En Tarija, las mujeres viven más que los hombres

Escrito por  Redacción central/El País eN Jul 22, 2016

“Como me ves te verás” dice el dicho y nada es más cierto, todos avanzamos con paso seguro hacia la vejez. “Prefiero morir joven aseguran muchos”, sobre todo las mujeres, ante el temor a los inminentes efectos del paso del tiempo que va dejando: arrugas, cabellos blancos y el temible efecto de la gravedad para el cuerpo.
El manifiesto de vanidad “mejor morir que envejecer” se justifica también por el miedo de enfrentar los sufrimientos de la vejez y las patologías que se presentan en la tercera edad. Las dolencias de la vejez de las que casi todos somos testigos hacen que las personas contemplen con temor el llegar a tener una vida larga.
Pero más allá de esto, los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reflejan que al igual que en muchos otros países en Bolivia y en Tarija las mujeres viven más que los hombres.
Por ejemplo en los hombres la esperanza de vida creció de 52 años a 66,9, es decir, los bolivianos tienen más esperanza de vida ahora. En las mujeres fue de 69,17 años, mayor que la de los hombres.
Si miramos la evolución de la Esperanza de Vida en Bolivia en los últimos años, vemos que ha subido respecto a 2011 en el que fue de 66,63 años, al igual de lo que ocurre respecto a 2002, en el que estaba en 63,67 años.

 “Viejo sólo mi cuerpo”
No me siento diferente por dentro, sigo siendo la misma de siempre, “viejo sólo mi cuerpo”, dice Natalia Castañón Chuquimia, doña Naty, profesora jubilada, quien asegura que el secreto de una vida es la alegría.
“Tengo cinco hijos, 15 nietos y dos bisnietos, mi familia es muy unida, cocino para todos, disfruto de mis nietos y ahora de mis bisnietos, sigo cambiando pañales, preparando biberones, atendiendo la hora del almuerzo”, asegura doña Naty, que según nos cuenta comienza su día preparando el desayuno y esperando la llegada de dos de sus nietos, que acompañados de la niñera pasan la mañana bajo su cuidado.
“Me considero una mujer fuerte y sana, es verdad que ahora ya no tengo la vitalidad de antes, que hacía de todo, pero lo más importante es tener amor a la vida. En mi casa soy yo la que organiza todo, nada se hace si no lo ordeno”, asegura la profesora jubilada y viuda hace diez años.
 
Actividad física y mental
La doctora en medicina general Carola Guzmán Trujillo,  asegura que las personas que llegan a edad avanzada y que mantienen algún tipo de actividad para sentirse útiles y productivas son más sanas y sobrellevan mejor las patologías de la edad.
“Es importante que las personas que llegan a la tercera edad tengan una rutina, una forma de distraerse y mantenerse activas en algún trabajo sencillo como tejer y realizar manualidades. El deterioro aumenta cuando se las deja aisladas de la sociedad”, lamenta.
Recomendó además el cuidado en la dieta que influye para preservar un estado de salud más óptimo, con alimentos balanceados ricos en proteínas, verduras, frutas y evitando los carbohidratos, ya que a cierta edad los problemas de constipación son más frecuentes.

Las mujeres viven más
Las mujeres viven más tiempo que los hombres. Es una realidad que se repite no sólo en Tarija sino en todo el mundo. Y aunque numerosas investigaciones han tratado de explicar esta diferencia, sus motivos no terminan de ser claros ¿A qué se debe la mayor longevidad femenina? ¿Ha sido así a lo largo de toda la historia de la Humanidad?
La respuesta es un rotundo no. De hecho, según un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Escuela de Gerontología Leonard Davis, de la Universidad del Sur de California, la ventaja de las mujeres en cuanto a sus expectativas de vida con respecto a los hombres emergió en tiempos muy recientes, no más allá de principios del siglo XX. El trabajo se publica en Proceedings of National Academy of Sciences.
A medida que la prevención de enfermedades infecciosas se fue extendiendo por el mundo entre las personas nacidas en el siglo XIX y principios del XX, junto a la mejora de las dietas alimenticias y otros comportamientos beneficiosos para la salud, las tasas de mortalidad se desplomaron. Pero fueron las mujeres las que empezaron a cosechar los beneficios de la longevidad a un ritmo mucho más rápido que los hombres.
Para el profesor de Gerontología de la Universidad del Sur de California Eileen Crimmins, una de las consecuencias de esta disminución masiva, aunque desigual, de la mortalidad fue la constatación de que las enfermedades cardíacas se convirtieron en la principal causa de muerte entre los hombres adultos.
“Nos sorprendió la forma en que se concentraba la divergencia de la mortalidad entre hombres y mujeres, originada a partir de 1870, en el intervalo que va de los 50 a los 70 años de edad. Una diferencia que se desvanece bruscamente después de los 80 años”, afirma Crimmins.
El estudio examina la esperanza de vida de personas nacidas entre los años 1800 y 1935 en trece naciones desarrolladas.
Y centrándose en la mortalidad de adultos mayores de 40 años, el equipo encontró que en personas nacidas después de 1880, las tasas de mortalidad femenina disminuían hasta un 70 por ciento más rápido que las de los hombres. Incluso cuando los investigadores descartaron el tabaquismo, las enfermedades cardiovasculares parecían seguir siendo la causa principal de muertes en hombres adultos mayores de 40 años.
Sorprendentemente, fumar daba cuenta sólo del 30 por ciento de la diferencia en la mortalidad entre ambos sexos para los nacidos después de 1890.
El desigual impacto de las muertes relacionadas con la enfermedad cardiovascular en los varones, especialmente en los de mediana edad, plantea la cuestión de si los hombres y las mujeres se enfrentan a diferentes riesgos de enfermedades del corazón debido a sus características biológicas y/o a factores de protección en diferentes momentos de su vida.
Entre las posibles explicaciones está la hipótesis de que el ritmo cardiaco de una mujer aumenta durante la segunda mitad del ciclo menstrual, lo que genera los mismos beneficios que el ejercicio moderado.
El resultado es que se retrasa el riesgo de una enfermedad cardiovascular o puede ser que se trate simplemente de una cuestión de tamaño.
La gente más alta tiene más células en su cuerpo, lo que implica que tienen más probabilidades de desarrollar mutaciones peligrosas. Los cuerpos más grandes también queman más energía, lo que puede perjudicar más sus tejidos.
Según los investigadores, para llegar al fondo de la cuestión será necesario seguir investigando. Nuevos estudios podrían incluir el análisis de la dieta y el ejercicio, las diferencias entre países, el examen más profundo de la genética y la vulnerabilidad biológica entre sexos a nivel celular, así como la relación de estos hallazgos para la salud cerebral en edades más avanzadas.

Chequeo médico
“Se ha registrado que en la tercera edad  se presentan los problemas de osteoporosis, artrosis, lumbalgias por la deformación de la columna, dorsalgias, diabetes y  la artritis que es muy frecuente en Tarija”, explica la doctora.
De esta manera, asegura que es fundamental controlar la presión y realizar un control médico, aún si se sienten bien, con una frecuencia de una o dos veces al año por lo menos.

POSIBLES CAUSAS para que las mujeres vivan más

Ciclo menstrual
El ritmo cardiaco de una mujer aumenta durante la segunda mitad del ciclo menstrual, lo que genera los mismos beneficios que el ejercicio moderado.

Prevención de enfermedades
A medida que la prevención de enfermedades infecciosas se fue extendiendo por el mundo entre las personas nacidas en el siglo XIX y principios del XX, la muerte en mujeres disminuyó

Tamaño
La gente más alta tiene más células en su cuerpo, lo que implica que tienen más probabilidades de desarrollar mutaciones peligrosas