Medio ambiente en Tarija tiene 3 grandes enemigos

Escrito por  Jun 05, 2010

La problemática medioambiental en Bolivia y en el mundo ha empeorado, a diario observamos desastres naturales que atañen a diferentes países. Uno de los más graves, por supuesto, es el derrame de petróleo ocurrido en el Golfo de México.

Sin embargo en nuestro departamento tenemos problemas que arrastramos por años como ser: la deforestación, la sequía, la contaminación de aguas y otros en menor escala. Empero los tres mencionados se han constituido en amenazas que terminan con la flora y la fauna. Las autoridades de turno, hasta el momento, poco hicieron para frenar a estos tres enemigos del medioambiente.

Los científicos afirman que todo podría tener relación directa con el cambio climático que en la última época a acelerado el ritmo de estos sucesos a tal punto que han llegado a afectar la vida planetaria. Algunos científicos encontraron que existe una relación directa entre el calentamiento global o cambio climático y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), provocado principalmente por las sociedades industrializadas.

Hay 20.000 hectáreas de bosques deforestados sin control

El proceso de deforestación en Bolivia durante los últimos 26 años registró un crecimiento de tres veces más que en 1978, con un promedio de 109.033 hectáreas anuales.  En los últimos 23 años, la superficie deforestada en Bolivia se triplicó. De 1.150.700 hectáreas (as) deforestadas, en 1978, a 3.658.463, en 2001, lo que representa un incremento de 2.507.763 has.  Este es uno de los datos que registra el Mapa de Cobertura y Uso Actual de la Tierra en Bolivia. El problema  se concentra muy fuertemente en Tarija, Oruro Potosí y lo que es la zona andina de Chuquisaca y Cochabamba.

En Tarija el fenómeno tiene sus orígenes en la tala indiscriminada de árboles y los incendios forestales. Dentro del primer caso, un hecho que impactó días atrás fue la tala de 1000 hectáreas por parte de la colonia Menonita; La Florida, ubicada en el municipio de Yacuiba. La Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra ABT, a través de su dirección departamental inició un proceso administrativo contra dicha colonia, la medida sería una multa de más de medio millón de bolivianos.

La ABT Tarija, inició 40 Procesos Administrativos Sancionadores por diferentes contravenciones forestales por desmonte, aprovechamiento, almacenamiento, comercialización y transporte ilegales, que se  realizan en acciones conjuntas con la Policía Nacional y otras instancias públicas.

La deforestación es sin duda la causa principal del calentamiento global; según datos publicados por el Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB), la región tiene cerca a 20 mil hectáreas de bosques deforestados sin control. Esta situación hace que se produzcan cambios en el ciclo del agua y aumente la sequía.

Los incendios forestales se constituyen en  otro factor de preocupación en nuestro departamento; estos afectan en la mayoría de los casos a la reserva de Sama y a la serranía del Aguaragüe. Cuando estos suceden se destruyen varias hectáreas de cultivos y ponen en riesgo a un número importante de comunidades aledañas.

Según los medioambientalistas para proteger el cambio climático hay que proteger los ciclos, centrándonos en los bosques  ya que estos generan un micro clima que ayuda a conservar las estaciones. En los últimos años Tarija ha estado viviendo lluvias cuando no tiene que llover y sequías extremas en la zona del Chaco.

Perdida de miles de cabezas de ganado por las previsibles sequías en el Chaco

Las sequias en el Chaco se han vuelto fenómeno anual recurrente. En el último trimestre de cada año se repiten las alertas, los reclamos, los anuncios de pérdidas de  ganado, el auxilio apresurado pero siempre insuficiente…

El año pasado las pérdidas fueron millonarias, principalmente por la muerte de ganado vacuno. Las cifras que se mencionan no son “oficiales”, porque la ganadería en esa región es extensiva, no estabulada y ni siquiera los propietarios del ganado saben con plena  certeza cuántas cabezas tienen.

Los investigadores especializados en el fenómeno, consideran al Chaco una  región en pleno proceso de desertización.  Por desertización, se entiende el proceso por el que un territorio que no posee las condiciones climáticas de los desiertos, principalmente una zona árida, semiárida o subhúmeda seca, termina adquiriendo las características de éstos.

Esto sucede como resultado de la destrucción de su cubierta vegetal, de la erosión del suelo y de la falta de agua, si a este proceso natural le sumamos la acción del hombre, incrementando/favoreciendo este proceso como consecuencia de sus actividades, hablamos de desertificación: La desertificación es la degradación de las tierras áridas, semiáridas y zonas sub-húmedas secas, causada principalmente por variaciones climáticas y actividades humanas tales como el cultivo y el pastoreo excesivo, la deforestación y la falta de riego.

En el caso del Chaco tarijeño no existe una propuesta dimensionada al problema. Se habló de pequeñas represas para acumulación del agua de lluvia pero, simultáneamente, una de las “fábricas de agua”, o sea el parque Aguaragüe está siendo devastado y contaminado progresivamente. Por eso es previsible que en tres o cuatro meses se vuelva a escuchar el ominoso anuncio: “Hay sequía en el Chaco” y nuevamente no habrá cómo resolver el problema.  La cifra preliminar de reses muertas por la sequía es de 1500.

Empero otro de los graves problemas medio ambientales que atañe a nuestra región es la contaminación del río Guadalquivir, la ex prefectura impulsó un proyecto estrella para salvarlo, sin embargo este no posee el suficiente avance y el Guadalquivir agoniza cada día más.

9.1 toneladas de desechos orgánicos contaminan el río Guadalquivir

En la actualidad el Guadalquivir continúa presentando el curso de agua más importante del valle central de Tarija, sin embargo toda su belleza histórica  ha sido objeto de un proceso de alta degradación ambiental, producto  de las actividades de los habitantes que se encuentran en el área de influencia. Esta situación afectó a la calidad de sus aguas debido a la alteración de sus propiedades fisicoquímicas. La población ha dejado de lado el cuidado de este gran recurso natural.

La contaminación registrada es alta, debido al libre vertido de aguas residuales, de residuos sólidos domésticos  y  de residuos industriales, a  lo que se suma el desemboque de las principales quebradas que atraviesan la ciudad: El Monte, San Pedro, Cabeza de Toro, Sagrado, Gallinazo y Berdun. Éstas constituyen también lugares de descarga de aguas residuales e industriales de diferentes barrios de la ciudad.

Según datos extraídos del proyecto de la ex prefectura “Saneamiento del río Guadalquivir” actualmente se estima que la carga orgánica diaria  que se vierte al río Guadalquivir, producto de la falta de cobertura del sistema de alcantarillado sanitario y de un adecuado tratamiento, asciende a 3.7 toneladas, lo que significa que el 8.7% del caudal promedio diario lo constituyen aguas residuales.

A lo antes señalado se suma el aporte diario de carga orgánica del afluente de las lagunas que se estima en 5.4 Ton. Haciendo un total de 9.1 Ton., por día que son vertidas al  río. Los datos demuestran que el Guadalquivir es el cuerpo receptor de un caudal importante de aguas residuales industriales y domiciliarias que se generan en todo el valle central de Tarija, lo cual puede provocar en un futuro cercano problemas de intoxicación masiva en la población.

Al momento, cada día, 9.1 toneladas de desechos orgánicos contaminan el río convirtiéndolo en un foco de enfermedades para la gente que vive en sus riveras, provocando olores desagradables y mostrando un mal aspecto de uno de los principales puntos de atracción turística tarijeña.

Algunos avances hacia la solución

Primer caso

En cuanto a la deforestación los intentos se centraron en plantar árboles para cubrir esta problemática, sin embargo las talas continúan y se efectúan multas para frenar estas acciones depredadoras. Por otra parte se prohibieron los chaqueos, sin embargo esto es difícil de controlar. Las acciones para resolver estos problemas son muy generales.

Segundo caso

El Viceministerio de Desarrollo Rural y Agricultura estimó en 2,5 millones el número de cabezas de ganado que corren el riesgo de perderse por la falta de lluvias en el altiplano y el chaco bolivianos. De esa manera, solicitó Bs 26 millones al Ministerio de Hacienda para atender la provisión de agua, forrajes y semillas, principalmente, destinados a las zonas damnificadas, aunque esa ayuda aún no llega a las regiones.

Tercer caso

De acuerdo al documento que nos proporcionó la unidad de Medio Ambiente del Gobierno Departamental, el proyecto “Salvemos al río Guadalquivir”, comprende cinco grandes fases de intervención ambiental: La construcción de colectores, alcantarillado y agua potable para 46 barrios de la ciudad, construcción de Plantas de Tratamiento para las aguas servidas, edificación del Complejo Recreativo y Turístico Malecón Tarijeño en las Riveras del río y el encauzamiento y protección de sus riveras. Sin embargo este proyecto estaría retrasado por la falta de la planta de tratamiento que hasta ahora no se consolida y cuyo financiamiento holandés  está en riesgo de perderse, si es que no es demasiado tarde.

Problemas preocupantes a nivel nacional

Según el mapa de cobertura y uso actual de la tierra existe una disminución de 66 .907 hectáreas de nieves y hielos permanentes y temporales. Estas 66 mil has representan casi el 30 por ciento de la cobertura que había en 1978.

En estos 26 años, Bolivia también registra una importante disminución de los cuerpos de agua y de humedales (ríos, lagos y algunas) que han bajado de 1.419.700 hectáreas a 1.380.518, lo que representa una pérdida de 39.000 hectáreas, aproximadamente.

Según el estudio, esta pérdida podría asociarse al calentamiento global, pero, en criterio del intendente agrario, este dato no es concluyente, salvo en la disminución del espejo de agua del lago Poopó en 151.800 hectáreas, pero cuya causa se atribuye a razones hidrológicas.

Los bosques

Los bosques cubren cerca de la mitad del territorio nacional entre el 49.2 y 54.7 por ciento. La pérdida registrada alcanza a 2.374.791 hectáreas de tierra. Es decir de que los 56.468.400 hectáreas que existían hace 23 año, en 2001 se alcanzó a 54.093.609 hectáreas principalmente por el avance de la frontera agrícola.

Pastos y arbustos

De las 33.830.700 hectáreas de tierras con pastos y arbustos con los que contaba la superficie nacional en 1978, en 2001 se evidenció 33.244.031 hectáreas. El análisis comparativo establece una disminución de 586.669 hectáreas.

Agua

Existe el peligro de la provisión de agua potable para el futuro especialmente para las áreas urbanas, pero además la disposición de riego para el apoyo productivo.  Frente a esto se hace necesario definir una política nacional de manejo de los recursos hídricos y dentro de esa política nacional tiene que haber una nueva Ley de Aguas.

 

Entrevista

“La contaminación han hecho que la variedad de peces  quedan en el recuerdo”

Ricardo Aguilar; Ingeniero Forestal  / Técnico de Prometa (Protección  al Medio Ambiente Tarija).

¿Cuál es la historia del río Guadalquivir?

En realidad, está muy ligada a la ciudad  y  sus campiñas de cuyas aguas  se alimentan; sin embargo, los profesionales estudiosos del tema nos ubican en su pasado y nos dicen que geológicamente en el periodo cuaternario, lo que es la ciudad  y el valle, en el sistema hidrográfico estaban cubiertos  por un enorme lago. El fondo estaba formado por un estrato de micro sedimentos de hasta ochenta metros de espesor y una vez vaciado el lago, este fondo plano fue surcado por el río Guadalquivir  y sus afluentes.

En las zonas bajas de los valles se formaron suelos aluviales geológicamente aún más jóvenes que constituyen en la actualidad las tierras de regadío. En las orillas de lo que fue el lago, los estratos lacustres están recubiertos por depósitos de rocalla y guijarros procedentes de las laderas situadas a mayor altura. En los bordes quebrados del estrato lacustre que se alzan sobre las zonas bajas de los valles fluviales, se han formado los tan famosos parajes erosionados, en los cuales la escorrentía superficial y el viento han trasformado la capa de sedimentos en un paisaje surcado por innumerables cañones minúsculos. La situación de alta montaña hace que en el valle central de Tarija, imperen diferencias muy marcadas en cuanto a condiciones  agro- climáticas que se dan en tan reducido espacio.  En el centro del valle, es decir en las proximidades de la ciudad  y en las zonas lacustres, imperan condiciones de pluviometría semiáridas, de tal manera que los inviernos combinados con unas precipitaciones de alrededor de 400 mm., concentrados en el semestre estival, permiten practicar únicamente la agricultura de regadío de ahí el nexo de este río  con toda su historia en la vida de los antepasados Tomatas y actualmente con la población tarijeña, “Ciudad campo”.

¿Dónde nace este río?

Nace a 3.400 metros sobre el nivel del mar, en la serranía de Sama, siguiendo una dirección Noroeste-Sudeste. Con una longitud de 70 kilómetros y una pendiente media del dos, cinco por ciento.

¿Cuál es la riqueza ictiológica del río Guadalquivir?

En el pasado las tribus de Tomatas vivían fundamentalmente de la pesca. Hasta hace unos veinte años atrás se encontraban en sus aguas cristalinas de Tomatitas los misquinchos, las mojarritas, las chujrumas  y otros pececillos que hoy ya no existen, quedando sólo en el recuerdo.