Masiva afluencia a la penúltima “carnavaleada” en San Andrés

Escrito por  GUSTAVO MÁRQUEZ / EL PAÍS EN Feb 23, 2015

Desde el medio día de ayer en la comunidad de San Andrés se realizó el primer entierro del Carnaval Chapaco 2015, en una jornada que presentó un buen clima y gran afluencia de personas, especialmente familias tarijeñas que radican en la Argentina y llegaron para visitar a sus familiares y pasar las fiestas que ya culminan en todo el departamento.

Gente de la ciudad, comunidades aledañas y del país vecino, fueron los que colmaron ayer los márgenes del rio de San Andrés, donde el municipio dispuso un escenario que fue rodeado por puestos de comida típica y bebidas chapacas tradicionales, las que fueron las preferidas por la población.
En un día soleado de campo, los niños jugaban sobre las verdes pasturas mojándose, mientras se desarrollaba el programa de la actividad, destacándose la presentación de los grupos folklóricos tarijeños, además del concurso de erqueros, copleros, y el del caballo más brioso. Otros preferían la frescura del río aunque también se vieron juegos de taba en los alrededores.
La jefa del Departamento de Formación Técnica Productiva del Municipio de Cercado, María Virginia Ortega, explicó que su unidad está a cargo de todas las actividades carnavaleras del campo, siendo las penúltimas el Entierro del Diablo y la Proclamación de la reina del Carnaval Campesino, título que ostenta la victoreña Liliana Castrillo.
Ortega, recordó que desde el año 2000 la gestión municipal se enfocó en recuperar las costumbres de antaño, eligiendo la Reina en Tolomosa y proclamándola en San Andrés. Asimismo remarcó que la actividad se desarrolló sin novedad, ya que se coordinó con entidades como la Guardia Municipal y la Policía Nacional que desplegó 100 efectivos de la Escuela Básica Policial (Esbapol).
Finalmente la funcionaria hizo una invitación pública para que la ciudadanía asista al último entierro del Carnaval en Yesera Centro, donde culmina la programación 2015, y se podrá presenciar la tradición propia de nuestra tierra en sus rasgos más puros.

 

Ritual del Entierro del Carnaval

 Los jóvenes varones salieron de un domicilio, se dirigieron bailando hacía la zona del puente de la comunidad de San Andrés, donde se realizaba el evento. Mientras avanzaban con sus disfraces de diablos provistos de mascaras, blandían sus cinturones jugando a corretear a quien se atravesaba por su camino.
Así llegaron hasta el gentío en el que se abrieron espacio haciendo bailar a todos, con dos erqueros y cajeros que los acompañaban, al son de un gran bombo que marcaba el ritmo. Uno de ellos llevaba un ataúd negro con algunas inscripciones, que hicieron recorrer todo el trayecto ante los presentes.
Bailando llegaron a las orillas del río, y ahí fueron totalmente rodeados por los curiosos que querían conocer qué había dentro del ataúd negro, el que abrieron para mostrar un muñeco que representaba al diablo, simbólicamente, en torno al que se armó un rueda chapaca mientras la “viuda”,que era un joven disfrazado, se lamentaba y gritaba a todos que el diablo se había muerto. Luego de llegar al clímax del ritual, el ataúd fue incendiado y arrojado al rio,  en el que siguió flotando flameante hasta perderse en un meandro y sin dejar de emanar durante su trayecto mucho humo.