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UGR peca de inexperiencia ante desborde del Guadalquivir

Escrito por  JORGE SALOMON/EL PAÍS EN Feb 19, 2015

El pasado viernes 13, el río Guadalquivir llegó, como antaño, con fuerza y afectó sembradíos, taludes, defensivos y construcciones precarias instaladas en su cauce. Si bien solo se lamentó perdidas materiales, con su llegada se evidenció que las condiciones de prevención y preparación ante riesgos y desastres no son la óptimas y se debe trabajar mucho para que la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de Cercado y los municipios aledaños estén correctamente preparadas ante estos eventos.

Según señalan expertos en el tema, el desborde del río Guadalquivir evidenció que el redireccionamiento de esta fuente de agua puede causar muchos más problemas si las autoridades del Municipio no toman las prevenciones necesarias para la construcción de obras públicas y la autorización de construcción de obras privadas, que año a año le van ganando terreno al río.
Desde que esta unidad entró en pleno funcionamiento el año 2012, el encargado de la Unidad de Gestión de Riesgos del Municipio de Cercado, Boris Fernández, manifestó que este es el primer desborde del río al que se enfrentan, con precipitaciones pluviales que llegaron a  los 40 milímetros, y una profundidad que alcanzó los 2,5 metros de altura.
Respecto a la cuantificación de los daños, las zonas más afectadas fueron: el barrio Los Álamos con siete viviendas que se inundaron, 1, 5 hectáreas de sembradíos en la zona de Obrajes, y cerca de dos hectáreas y algunos animales domésticos en la comunidad de Tolomosa Norte y alrededores. En algunos barrios de la ciudad se dio el anegamiento por el ingreso de agua en lotes baldíos, presentándose deslizamientos de tierra en terrenos rellenos y viviendas construidas de forma precaria.
Según Fernández, se socorrió a los afectados de manera inmediata de acuerdo a como bajaba el nivel del agua, brindando la ayuda respectiva, en especial a una vivienda con estructura de adobe que fue muy dañada, se apoyó con comida y la limpieza para recuperación de sus enseres personales.
El encargado de la Unidad de Gestión de Riesgos añadió que se apoyó en función del daño y en coordinación con otras unidades como fomento a la producción. Añadió que se recomendará a ordenamiento territorial para realizar los trámites administrativos correspondientes sobre las construcciones que se anegan constantemente en épocas de lluvia y que pueden sufrir problemas como el derrumbe de las paredes.
“Por el tema de emergencias, el Alcalde autorizó la reconstrucción de defensivos, ahora se construirán gaviones de una altura más elevada para que puedan aguantar una mayor precipitación pluvial, tanto en la zona del barrio Los Álamos como los nuevos defensivos a la altura del puente Bolívar, y se redireccionará el curso del río, una vez que baje el nivel del agua”, puntualizó.

Ley 602 dará nuevas competencias a UGR

La ley 602 de Gestión de Riesgos, aprobada en 2014 y que todavía no está reglamentada, brindará nuevas competencias a las unidades de gestión de riesgo de los gobiernos municipales, lo que coadyuvará a que estas instancias estén mejor preparadas y más completas para prevenir y atender emergencias y desastres.
En la actualidad, la Unidad de Gestión de Riesgos cuenta con dos técnicos, pero en situaciones de emergencia existen 30 personas que tienen la obligación de asistir para apoyar en este tema, con equipamiento y en coordinación con otras unidades.
En la UGR se cuenta con un presupuesto de medio millón de bolivianos y no existe un plan de gestión de riesgos consolidado y solo se tienen protocolos para cada uno de los eventos como sequías, heladas, riadas o incendios entre otros.
Según destacó el encargado de la Unidad de Gestión de Riesgos del Municipio de Cercado, Boris Fernández, cuando la norma nacional sea reglamentada se podrá trabajar de manera más precisa para evitar problemas como el suscitado con el rio Guadalquivir.
“Esta nueva crecida del río nos puso en “jaque” y nos muestra la importancia  de tomar medidas, frente a diferentes factores como mover el curso de un río, el arrastre de sedimento, extracción de áridos o asentamientos humanos en las márgenes del río y en el futuro se trabajará en función a las nuevas competencias que nos encomienda la Ley 602  para dar una de certificación de riesgo, frente a cualquier tipo de construcción para que estén acordes a la seguridad que debe tener una obra”, remarcó.