Zoonosis admite que carece de personal para atender animales

Escrito por  JORGE SALOMÓN/EL PAÍS EN Mar 28, 2015

El Centro  Municipal de Salud Animal (Zoonosis) inició su trabajo la pasada gestión y  hasta el momento no se concluyó su equipamiento para el control y tratamiento de animales ni los procesos de capacitación al personal. Además se cuenta con un solo médico veterinario para la atención de unas 1.500 esterilizaciones que se realizan al año, además de cirugías, curaciones y emergencias.

El centro atiende principalmente a canes mordidos por otros perros, y carece de la logística necesaria y el personal para realizar el control o atención de los perros callejeros que causan problemas en la vía pública; o a otros que sean objeto de maltrato o abandono, y solo se hacen visitas ante denuncias.
En cuanto a infraestructura, se tienen canales de observación, pero no es un albergue,  y no existe la capacidad de recoger y albergarlos porque se necesita mayor infraestructura y presupuesto para la alimentación y atención de los canes.
El encargado del Centro Municipal de Salud Animal, Boris Barroso, señaló que aparte del problema de equipamiento, en cuanto a la normativa vigente para la tenencia, control y protección de animales  se cuenta con una ordenanza municipal la 053/2009, que está siendo sometida a un análisis exhaustivo para contar con un manual de procedimientos, que permita su cumplimiento.
“Tenemos la norma pero no se tienen estipulados los procedimientos para poder ejercer y hacer frente a personas que puedan ocasionar un maltrato animal, lo más común es a los perros y gatos, en especial a las hembras que a veces son sacrificadas de manera inhumana;  en medida de las posibilidades, se hace una verificación en el domicilio del denunciado y la notificación correspondiente, para verificar la denuncia y la aplicación de la sanción en el caso que corresponda”, puntualizó.
En la ordenanza se tienen tres tipos de faltas que son: leves, graves y muy graves que se tipifican en base a las lesiones que ocasionaron en los canes u otros animales, y en función a ellas se establecen multas económicas que varían de acuerdo a los daños causados, pero no existen sanciones penales. Se espera que finalmente se apruebe el proyecto de ley nacional 153 de protección del derecho de los animales, como se comprometió en pasados días el presidente Evo Morales, de acelerar su aprobación y promulgación.
La activista y miembro de la Sociedad Protectora de Animales Tarija (Spat), Carola Nieva señaló que la ordenanza no se cumple, pero que ahora con la oficina de Zoonosis ya existe un lugar para hacer las denuncias, y que la ley nacional de protección animal se la viene trabajando hace mucho, señalando que los voluntarios de refugios de animales de Tarija se cansaron de enviar notas, pero hasta el momento no hay respuesta por parte del gobierno.
“Pedirle a la población que no maltrate a los animales, y lo mejor para ellos es que se esterilice a las mascotas, tanto a machos como hembras, para evitar la  sobrepoblación y por consiguiente el maltrato y el abandono de los animales domésticos, principalmente perros y gatos”, remarcó.
La Spat al igual que otros dos refugios de animales establecidos en Tarija, realiza un trabajo voluntario y reciben denuncias, que atienden en medida de sus posibilidades para rescatar y rehabilitar a perros, gatos y otros animales que fueron maltratados o abandonados, con apoyo de gente solidaria que hace donaciones y veterinarios que solo cobran el costo de los materiales para sanar a los animales.

Son muchas las historias de maltrato animal

 De acuerdo a datos del Spat, hay muchas historias de abandono y maltrato animal, una historia casi milagrosa es la de Bea que es una perrita que luego de ser atropellada en la cadera, otro auto le pisó el hocico, y la perrita estuvo dos días botada sin ninguna ayuda, hasta que se la rescató y logró salvar aunque quedó con secuelas y no puede cerrar la boca y se la debe ayudar a comer con alimentos blandos, y encima estaba preñada y tuvo ocho cachorros. Ahora Bea está en el Spat.