Las vías chinas en Bolivia

Sep 15, 2017

Un detallado informe de autoridades de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), da cuenta que la construcción de carreteras en nuestro país depende fundamentalmente del financiamiento de China y, consecuentemente, de sus propias empresas constructoras.

El reporte a agosto de 2017 es así: en el departamento del Beni la carretera Trijnidad - Guayaramerín - Ramal Moroña - Puerto Ustarez, Puente Mamoré i y II y accesos, con un costo total calculado en 1.280 millones de dólares, será entregado a China, cuyo Eximbank está evaluando financiamiento.
La carretera Santa Rosa de la Roca - Puerto Villazón - Remanzos, calculado en 593 millones de dólares, también en el departamento del Beni, es otra obra entregada a la China bajo el mismo mecanismo anterior.
En el departamento de Cochabamba, la construcción de la doble vía Bombeo - Parotani - Melga -Colomi - Villa Tunari, calculado en 1.089 millones de dólares, así como el tramo Doble Vía Central El Sillar, valorado en otros 453 millones de dólares, también están entregados a China y Eximbank.
Ya sumamos 3.415 millones de bolivianos. Sigamos.
En La Paz está previsto ejecutar los tramos Escoma - Charazani con 134 millones de dólares, el tramo Charazani - Apolo - Tumupasa con 775 millones de dólares e Ixiamas - Chivé, con otros 744 millones de dólares, todos para China. Estos tres proyectos suman 1.653 millones de dólares que, sumados a los 3.415 ya revisados, llegamos a 5.068 millones de dólares para China
El tramo Chivé - Porvenir - Nareuda -  Extrema, en el departamento de Pando, prevé una inversión de 297 millones de dólares, también comprometido a favor de China. Con esto más, sumamos 5.365 millones de dólares ya comprometidos a empresas chinas con financiamiento de ese país.
Pero en el plan 2017 - 2020 figuran más de una decena de proyectos en esos departamentos mencionados u otros, pero en gestión de financiamiento.
Tarija, por ejemplo, tiene los tramos Doble Vía  Yacuiba - Villa Montes, Villazón - Yunchará, Villazón - Tinkuya - Padcaya, Puente Quebrada Honda y el tramo Acheral - Choere, todos en estado de preinversión, sin financiamiento asegurado para la etapa de inversión o en proceso de gestionar esos recursos, lo que quiere decir que es sólo una posibilidad su ejecución hasta 2020.
Para esos proyectos citados en Tarija, se estima una inversión de 1.264 millones de dólares.
Pero a los 5.365 millones de dólares ya comprometidos a favor de empresas chinas para construcción de carreteras en Bolivia entre 2017 y 2020, debemos sumar las centenas de millones ya entregadas a empresas chinas en la década pasada.
Usando la misma estadística de la ABC, entre 1998 y 2005 se invirtieron 1.056 millones de dólares para construir 1.098 kilómetros de carreteras (962 mil dólares por kilómetro), en tanto que entre 2006 y 2017, se invirtieron 6.814 millones de dólares para 5.004 kilómetros de carreteras concluidas (1 millón 362 mil solares por kilómetro), hasta diciembre de este año.
(Tanto gustan los políticos de hoy comparar períodos, que resalta ese incremento - más del 40% - de costo por kilómetro construido en la etapa “socialista”).
El fondo del asunto es, en consecuencia, la entrega de nuestro presupuesto de inversiones viales a China como país y a China como empresas constructoras, desplazando nuevamente (también ocurrió en los regímenes anteriores al actual), a empresas bolivianas.
El potenciamiento de las capacidades financieras y técnicas del sector constructor e industrial en general, pasaba por políticas agresivas desde el Estado. Once años de masismo sólo acentuaron el raquitismo por la continuidad de políticas neoliberales orientadas a favorecer a empresas extranjeras, pese a tener ahorro interno que debió volcarse a nuestra propia economía.
Sólo un profundo cambio de mentalidad desde las más altas esferas de gobierno y de actores con decisión hará que este panorama de sometimiento y fuga de divisas cambie, como, en su momento, cambió la economía tras la promulgación de la Ley de Hidrocarburos 3058 el 17 de mayo de 2005, primero, y el decreto nacionalizador 28701 de primero mayo de 2006 después.