Juez envía a la cárcel al “decapitador” del barrio Catedral

Escrito por  IGOR GUZMÁN / EL PAÍS EN Mar 20, 2015

Tras confesar que asesinó a su padrino de matrimonio con un machete, N.M.V., de 26 años de edad fue sometido ayer a una audiencia de medidas cautelares, en la que el juez Primero en lo Penal, Walter Chumacero, decidió enviarlo de manera preventiva a la cárcel de Morros Blancos, según informó el fiscal Iván Vaca.

El acto judicial empezó a las 09.00, en el que el fiscal dio a conocer los fundamentos de la imputación del joven por asesinar y decapitar a un maestro jubilado en  un domicilio del barrio Catedral, hecho ocurrido en la mañana del martes último.
“Se trata de una persona de 26 años, que fue enviada a la cárcel después de realizarse varias declaraciones informativas, tanto de los testigos presenciales como referenciales que acreditaron que el ciudadano causó la muerte violenta”, dijo el fiscal.
Dentro de la recolección de pruebas en la escena del crimen, se encontró varios objetos relacionados con el delito, como prendas de vestir, un machete y un palo con manchas de sangre
“El sospechoso tenía la polera y el pantalón jean, con sangre, lo que ya la había puesto en agua como para lavarla y de esta manera obstaculizar la investigaciones. Además, se encontró un machete de los que usan los que se dedican a la albañilería y un palo con sangre”, manifestó.
Respecto a las lesiones provocadas la víctima, se conoció que solo en la cabeza presentaba 22 heridas cortantes con fracturas y exposición de masa craneal, también tenía incontables lesiones por el arma blanca en el tórax y presentaba los intestinos expuestos. “La cabeza estaba totalmente cortada, la que estaba a unos 80 centímetros del cuerpo al momento de realizar el levantamiento legal del cadáver”, explicó.
Debido a que el hijo del sujeto, de cinco años de edad, presuntamente fue testigo del hecho, se prevé que sea tratado por psicólogos con el fin de evitarle secuelas a futuro.
Una de las causas del delito se refiere a discusiones constantes entre el ahijado y el padrino debido a que el adulto mayo le exigía que desaloje la casa, a lo cual el joven se negaba.
La investigación durará unos tres meses más, para preparar el juicio en el que se decidirá la situación legal del imputado.