España superó la prueba con nota alta y confirmó su candidatura al próximo Mundial de Rusia. La selección empató a uno ante Alemania y no sólo le plantó cara a los campeones del mundo, sino que incluso les dio una lección de fútbol durante una primera media hora magnífica. Liderada por un estelar Andrés Iniesta, muy bien secundado por Isco, Silva, Thiago y compañía, España dejó su selló en Dusseldorf y demostró que tras los fracasos de Brasil y Francia, este verano volverá a ser uno de las grandes favoritas.