EL ENCUENTRO

Escrito por  Ago 18, 2013

Ma. Teresa Rivera de Stahlie

Las dos amigas, en un tiempo inseparables, no se habían visto en un cuarto de siglo.
Nada más graduarse de la universidad, habían tomado rumbos distintos. Una se marchó al exterior y la otra se había casado y formado una familia. De manera natural se habían perdido de vista, pero por esas casualidades de la vida que a veces superan todo cálculo de probabilidades, volvieron a encontrarse a través del trabajo.

Carla, abogada, se había incorporado a una firma de la que Mabel era socia. Habían hablado por teléfono pero esa tarde y por primera vez iban a verse en un café céntrico de la ciudad, donde habían quedado.
Nerviosas, ansiosas, sin saber si se reconocerían, llegaron a la cita casi al mismo tiempo.
¿Sería muy fuerte la impresión de verse después de tanto tiempo?
Carla llegó primero. Se acomodó en una mesa y enseguida sacó un espejo del bolso para retocarse el cabello. ¿Cómo la encontraría Mabel?
En eso vio entrar al café a una señora bastante voluminosa, con unos lentes oscuros y el cabello cobrizo. ¿Sería Mabel? No, no podía ser. Mabel era delgada de cabello largo azabache y unos ojos claros, pero….
-¿Mabel?
-¿Carla?
Las dos amigas se fundieron en un abrazo largo, interminable.
¡Tantos recuerdos!, ¡tantos años!
-Qué bien te ves, Carla –dijo Mabel mintiendo con gracia.
-Lo mismo digo. No puedo creer que estemos juntas luego de tantos años de no saber nada una de la otra, y lo mejor es que vamos a trabajar juntas.
-Yo recuerdo tus hazañas en la hípica y los trofeos que acumulabas, Mabel.
-Bueno, alguna vez dejé algo para ti.
Las dos rieron divertidas, analizando el paso del tiempo en ellas, intentando encontrar rasgos de su juventud, algo que les hiciera redescubrir aquellas miradas diáfanas, despreocupadas. Habían compartido tantos secretos en el pasado, incluso amores…
La conversación fue interminable hasta que les anunciaron que iban a cerrar el café.
Se marcharon felices del encuentro, dos señoras de mediana edad pero con la juventud atrapada en las venas y en los recuerdos.

Madrid, agosto, 2013.