Sistema de cosecha de agua en Lapachal Sistema de cosecha de agua en Lapachal Yenny Escalante

Indígenas aplican nuevas tecnologías para hacer frente al cambio climático

Escrito por  Jenny Escalante Flores Dic 06, 2017

La falta de agua es un problema general que está afectando a diferentes países, pero principalmente al Chaco Sudamericano, en el que está incluido el sur de Bolivia. Es por ello que instituciones y organizaciones están convencidas de que la adaptación al cambio climático es una de las soluciones para que los pueblos indígenas subsistan. En ese marco implementaron una serie de tecnologías que son aplicadas en diversas comunidades.

La jornada del 5 de diciembre, en el municipio de Villa Montes, se desarrolló el Foro e Intercambio de Experiencias sobre la Cosecha de Agua en el Chaco Trinacional. Este evento fue organizado por el Centro de Estudios Regionales para el Desarrollo de  Tarija (Cerdet), asistieron representantes de organizaciones de Paraguay, Brasil, Argentina y por supuesto Yacuiba y Villa Montes de Bolivia.

El objetivo fue conocer las experiencias de cada país respecto a las formas en que hacen frente a la sequía, la contaminación del agua y otros problemas relacionados. Las organizaciones no gubernamentales implementaron en las comunidades diversos sistemas para la cosecha del agua y su almacenamiento.

Además capacitaron a los indígenas para adquieran estos conocimientos y los apliquen, pues esos sistemas, en su mayoría no tienen costos económicos de magnitud.

El técnico de la organización Fundapaz de Salta, Argentina, Enzo Romero, informó que trabajan con unas 50 comunidades indígenas wichi, cada una de ellas tiene 20 familias aproximadamente. Realizan la concienciación y transmisión del conocimiento referido al tema de agua, mismo que va de la mano con la apropiación de tecnologías para acceder a un recurso hídrico seguro.

Con contraparte de mano de obra de los indígenas, Fundapaz implementa las cisternas con placas para el acopio de agua.

“Hay otras formas de provisión de agua que son por medio de redes de agua donde hacemos uso de los pozos, pero para el consumo humano y para la producción de alimento es la cosecha de agua. Éste es un modelo brasilero, que es una cisterna de 16 mil litros, tiene un techo de recepción de agua con una superficie de 32 metros cuadrados”, explicó.

Romero dijo que hay zonas en las que no llueve por seis meses, razón por la cual deben acopiar el agua de lluvia para después utilizarla en el periodo de sequía.

“Una cisterna de 16 mil litros provee agua a una familia de 5 personas, pero las familias indígenas con las que trabajamos tienen 7 o más miembros. Es por ello que el volumen de consumo no llega a satisfacer las necesidades de todas las familias”, dijo.

El técnico sostuvo que a pesar de todos los esfuerzos, los pueblos aún no se empoderan de esas nuevas tecnologías, ya que la gente está acostumbrada a recibir las cosas ya hechas o los bonos, no obstante señala que con el tiempo esta situación va a cambiar de a poco.

El Cerdet, con apoyo de los wennhayek, construyó una cisterna con capacidad para 16 mil litros de agua

Al respecto, la responsable  del PCI de Paraguay, Cintya Martínez, manifestó que en las comunidades con las que trabajan captan agua de la lluvia y la subterránea. En la primera los techos están conectados a reservorios como aljibes o tanques de fibra de vidrio que se esconden bajo la tierra. “Esto se hace de forma comunitaria, la gente se capacita y se hacen procesos para la construcción de placas”, sostuvo.

En cuanto a las fuentes de agua subterráneas, excavan pozos someros para obtener agua dulce.

Martínez recordó que en las instituciones públicas invirtieron grandes cantidades de dinero en proyectos, pero hasta el momento no se soluciona el tema de la falta de agua. En este sentido, como PCI buscan alternativas poco costosas para conseguir el líquido elemento.

En el caso de Bolivia, el Cerdet implementó en una comunidad wennhayek un proyecto piloto éste consiste en obtener agua de lluvia para el consumo humano. Se construyó un cisterna y bombas manuales para la extracción del agua, así el líquido elemento se mantiene seguro y limpio.

El responsable del Cerdet, regional Villa Montes, Milton Borda, expresó que las familias indígenas de Lapachal no tenían agua y la única manera de adquirirla era con las cisternas que transportaban el recurso hídrico. Es así que se decidió implementar una infraestructura con techo de calamina para captar el agua de lluvia, que después cae a una cisterna que está bajo la tierra. De allí, con ayuda de bombas de agua caseras, extraen el agua.

“Aquí voy a rescatar la participación y empoderamiento de todas las familias, que fueron parte de estas jornadas trabajo que duraron entre dos a tres semanas”, acotó.

De esta manera las organizaciones pretenden coadyuvar a los pueblos indígenas para lograr la resiliencia al cambio climático.

El Cerdet trabaja desde hace 28 años en Tarija

El Cerdet es una organización no gubernamental que trabaja con pueblos indígenas en distintas temáticas. Trabaja en cuatro municipios: Villa Montes, Yacuiba, Caraparí y O´Connor. Sus proyectos forman parte de algunos programas trinacionales para coadyuvar en la satisfacción de las necesidades de los indígenas. En Tarija realiza incidencia desde hace 28 años con financiación de la Cooperación Europea.

Trabajan para hacer frente a distintas temáticas como ser la falta de agua, la contaminación minera, la titulación de sus tierras, la producción de alimentos, los derechos de las mujeres y otros problemas como las adicciones, los embarazos adolescentes, etc.