Papás solteros, los padres a prueba de todo

Escrito por  Redacción central/El País eN Mar 19, 2018

No siempre los quiebres familiares terminan con las mujeres teniendo que trabajar para mantener la casa y asumiendo completamente la crianza de los hijos.

En Bolivia hay hombres que, tras el término de sus relaciones, se ven en la necesidad de velar por el cuidado de los niños poniendo en riesgo su estabilidad laboral.
Tal es la historia de Mario, de 45 años, quien luego que su esposa dejara el hogar cuida a sus tres hijos, pero especialmente al pequeño Lucas, quien padece una atrofia muscular espinal.
También la de Alejandro, quien se vino a Tarija con su único hijo desde Potosí y que, de vivir con un trabajo bien remunerado en la minería, ahora hace malabares para mantener la casa.
Pero cada padre y cada historia es un mundo.

Mauricio, cantando por su hijo
Faltan cinco minutos para las 12 del mediodía y las instalaciones del improvisado mercado central, como es usual, están llenas de gente. Mientras las vendedoras invitan a los presentes a sentarse y a degustar el sabor de sus comidas,
En medio de ese bullicio y ajetreo del mercado, a un costado de la entrada (sección comidas), se ve a un hombre que se alista para trabajar. Es delgado, algo desalineado, de tez blanca y con un semblante poco tímido.
Lleva un parlante inalámbrico, un micrófono, una memoria flash y una lista de canciones consigo, pero también le acompaña su hijo, de cuatro años, inquieto como todos los de su edad y que juega con un pequeño camión mientras su padre se prepara.
Unos pequeños golpes en el micrófono anuncian que el show empezará, la pista de la canción empieza a sonar y Mauricio comienza a cantar. Fría, de los Kjarkas, es la pieza elegida y mientras unos tararean la canción cuando comen, otros ni siquiera se percataron de la presentación, tal vez porque la potencia del parlante no es buena, o porque el micrófono se corta a ratos.
Lo cierto es que son muy pocos los que se detienen a mirar la presentación, de hecho casi nadie, salvo alguna vendedora de refrescos o gelatina del lugar, que debe pasar al hijo de Mauricio algún vaso de estos productos mientras se desarrolla el show, ya que el niño le pide a gritos a su padre sus pequeños antojos.
Después de unas cuatro a cinco interpretaciones, aunque a veces son un poco más, el show acaba y con la mirada llena de esperanza el artista espera alguna retribución de los presentes. Antes de eso y mientras él cantaba, uno que otro comensal pasó por el escenario y le dejó alguna moneda.
Terminado el show llegó la hora de comer de Mauricio y también la de su hijo, aunque usualmente el pequeño almuerza más temprano, mientras su padre canta, pues el hambre no le da tregua.
Aquella, es parte de la rutina de Mauricio y CR (su hijo), un padre a prueba de todo que junto a su pequeño deambulan por los mercados y locales de la ciudad entreteniendo a la gente mientras come, para ganarse algunos pesos y poder subsistir
Sobre su ex esposa cuenta que ella trabajaba en un hotel y él se ganaba la vida cantando. Entonces decidieron juntarse y luego de tres meses de esa convivencia, ella se embarazó. Así, la vida amorosa de Mauricio se oficializó.
“Desde el día que nació mi hijo todo cambió. Parece que ella no lo quería, porque se portaba muy mal con él” dice Mauricio al explicar que ella no demostraba nada de amor ni cuidado a su hijo (CR). No quería darle pecho, lo escuchaba llorar y no intentaba hacerlo callar, no le cambiaba los pañales, detalla.
Poco a poco la relación se fue deteriorando a raíz de este problema y decidieron separarse. Mauricio se quedó con la custodia del menor y desde ese día es él quien cuida, alimenta y educa a su pequeño.
La de Zenón Araníbar es una historia similar y aunque no quiere entrar en detalles señala que él es llantero. Se da modos para parchar y echar aire a los neumáticos de las movilidades que se parquean en el lugar para recibir el servicio prácticamente ‘al paso’.
“Debo hacerlo rápido para no perder clientes”, afirma este hombre, de 50 años, que cría solo al último de sus siete hijos. “Por él (su hijo) vale la pena cualquier sacrificio”, dice y agrega: “Mi niño me ayuda por las mañanas y, por la tarde, va a la escuela”.

Padres solteros en Bolivia
Como Mauricio y Zenón hay muchos más padres que deben arreglárselas para cuidar a sus niños y además trabajar sin el apoyo de una mujer.
Según una encuesta de hogares, realizada por el INE, la mayoría de los papás (64,6%) están casados, el 30% es conviviente y el 1,4%, soltero. Cada vez más ellos se involucran en las tareas del hogar.
En nuestro país, más de 1,6 millones de varones han tenido la satisfacción de ser padres de familia, lo que representa un 32% de la población masculina que habita en todo el territorio nacional.

Consejos para padres solteros
La psicóloga Margoth García dice que la base para lograr el éxito como padre soltero es hablar con tus hijos sobre los valores, límites y reglas que se establecerán en tu hogar, mantener siempre un ambiente de respeto y cooperación, de esta manera un papá soltero podrá organizar mejor el tiempo, pues solo él es el encargado de cuidar en todo a sus pequeños.
Otro consejo siempre que las condiciones económicas lo permitan es seguir una rutina diaria, de esta manera la hora de la comida puede convertirse en un momento en que puedan compartir lo que les sucedió durante el día. Mostrar siempre atención a tus pequeños, valorar sus triunfos, pero también establecer límites para brindarles una educación de calidad y con valores morales.

 

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Tres celebraciones
en una sola fecha

Día del carpintero
Hoy también es el Día del Carpintero. Quienes se dedican a esta actividad celebran la fecha en honor de su santo patrono, San José, que era carpintero de oficio. San José era padre nominativo de Jesús y esposo de María.

Día del radialista
Hoy, además, es el Día del Radialista. Fue instituido por la importancia que ha tenido este medio para la historia de Bolivia, que data del año 1928.

Día del padre
El 19 de marzo fue instituido el Día del Padre, porque en el calendario santoral se recuerda esta misma fecha el día de San José, padre de Jesús. En otros países el día de la celebración es el tercer domingo de agosto