El monitoreo del río Guadalquivir evitará desastres

Escrito por  CESIA ALARCÓN / EL PAÍS EN Mar 05, 2018

Se trata de un sistema de telemetría que la Oficina Técnica Nacional de los Ríos Pilcomayo y Bermejo (OTN-PB) adquirió para proporcionar información aplicable a la gestión de riesgos y desastres, el de reducir la vulnerabilidad de la población y la actividad productiva y agropecuaria debido a los efectos del cambio climático vividos en el departamento de Tarija.

El director de la (OTN-PB), Rubén Vaca, manifestó que este sistema de monitoreo es un medio de alerta temprana para prevenir actividades de mitigación en la cuenca del río Guadalquivir, agregando el objetivo final que es el de integrar y enlazar futuras estaciones de monitoreo en los ríos Pilcomayo y Bermejo.

Equipamento de Monitoreo
Vaca explicó que este equipamiento “único en el país” consta de cuatro estaciones hidrométricas, nueve meteorológicas que poseen sensores de precipitación, humedad relativa, presión barométrica, dirección, velocidad de viento. Así también se equipó con 10 estaciones de medición de calidad del agua de las cuales ocho se encuentran en el Guadalquivir y dos en las represas de San Jacinto y Calderas.
De esta forma, el capacitador del sistema de monitoreo, José Miguel Donaire, añadió que al ser un trabajo detallado el de recolectar la información, el personal técnico deberá ser capacitado en el transcurso de dos años, dentro y fuera del país, por ser una tecnología que fue traída desde los Estados Unidos y Europa.
Por otro lado, esta herramienta científica ya fue colocada en diferentes sectores a lo largo del río Guadalquivir, lugares como Huacata, Obrajes, Temporal, Tomatas y otros. Así también las estaciones meteorológicas que van desde Calderillas, San Lorenzo, Rejará y otras seis que se transmiten por satélite en tiempo real.
En ese sentido, el monitoreo de las estaciones de medición hidrométricas y monitoreo de calidad de agua estarán a cargo de un personal técnico compuesto por un ingeniero civil hidráulico, un bioquímico, para el uso del laboratorio; un ingeniero informático, para el manejo del software que controlará la red hidrometeorológica y un técnico aforador para destinar la información que la población requiera.