Centros de acogida del Sedeges funcionan sin tener certificación

Escrito por  DANIEL RIVERA M./EL PAÍS EN Feb 15, 2018

Los seis centros de acogida dependientes del Servicio Departamental de Gestión Social de Tarija (Sedeges) funcionan sin certificación, así lo constató la Defensoría del Pueblo luego de una inspección realizada. Por ello notificaron a esa instancia para que cumpla con los requisitos y cuente con ese documento.

El Sistema Plurinacional de Protección Integral de la Niña, Niño y Adolescente (Siproina) emite directrices para que el Sedeges o las defensorías cumplan con requisitos para la protección de ese grupo etario, una de ellas es que todos los centros de acogimiento tengan la certificación, una especie de licencia de funcionamiento, lo cual quiere decir que pasaron por un proceso de revisión en el que se haya evidenciado que se tiene el espacio necesario, un equipo profesional multidisciplinario y la cantidad suficiente de funcionarios para cuidar a los que están albergados, entre otros aspectos.
El representante interino del Defensor del Pueblo en Tarija, José Sejas, sostuvo que realizaron una intervención a todos los centros de los Sedeges del país, en el caso del departamento sureño, se evidenció que hay falencias en las infraestructuras. En Bermejo vieron que el peligro es inminente para los niños, pues hay cables sueltos y enchufes abiertos al alcance de los menores, entre otras falencias.
Otro tema es la estabilidad y especialización que debe tener el personal. Si bien hay varios centros, especialmente los que están en convenio con la Iglesia Católica, que tiene educadoras, se observó que la situación como tal de los profesionales que trabajan ahí es inestable, porque trabajan bajo contratos por consultorías o son eventuales.
A principios de año se ve que prácticamente todos los centros están sin el personal multidisciplinario, eso conlleva una demora en todos los procesos, como es el de reinserción familiar, adopción y de guarda, los cuales deben ser dinámicos, porque el acogimiento circunstancial de un niño en un centro de acogida tiene que ser el último recurso; se recurre a ello cuando se evidencia que la vida está en riesgo o los derechos de la niña son vulnerado. Por tanto se debe velar para que el niño tenga el derecho de vivir en familia.
La directora del Sedeges, Mery Polo, indicó que están en proceso de elaboración de los reglamentos y normativas que fijarán los requisitos para otorgar la certificación de los centros de acogida, una vez concluido eso entrará a la siguiente etapa para que todos los centros cumplan con ello.
Sin embargo, la funcionaria manifestó que ya se están en proceso de subsanar las observaciones remitidas por el Defensor del Pueblo, pero también de otras instancias que hicieron inspecciones, como fue el caso del legislativo nacional como también del departamental.
“Las mismas instancias fiscalizadoras exigen al Gobierno departamental que se haga una reducción en cuanto al gasto de funcionamiento, dentro de eso está incorporado el personal que trabaja en el Sedeges. Entonces se está tratando de acomodar y responder, por un lado a los que exigen la reducción y por otro a los que piden que los centros tengan los equipos multidisciplinarios completos-comentó Polo- estamos viendo de compartir el personal, pero no dejar de atender las necesidades que tienen cada uno de los hogares ni vulnerar los derechos de los niños”.

 

el
apunte

El refugio
en un hogar
debe ser la
última opción

El representante interino del Defensor del Pueblo en Tarija, José Sejas, indicó que se debe ver y entender que el acogimiento circunstancial de un niño en un centro de acogida tiene que ser el último recurso que use, porque se recurre a ello cuando se evidencia que está en riesgo la vida o los derechos del menor de edad, pero siempre hay que velar para que el niño tenga el derecho de vivir en familia.