Tarija se queda sin patios, se omiten normas de construcción

Escrito por  YENNY ESCALANTE F./EL PAÍS EN Jun 11, 2017

Para edificar una construcción se debe tomar en cuenta las normas referidas al porcentaje de ocupación habitacional, en otras palabras, cuando el propietario decide construir su vivienda debe respetar los límites autorizados por normativa dejando un sector libre para el patio o ductos de ventilación e iluminación. Sin embargo, ese requisito no se cumple a cabalidad, por lo que muchos califican que Tarija va rumbo hacia una ciudad de cemento.

Tras un recorrido realizado por El País eN a diferentes barrios de la ciudad, se pudo constatar que se edifica una serie de nuevos espacios habitacionales que copan la totalidad o la mayor parte de la superficie de la propiedad privada. Razón por la cual eliminan la posibilidad de un jardín o un área destinada para la iluminación o ventilación del inmueble.

Proporciones
La ciudad de Tarija se divide en tres tipos de zonas que fueron catalogadas en el nuevo reglamento municipal, éstas son las de alta, media y baja densidad.
A las de alta densidad se les permiten una ocupación máxima del 60 por ciento para la construcción de la vivienda y el 40 por ciento como espacio libre. Éstas están comprendidas por barrios como: Tabladita, Lourdes, Morros Blancos y lugares aledaños.
En las de media densidad las proporciones son de 50 por ciento, entre los que están incluidos barrios como: Torrecillas, Simón Bolívar y los establecidos después de los puentes de la avenida Víctor Paz. Y, en las de baja densidad los porcentajes son 40 por ciento para la edificación y 60 por ciento para los patios. En esta categoría están los sectores residenciales como Miraflores, Aranjuez, Los Parrales y San Luís.
El responsable de la Dirección de Ordenamiento Territorial (DOT), Horacio Rodríguez, dijo que los límites están enmarcados de acuerdo a la cantidad poblacional de cada sector, ya que en función a ello se regula las tipologías de construcción. Es decir, la normativa es cambiante, pues todo depende de la dinámica de crecimiento de la población.
En este marco, se podrán hacer modificaciones, sin embargo se debe dejar por lo menos un 30 por ciento para un patio. “Por ejemplo aquellas zonas de media o baja densidad a lo futuro, cuando ya se encuentre colmatado todo el centro, se tendrá que cambiar a una norma de alta densidad, es decir de los 40 hacer que se eleve a 60 o 70 el índice de ocupación o permitir que la construcción de edificios el altura o condominios”, indicó.
La excepción será solo para aquellos “lotes atípicos” de mínimas proporciones, inferiores a 200 metros cuadrados.
A pesar de las disposiciones legales vigentes, aquello no se cumple a cabalidad, ya que muchos arquitectos, constructores y los mismos propietarios, las ignoran, sin tomar en cuenta los factores por los que se instituyeron, entre los que resaltan motivos de salud.
Finalmente, resaltó que verifican que las construcciones tengan ventilación y asolamiento, porque esos factores son determinantes para la condición de vida de los habitantes del inmueble.

Notificaciones
Por su parte, la jefa de unidad de proyectos de construcción de la DOT, Vanesa Ramírez, informó que en promedio se entregan unas 20 a 25 notificaciones por día a los infractores. No obstante, enfatizó que existe un vacío legal, por lo que la normativa no contempla sanciones.
“La mayoría de las personas incurren en muchos errores porque construyen más de lo que deben, pero se está aprobando eso, siempre y cuando no sea una ocupación bastante agresiva para el entorno. Mínimamente se prevé una buena ventilación e iluminación con un máximo de un 70 por ciento de ocupación del terreno”, explicó.

Colegio de Arquitectos
El vicepresidente del Colegio de Arquitectos, Hugo Borda, señaló que las normas de edificación velan por la calidad de vida, la salud de las familias y a su vez coadyuvan a la buena imagen de una ciudad. “Un árbol (en el jardín) va a significar un mejor oxígeno y mejor calidad de vida para el propietario, esa es una de las razones fundamentales para que existan los retiros frontales”, aclaró.
Borda sostuvo que hace unos 50 años había la tendencia de hacer casas jardín, pero ahora éstas son destruidas y “esos jardines se están convirtiendo en tiendas. Con ello se aminora la cantidad de espacio verde, áreas para respirar y disminuye la calidad de vida de las personas, pues a menor cantidad de plantas, menos oxígeno y el resultado a largo plazo es alguna enfermedad”, puntualizó.

“Los patios se convierten en construcciones”

El arquitecto, Hugo Borda, aseveró que los patios frontales de las casas del centro de la ciudad poco a poco se convierten en construcciones. Es así que “se está constriñendo la ciudad” y se pierde la vegetación