Heridos y aprehendidos tras partido de Ciclón

Escrito por  Oct 04, 2010

Tras el partidos disputado ayer entre Atlético Ciclón y Nacional Potosí, quedando eliminado el conjunto local de la Copa Simón Bolívar, los hinchas albicelestes, armados de piedras, petardos y hasta de una dinamita, protagonizaron disturbios en las afueras del estadio IV Centenario, dejando como saldo una policía herida, doce fanáticos aprehendidos y un sin número de personas afectas por los efectos de los gases lacrimógenos.

El subcomandante departamental de la Policía Boliviana, coronel Antonio Ortiz, informó que tras el trabajo de inteligencia que se desplegó durante los diferentes partidos de Ciclón, su autoridad “ya tenía conocimiento sobre los enfrentamientos que se iban a suscitar en torno a este encuentro”, por lo que se determinó la movilización de 170 efectivos antidisturbios, pertinentemente provistos con gas lacrimógeno, bastones metálicos, escudos y armas con proyectiles de goma, hacia inmediaciones del estadio IV Centenario, para evitar que el daño cunda hacia las personas “que asisten a apoyar al deporte sanamente”.
Ortiz comentó que, debido a las agresiones que hinchas ciclonistas sufrieron por parte de los “barra brava” de Potosí, en el anterior encuentro realizado en esa ciudad, ya se preveían los disturbios, pues una “promesa de venganza” se difundió durante los días previos al partido entre los simpatizantes albicelestes.
Asimismo, manifestó que una vez finalizado el encuentro, jóvenes pertenecientes a la barra brava ciclonista, luego de someter a hinchas de Nacional Potosí, se organizaron y procedieron a arremeter contra los efectivos policiales, golpeando a una policía que se encontraba alejada y lanzando proyectiles de todo tipo contra las movilidades de uso oficial que se encontraban estacionadas por el lugar. “El objetivo era lastimar a los oficiales y causar daños a los vehículos, entre los que se encontraba el carro bombero, el cual sufrió algunas averías a causa de las piedras arrojadas por la turba”, aseveró.
Por otra parte, lamentó que en medio del enfrentamiento se encontraban niños y mujeres, quienes eran igualmente atacados por los hinchas. “Optamos por cooperar en la evacuación de los civiles inocentes, protegiéndolos con los escudos para que no los alcancen los objetos lanzados”, relató.
El auge del altercado sucedió en la calle O’Connor y Domingo Paz, sitio en el que la fuerza policial implantó un frente inamovible para dispersar a la turba. “Los hinchas, que se encontraban en estado de ebriedad, continuaban lanzando petardos y piedras, razón por la cual los oficiales respondieron con gas y golpes, hasta que nos lanzaron una dinamita, que afortunadamente no lastimó a personas ni oficiales, y comprendimos que si no los parábamos, alguna persona resultaría lastimada, por lo que procedimos a realizar las detenciones de los incitadores”, aseveró.
El subcomandante especificó que doce hinchas fueron aprehendidos tras el partido, de los cuales once pasarán ocho horas en las celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), y uno perteneciente a la barra brava, quien se presume hubiera lanzado el cartucho, alias “El Júnior”, se quedaría a disposición del fiscal Franco Anagua, de turno para posteriores investigaciones.

Defensor del Pueblo
El representante del Defensor del Pueblo, Carlos Samaniego, se constituyó a dependencias de la Felcc, a horas ocho de la noche de ayer, para verificar el estado de hinchas y policías, constatando de esta manera que no existían heridas de gravedad en ninguna persona. Una vez en frente de los actores, instó a los hinchas a realizar un compromiso público de cambio y a solucionar sus problemas de otra manera. “Se trata solamente de un partido, y no existe razón suficiente para llegar al uso de la violencia”, amonestó a los hinchas.
Asimismo, se dirigió a los oficiales sugiriéndoles que en posteriores encuentros haya mejor organización y que se tome las medidas pertinentes para prohibir el ingreso de bebidas alcohólicas a los encuentros, con el fin de evitar la aplicación forzosa de la represión. “La ingesta de alcohol sería la causa prima, que lleva a los jóvenes a obrar de esta manera”, concluyó.