Ríos de Tarija registran el nivel más bajo en diez años

Escrito por  DANIEL RIVERA M./EL PAÍS EN Nov 28, 2017

Según el reporte del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), los principales ríos de Tarija registran el nivel más bajo de los últimos diez años. Todavía se prevé un déficit de precipitaciones pluviales en lo que resta del año. Hidrólogos atribuyen esta situación a dos factores.

Uno de los ríos afectados es el Pilcomayo, en la zona de monitoreo de Villa Montes presenta un nivel de 0,50 centímetros, el más bajo de los registros de los últimos diez años.
Por otro lado está el río San Juan del Oro. Éste tiene un nivel de 0,75 centímetros, incluso en fechas del 4 al 11 de noviembre del 2017 se tuvo niveles de cero. No se podía hacer las lecturas porque no corría el agua. Es lo más bajo de los últimos 15 años.
El río Camacho también está en la misma situación, ahí también se tuvo un registro de nivel cero, algo que en los 18 años en que el Senamhi monitorea esa cuenca nunca se había presentado.
Para el director del Senamhi, Víctor Carrillo, al margen de la falta de lluvia, esta disminución se presenta porque aguas arriba de las cuencas, los comunarios usan maquinaria pesada para retener agua para el cultivo y no dejan el cauce normal de los ríos.
El docente en Hidrología de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS), Javier Cava, comparte las aseveraciones de Carrillo, pero añade que los que se dedican al agro usan bombas para sacar agua del río y regar sus parcelas.
Por otro lado, otro de los factores que han contribuido a la catástrofe tiene que ver con que las cabeceras que alimentan el Pilcomayo, las cuales están en Sucre, también tienen un déficit de recurso hídrico, por eso el río mencionado bajó de su nivel histórico.
Los datos del Senamhi vaticinan que noviembre terminará con un déficit. En este mes de noviembre tendría que llover 67,5 litros por metro cuadrado en total para estar en parámetros normales, pero a la fecha apenas llovió cuatro litros por metro cuadrado.
Para Carrillo, este es un déficit muy marcado de precipitaciones porque en diciembre los promedios aumentan a 100 litros por metro cuadrado, pero al mismo tiempo pronostica que en diciembre habrá lluvias de mayor intensidad, pero el déficit continuará. Recién en enero y febrero se espera tener más precipitaciones continuas.
“Si se hace una análisis por mes con los promedios normales, el déficit es significativo, pero si vemos el comportamiento anual, no hay una diferencia marcada, todos los años llueve más o menos la misma cantidad-comentó. Lo que también pasa es que la demandad de hace 20 ó 30 años no es la misma que en la actualidad, ahora se requiere de más recursos hídricos, tanto para el consumo humano como para riego”.
Caba ve que ese factor también influye en la disminución de los ríos, porque a la fecha, la demanda del recurso hídrico se cubre en su mayoría con aguas superficiales, es decir los afluentes del departamento, donde cada año la demanda aumenta por el crecimiento poblacional.

 

el
apunte

Carrillo:
la sequía se
quedará por
diez años

Según el análisis personal del director del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Víctor Carrillo, la sequía se quedará por unos diez o quince años más. Su aseveración se basa en que esta situación es cíclica y propia de la tierra, porque cada cierto periodo de tiempo se presente este fenómeno.
Para el funcionario, el prolongado periodo de sequía pronosticado puede ser interrumpido por el fenómeno del niño o de la niña, donde haya excesivas lluvias, pero solo será por ese año, al siguiente de nuevo volverá la falta de agua.
“Es un ciclo normal en la región y se debe a la característica climática que se atraviesa –comentó - Es una manera particular de pensar, esta situación se va a quedar alrededor de 10 o 15 años, porque se debe a un comportamiento natural del clima. Este ciclo de sequías solo puede ser afectado por lluvias que estarán dependientes de algún fenómeno, el del niño o la niña”.