(400 AÑOS “EVANGELIZANDO LA PAZ” DESDE TARIJA) CARTAS A LOS AMIGOS (OCTAVA PARTE)

Escrito por  Jun 23, 2013

Referencia: Muestra Artística de Mimmo Roselli en el Centro Eclesial de Documentación.

Queridos amigos:

El día 19 tuvo lugar otro acto en el Centro Eclesial de Documentación. Se trataba de la muestra de Mimmo Roselli. Mimmo es un artista de Florencia. En nuestro museo tenemos seis cuadros suyos, con un candor de líneas que parecen haber sido esbozadas por una imaginación instintiva sin mediación del pensamiento. Sobre él escribí que se trataba de un pintor “minimalista” (no usa colores sobrepuestos). En realidad trataba de subrayar la forma del “decir” más que la cualidad del “sentir”. Uniendo ambas dimensiones me resulta ahora una misión de arco iris: un juego de los colores fundamentales de la vida, esenciales e inmensos, porque están inscritos en la naturaleza de las cosas y de los seres.

El 19 de febrero no expuso cuadros, más bien ofreció una instalación denominada “A través del vidrio”. El vidrio, por su transparencia, puede ser denuncia, peligro y mirada sobre horizontes insospechados. La apertura de la exposición fue como una tarde de primavera, cuando el cuerpo vibra con sensaciones pasadas y nuevas. Los vidrios estuvieron esparcidos en todos los ambientes del museo, corredores y salas hasta llegar gradualmente a un haz de luces (un vidrio de Murano) que reflejaba una miríada de deseos en ambiente oscuro. ¿Potencia de la luz o poder de las tinieblas? La idealización de la candela (el vidrio de Murano) era invocación y victoria sobre lo absurdo de la vida. ¿Realidad extranjera en un ambiente conventual? En mi presentación del catálogo de la exposición he insistido sobre el valor del silencio conventual que, como el vidrio, es precario, transparente y símbolo de inmensidad. Invitaba, por tanto, a unirnos al rayo de aquella luz para no ser vencidos por la oscuridad.
Para resaltar este suplemento de sentido, Mimmo introdujo en su muestra siete plaquetas de vidrio (que colocó frente a la puerta de la habitación de luz/oscuridad) en las que imprimió los misterios de la pasión y resurrección de Cristo. Apoyó esas plaquetas sobre un antiguo altar. Como artista, Mimmo no solamente creó los objetos de la exposición; también eligió el espacio para la organización de conjunto. ¿Tal vez también el corredor, más que como lugar, fue asumido como efecto de sentido? El conjunto, así organizado, podría decir: la vida (densidad y fragilidad del vidrio) es un caminar (corredor) entre la luz y la oscuridad (candela/oscuridad) en un misterio de fe (el altar con las placas de vidrio). Por mi parte, las placas las interpreté como vitrales de interioridad para una catedral espiritual. Gracias, Mimmo, por tu esfuerzo y la belleza que nos has ofrecido. Cariñosos saludos.

Tarija, 30 de enero de 2007

Fray Lorenzo Calzavarini ofm


Referencia: Presentación de la edición en Tarija, alegría y pérdida de un gran amigo: P. Fiorenzo Locatelli, Ministro Provincial de Toscana.

Queridos amigos:

Con motivo de la presentación pública en Tarija de los volúmenes de “Presencia Franciscana y formación intercultural en el sudeste de Bolivia, según los documentos del Archivo Franciscano de Tarija (1606-1936)”, me lanzo anticipadamente. No sé si en este mes de febrero habrá otra carta. No todo se aquieta en la exuberancia de la alegría. Se había decidido que la presentación de los libros fuera el día 7, después el 9 de febrero aprovechando la visita de los ministros provinciales de Bolivia y de Toscana, P. Martín Sappl y P. Fiorenzo Locatelli, respectivamente.
No se trataba de repetir cuanto se había organizado en Santa Cruz el 28 de noviembre de 2006. A Tarija la consideré siempre como ciudad natal de mi imaginación misionera. Obedecía a los deseos del corazón. Y lo era no solamente para mí sino también para Manuel Gómez, tarijeño, para Diego, tarijeño, y para Normando, de la zona rural de la ciudad de Tarija. Se añadieron también las obligaciones para con las autoridades de la ciudad y de toda la región de Tarija. Por supuesto, los amigos tampoco debían quedar al margen del proyecto y dar largas al asunto habría sido una manera de no reconocer su solidaridad. Las instituciones culturales de la ciudad no debían ser las últimas, y posiblemente debían ser  siempre las primeras.
Se comenzó con la preparación, impresión y distribución de las invitaciones, lo cual exigía una previa organización del acto cultural. Como punto central era siempre el DVD que tan buena acogida había tenido en Santa Cruz y que en Tarija es visión de la vida cotidiana. Teníamos ya algo preparado porque desde mayo de 2006 se fueron sucediendo varios momentos de celebración del IV Centenario de fundación del convento San Francisco de Tarija. Inolvidables fueron los momentos del 18 de ese mes vividos en la Prefectura de la ciudad que se prolongaron en el desfile de los colegios al compás de sus respectivas bandas de música. Digo esto para que se pueda entender la preocupación de hacer que “el después sea siempre mejor que el antes”. Por fin se pudo completar la lista de las autoridades civiles (Prefecto y Secretario del Concejo Municipal), eclesiásticas (Mons. Javier del Río, Obispo de nuestra Diócesis, y Mons. Leo Schwarz, Auxiliar emérito de Tréveris y actual Presidente de Justitia et Pax europea) y franciscanas (los ministros provinciales de Bolivia y de Florencia).
Evidentemente, la presentación del DVD provocó sorpresas muy positivas; era la base de las sucesivas intervenciones. Habló P. Lorenzo, quien para no traicionar la emoción, se limitó a agradecer a la divina Providencia, a los cooperadores y a las autoridades presentes. El P. Provincial de Bolivia se acercó a los micrófonos con unas hojas, pronunció palabras maravillosas aunque esforzándose por resumirlas con respecto al texto que tenía en las manos. Después llegó el momento del P. Fiorenzo, Ministro Provincial de Toscana. Había superado el temor de que su italiano no pudiera ser entendido por los presentes; pero sus palabras fueron así esenciales y pronunciadas con las inflexiones de su bella voz, que finalizaron entre aplausos. Al concluir, continuando la fiesta, entregó una plaqueta de reconocimiento al señor Prefecto, Don Mario Cossío, en nombre de los franciscanos de Florencia que vivieron y murieron en estas tierras (Tarija y Chaco). Las fotografías mostraron después el encuentro de dos sonrisas que, lejanas desde siempre, se reconocieron en el trabajo y espíritu franciscano. La revista cultural “El Cántaro” del domingo 18 publicó un servicio sobre el acontecimiento. Maravillosa fue también la parte fotográfica.
Apreciados amigos, esta mañana, 19 de febrero, llegó la noticia de la muerte del P. Fiorenzo Locatelli. Es increíble. Los días que pasó con nosotros fueron maravillosos. De estudiante era un año anterior a mí y compañero del P. Deodato, religioso de la comunidad de Tarija. Todos conservan de él los mejores recuerdos. Fue hombre de paz, firme y trabajador. Su seguridad psicológica la transmitía siempre con la sonrisa. Él y yo fuimos buenos amigos y fue también una amistad alimentada por la cadencia de la música. En las casas de formación éramos la pareja ganadora en las fiestas parroquiales: yo con el armonio y él solista en las melodías tradicionales que acompañaban las liturgias  antes del Concilio Vaticano II. En Tarija habíamos conversado acerca de las bibliotecas y del Centro Eclesial de Documentación. Se mostraba contento y me hablaba también acerca de las novedades que se habían aplicado en las exposiciones del museo de La Verna. Para festejarle habíamos anticipado su cumpleaños al 2 de febrero. Su forma de ser reservada fue vencida cuando le dijimos que en Bolivia el octavo día del antes o del después es importante. Para darnos el gusto de escuchar una vez más su voz, en el refectorio cantó “Romagna mia” y el sábado 3 cantó el Tota Pulcra. Aparte de las dificultades vividas durante la huelga y bloqueos de caminos en Camiri, que lo obligaron a modificar el programa de su visita, pudo captar la belleza de Bolivia. Tarija iluminó su corazón cuando participaba en las litúrgicas eucarísticas y en el contacto con la gente. El 17 me habló por teléfono desde Florencia para decirme lo contento que se sentía por haber venido a Bolivia, aunque sea por poco tiempo. Que descanse en paz. Cariñosos saludos para todos ustedes.

Tarija, 19 de febrero de 2007.

Fray Lorenzo Calzavarini ofm