Tras un ultimátum del Municipio de Cercado, las empresas propietarias de cables aéreos ubicados en el centro de la ciudad de Tarija participaron de la inspección realizada a ocho manzanos del casco viejo, para dar con aquellos cables que no están de uso y así realizar su posterior retiro.

Para el martes 20 de marzo se tenía previsto iniciar la inspección al cableado aéreo en el centro de la ciudad de Tarija para el posterior diagnóstico y retiro de aquellos cables que no están en uso, sin embargo, de las cinco empresas que tiene cables aéreos y que fueron notificadas solo una envió personal para realizar la inspección. Ante esa situación, el Municipio dio un ultimátum antes de proceder con las sanciones.

Con el fin de reordenamiento y recuperación del centro histórico, se tenía previsto para la mañana del martes, las primeras inspecciones para identificar el cableado sin uso para poder ser eliminado de las calles del centro de la ciudad tarijeña, sin embargo sólo una empresa telefónica asistió a dicha inspección, informó la secretaria de Turismo y Cultura, Gabriela Pacello.

Cumpliendo con la política de reordenamiento y el plan de recuperación del centro histórico de la ciudad de Tarija, el Municipio de Cercado dio un plazo de tres semanas a las empresas que tienen cables aéreos que no estén en funcionamiento para que realicen su retiro.

Los comercios que acaparen las aceras con la exposición de sus productos serán sancionados por el Gobierno Municipal de Cercado, a través de la Intendencia. El objetivo es garantizar el libre tránsito a los peatones.

El reordenar a los comerciantes aún sigue siendo el tema pendiente del Gobierno Municipal de Cercado, pues a pesar de los intentos éstos no son del todo efectivos.

Para edificar una construcción se debe tomar en cuenta las normas referidas al porcentaje de ocupación habitacional, en otras palabras, cuando el propietario decide construir su vivienda debe respetar los límites autorizados por normativa dejando un sector libre para el patio o ductos de ventilación e iluminación. Sin embargo, ese requisito no se cumple a cabalidad, por lo que muchos califican que Tarija va rumbo hacia una ciudad de cemento.