco del Tratado de Ottawa que establece los parámetros para el desmantelamiento humanitario de estos artefactos explosivos.

En una entrevista con La Prensa, el nuevo cónsul general de Chile en Bolivia, Jorge Canelas Ugarte, reveló que este proceso concluyó, pero en medio de diversas dificultades tanto climáticas como de ubicación real de los artefactos.

“Es un trabajo que se hace en un terreno en el que, cuando vienen las lluvias, se producen deslaves, y como las minas se instalan a poca profundidad, en muchos casos han sido desplazadas de los lugares originales donde fueron plantadas. Eso dificulta el desminado, pues los planos de instalación no corresponden con la situación actual”.

“Con mucho esfuerzo hemos logrado hacerlo y ahora nos complace decir que ya hemos terminado el proceso de desminado de la frontera con Bolivia y lo que falta por hacer es solamente la etapa de certificación de ese desminado; es un proceso de verificación indispensable”.

El nuevo jefe de la legación chilena en La Paz dijo que este trámite está en curso, en el marco de los procedimientos establecidos. No obstante, aún no existe una fecha definida para que estos trabajos sean certificados por instancias neutrales.

La Convención de Ottawa, que también fija los mecanismos de consulta, cooperación y transparencia, tuvo su más reciente reunión de evaluación en diciembre del año pasado. Más de 150 países han suscrito este instrumento, a excepción de Estados Unidos, Rusia, India y China. En Sudamérica, todas las naciones son signatarias del tratado. Chile comenzó a retirar las minas de su zona fronteriza con Bolivia en julio de 2005, en la zona de Chungará-Tambo Quemado, con la esperanza de concluir los trabajos en 2006. Sin embargo, el proceso se extendió hasta este año. El Tratado de Ottawa estipula que los países miembros eliminen los explosivos hasta 2012, incluidos los almacenados. Sin perjuicio de estos compromisos, se autorizó la existencia de minas para entrenamiento y prevención.

En la frontera boliviano-chilena existían 42 campos minados con cerca de 23.000 minas antipersonales; no obstante, durante el Gobierno de Pinochet, un total de 118.377 se sembraron en las fronteras que Chile tiene con los países vecinos; además de otros 1.100 artefactos antitanque. Para llevar a cabo el retiro de las minas, Chile creó una comisión a cargo de una división especializada del Ejército que logró intercambiar experiencia y capacitación con un grupo de militares bolivianos el año 2008, según indica el sitio de internet de esta organización estatal chilena (www.cnad.cl).

 

Cuando se inició la desactivación de las minas, el Ministerio chileno de Defensa entregó un informe sobre los daños humanos provocados por los artefactos sembrados. Hasta entonces se habían registrado un total de 49 accidentes con el saldo de 23 fallecidos y 100 heridos, que incluyen a 75 militares chilenos. Los 48 civiles sufrieron accidentes en las regiones fronterizas con Bolivia o Perú, en zonas por donde hay circulación de población. Sobre la base de estos datos, se tenía un registro preliminar de heridos por efecto de la detonación de las minas: 27 chilenos, 15 peruanos y seis bolivianos. Al respecto, el Tratado de Ottawa establece la reparación del daño provocado por las detonaciones.

Luego de la certificación del desminado de las zonas fronterizas, se espera la construcción del centro integrado del paso Chungará-Tambo Quemado, al igual que el complejo aduanero que se desarrolló en Colchane-Pisiga. En ese sentido, el cónsul Canelas espera coordinar, a partir de estos programas, mejores controles para frenar el tráfico de drogas, precursores y el contrabando. Estos temas serán planteados en la próxima reunión de consultas políticas que se realizará durante las dos primeras semanas de julio en La Paz, en el marco del diálogo iniciado en 2006, cuando se acordó la agenda de 13 puntos.

 

El narcotráfico crece y preocupa

El cónsul general de Chile en Bolivia, Jorge Canelas Ugarte, también expresó la preocupación que tienen las autoridades de su país respecto del incremento del narcotráfico en esta parte del continente. “Desgraciadamente, todo el norte de Chile ha sido permeado de una manera muy fuerte en los últimos años y eso nos preocupa. Por lo tanto, tenemos un trabajo importante que hacer para frenar y poner un orden en nuestra frontera para controlar lo más posible este delito”.

Al ser consultado sobre la incorporación de un sistema de cooperación antidroga que abarque las áreas del intercambio de información, dijo que existe la predisposición de su país en esta materia. “Estamos dispuestos y abiertos para hacer un trabajo conjunto en el momento (...) y eso lo hemos planteado en los últimos dos años”.