Ministro Sánchez pide invertir en la producción de etanol

Escrito por  Redacción Central/El País eN Dic 13, 2017

Con las plantas de urea y amoniaco paralizadas por un mantenimiento programado a tres meses de su inauguración; la planta de Gran Chaco funcionando a medio gas; la licitación de la planta petroquímica de polipropileno a construirse en Yacuiba olvidada entre los papeles de Yacimientos y la certificación de reservas prometida camino a su tercera licitación, el Ministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez se ha embarcado en una nueva aventura, la del etanol, uno de los biocombustibles de moda que se ha disparado a partir de los experimentos exigidos para cumplir con los márgenes comprometidos en la cumbre del clima de París.

Sánchez lanzó la idea del etanol hace dos meses, cuando arreciaban las críticas a la planificación gubernamental por haber proyectado al norte de La Paz el ingenio de San Buenaventura en un lugar donde no había caña mientras que en otros ingenios, como el de Bermejo, se quedaban con caña en el campo.

Foro Etanol
Ayer el Ministro Sánchez inauguró el Foro Internacional “Etanol: Bolivia Sembrando Energía”, un evento en el que participaron expertos de Argentina y Estados Unidos además de los empresarios cruceños, interesados en buscar alternativas para el avance de la soya y la caña.
“Esta será una jornada importante para conocer experiencias, know how, cómo y cuáles han sido los resultados de la aplicación del Etanol en estos países y para nosotros va a ser muy enriquecedor…Estamos con la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz de ver cómo articulamos Estado y privados para dejar de importar un cierto porcentaje de gasolina y comprar el alcohol anhidro de los cañeros bolivianos” indicó el Ministro.
A la conclusión de la jornada, Sánchez refirió que el proyecto Etanol “debe ser un negocio para todos, para los productores de caña de azúcar, el sector hidrocarburos, y para el país”. En este sentido, señaló que Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay, entre otros países trabajan ya con el etanol y que Bolivia no puede ser la excepción en el uso de un combustible con múltiples beneficios. “Genera crecimiento económico para al país; incrementa empleos; reduce el subsidio a los combustibles, reduce las importaciones de gasolina, el 20% de gasolina que importamos podemos sustituirlo con el etanol; mayores ingresos para la estatal YPFB; reduce la emisión de gases de efecto invernadero”.
El ministro detalló que la inversión en el sector agropecuario, a través del proyecto Etanol, será de $us1.100millones y la inversión en industria será de $us400 millones con un retorno a 10 años. “El incremento en puntos porcentuales en el PIB será de 0,20; PIB manufactura 2,22; PIB agrícola 3,90; generación de empleos directos será de más 10.000”.
Entre otros beneficios que conlleva el proyecto está que a partir de la vinaza que es un desecho industrial obtenido en el proceso de fermentación del etanol, se podría utilizar como fertilizante, “cuya efectividad biológica y su economía son calculadas en un casi 100%”. Otro beneficio adicional es que se podrá generar energía eléctrica a partir del incremento de producción de caña, “la disponibilidad de interconexión al Sistema Interconectado Nacional (SIN) de los ingenios Unagro y Aguaí puede llegar a producir 335GWh/año”, por lo que los ingresos por energía que actualmente son de $us1.7 millones, con el nuevo proyecto llegarían a aproximadamente 14 millones de dólares.

el
apunte

Una alternativa para los cañeros de Bermejo

.El proceso de producción de etanol inicia con la extracción de los azúcares de la caña, se los mezcla con agua para ajustar la cantidad de azúcar. A través de levaduras y calor se obtiene alcohol.
Los cañeros de Bermejo han visto durante el último lustro como su caña se quedaba en el campo ante el decaimiento de Industrias Agrícolas de Bermejo (IABSA), incapaz de moler toda la producción. Los cañeros han apostado por un nuevo ingenio, pero el etanol se presenta como una nueva posibilidad de producción.
Por el momento las dirigencias de la Federación de Cañeros del Sur (Fecasur) y de la Federación de Productores de Caña de Bermejo (Feprocab) todavía no se han pronunciado.