El hecho migratorio es un problema integral

Escrito por  Jun 21, 2010

Dentro de la lógica de ir viendo el hecho migratorio como una manera integral y devolver al ser humano el ser eje central de esa problemática, sin duda que los derechos de la sexualidad y  reproducción de la mujer son importantes, afirmó el representante de la Comisión Andina de Juristas del Perú.

Argumentó que una mujer tiene derechos sexuales y  reproductivos, pero su situación de vulnerabilidad surge cuando participa de un fenómeno migratorio o cuando se involucra en proceso de trata de personas.

En ese sentido, acotó que hay la necesidad de reaccionar de una manera diferente por parte del Estado, ya sea como protector o como garante de los derechos sexuales y reproductivos y que las políticas públicas deben tratar de hacer referencia a esas  situaciones especiales que sólo vive una mujer que se encuentra en una situación migratoria, porque ha participado de un proceso migratorio.

Resaltó que esta iniciativa de los juristas que tratan de impulsar políticas públicas en los países andinos ya no sólo tiene que lograr mayores niveles de crecimiento económico, de protección ante necesidades básicas insatisfechas, sino que debe buscar un mayor gozo de libertades y derechos. “El desarrollo no es concebido hoy para que una persona tenga más ingresos económicos, sino para que esos mayores ingresos le permitan gozar mejor sus derechos y tiene que exigirlos frente al Estado y lograr una protección, y en ese marco hay que hacer una serie de transformaciones”, complementó.

Una de las transformaciones, dijo, es repensar en cómo se mide la acción del Estado, porque cuando no se mide un hecho en términos de Políticas Públicas ese hecho no es visible y si no se comienza a generar indicadores para medir de mejor manera cómo se están vulnerando o protegiendo los derechos sexuales y reproductivos no se va tener desde el Estado una información cualitativa que permita saber la situación real.

Otro aspecto que resaltó fue que el proceso migratorio ha generado familias transnacionales y es la que tradicionalmente vive Bolivia, donde la situación de desprotección del menor es palpable y donde se vuelven más vulnerables para la violación de sus derechos sexuales y reproductivos.

Declaró también que hay que entender que es una labor transversal a todo el Estado, es decir, desde que los funcionarios tienen que decidir sobre la visa y documentos hay una responsabilidad frente a los derechos humanos y pueden generar desde su país la defensa de estos para los extranjeros.