El ruido sobre ruedas, una “pesadilla” que perturba a Tarija

Escrito por  Redacción central/El País eN Mar 10, 2018

El ruido y la contaminación acústica ocasionados por las motocicletas duplican los niveles del límite permisible y podrían ocasionar daños irreversibles tanto para el conductor como para el transeúnte que se encuentre próximo al vehículo. La Ley 1333 de Medio Ambiente establece que los límites permisibles son de 80 decibeles a una distancia de 7.5 metros, en Tarija esto no se cumple.

La contaminación acústica en la ciudad es un problema generado principalmente por estos vehículos de dos ruedas, pues un gran porcentaje de éstos sobrepasa los niveles permitidos.

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Claudia Velásquez paseaba con su bebé de un mes por la calle Cochabamba cuando de pronto una motocicleta rompió el silencio y asustó a su pequeña hija. Claudia renegó mucho y su bebé no pudo dormir esa noche.
Situaciones como está suceden a menudo, los padres se sienten impotentes ante tal agresión a los oídos de sus pequeños pero poco o nada pueden hacer. Más aún no sólo se ven afectados los más pequeños sino también los jóvenes, adultos y ancianos.
De acuerdo a recomendaciones médicas, la exposición a 120 decibeles no puede superar los 3 minutos y hasta un segundo cuando se trata de 150 decibeles. El responsable de la unidad de Revisión Técnica Vehicular del Gobierno Municipal de Cercado, Juan Carlos Camacho, confirmó que está comprobado que los motorizados de dos ruedas son los que provocan más ruidos en la ciudad.
El funcionario explicó que es competencia del Municipio controlar los ruidos de las fuentes fijas y móviles. De las primeras se encarga la Secretaría de Medio Ambiente, la cual actúa si algún taller, industria, centro de eventos, iglesia, etc. excede los niveles permitidos. De las segundas, es decir, fuentes móviles, se encarga la Unidad de Revisión Técnica, que realiza semanalmente operativos para regular esta situación en el caso de las motos, principalmente.
Reveló que una vez a la semana efectúan el control de motocicletas. Hasta noviembre de 2017 se habían medido 1.800 motocicletas, de éstas un 25 por ciento se detectaron como infractores porque están con un ruido por encima de los 84 decibeles.
Se reportó que hay motocicletas con 100, 110, incluso 115 de decibeles de ruido. Sin embargo, las consecuencias negativas no sólo son para los peatones sino para el conductor del motorizado.

La moda del ruido
Las motos ruidosas desde su origen son muy escasas en la actualidad, muchas de éstas llevan silenciadores, sin embargo son los mismos jóvenes quienes deciden que quieren transportarse en una pesadilla de éstas.
Por lo tanto existen dos factores que dan origen a esta situación, la primera que tiene que ver con la adquisición de motocicletas antiguas, anteriores al modelo 2000, que en su fabricación no consideraban los silenciadores y otros sistemas para reducir la contaminación acústica.
El segundo factor es la modificación arbitraria de los propietarios que optan por retirar los silenciadores o instalar escapes libres. Sumado a esto están los parlantes incorporados que algunos motociclistas deciden colocar a sus vehículos y andan por ahí con la música a todo volumen.
Por ahora se realizan batidas para concienciar a los jóvenes, principalmente, que dejen de cambiar sus escapes “normales” por un escape “roncador”, pues éste provoca más ruido y les causa más daño.

Diagnóstico médico
De acuerdo a médicos consultados por El País eN la pérdida de la audición inducida por el ruido es la pérdida de la audición permanente que se produce por estar cerca de ruidos fuertes durante un largo período de tiempo. También puede ocurrir después de la exposición a ruidos fuertes durante un corto período de tiempo, como un disparo de un arma de fuego o una explosión. Cuanto más tiempo se encuentran en torno a ruidos fuertes, mayor es el riesgo de pérdida de la audición.
Si el ruido daña o no su audición, depende del volumen, el tono y la cantidad de tiempo que está expuesto al ruido. La intensidad del sonido (medida en decibelios, o dB) y la duración de la exposición están relacionadas.
Cuanto más alto sea el sonido, menor podrá ser el tiempo de exposición antes de que se produzcan daños. Por ejemplo, 8 horas de exposición diaria a ruido de 85 dB pueden comenzar a dañar los oídos de una persona con el tiempo.
El uso de herramientas eléctricas (aproximadamente a 100 dB), escuchar con auriculares estéreo fuertes (a aproximadamente 110 dB), asistir a un concierto de rock (alrededor de l20 dB), o escuchar el disparo de un arma de fuego (entre 140 y 170 dB) puede dañar la audición de algunas personas después de exponerse sólo unas pocas veces.
El médico otorrinolaringólogo, Jorge Alberto Simons, explicó que si pasan la norma permitida de los 80 decibeles, se puede sufrir daños a veces irreversibles, tal es el caso de la afectación neurosensorial. “El ruido, cuando es constante daña más que un ruido que fuera rápido, estamos escuchando todos los días motocicletas, vehículos con una frecuencia alta y una intensidad exagerada, eso sí ha de ir a dañar la parte neurosensorial que es irreversible de curar”, expresó el médico.
Pero detalló que el motociclista será el primer afectado, pues si pasa los 80 decibeles, en 15 ó 20 días empezará con los problemas de sordera. Y, la población también puede sufrir estos efectos pero a largo plazo.

 

los
datos

Síntomas y graves
daños a los oídos

Sonidos agudos
El primer signo de una pérdida de la audición inducida por el ruido es no oír los sonidos agudos, como el canto de los pájaros, o no comprender lo que le dicen cuándo se encuentra en una muchedumbre o una zona con mucho ruido de fondo.

Afectación
Las células y los nervios en el oído interno se destruyen por la exposición continua o repetida a sonidos fuertes. Si se destruyen suficientes células y nervios, la audición se daña de forma permanente.

Reduzca el ruido
Este paso es especialmente importante para las personas que trabajan en lugares ruidosos y que van y vuelven del trabajo en el tránsito ruidoso de la ciudad. Las orejeras especiales que protegen sus oídos son una opción

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