Estudio Global de la Adolescencia Temprana

Escrito por  Kathya Córdova Pozo Jul 04, 2017

Recientemente estuve en un congreso en la Universidad de Cuenca (Ecuador) donde se presentaron resultados muy interesantes de un Estudio Global de la adolescencia temprana (adolescentes entre los 10 a 13 años).

Este estudio fue liderado por la Universidad de Johns Hopkins-Escuela Bloomberg de Salud Pública y la Organización Mundial de la Salud. Participaron 15 países de los cinco continentes en la primera fase del estudio, uno de ellos fue Bolivia. Las preguntas que utilizaron para el estudio fueron tres: ¿Cómo influyen las normas de género y equidad a nivel individual y de comunidad sobre la salud en el tiempo? ¿Cuáles son los factores relacionados con la salud y si estos son mediados por normas de género y / o equidad? ¿Cuáles son los factores asociados con el acercamiento o alejamiento de la equidad de género en el tiempo?
Entre los resultados más importantes estuvieron seis aspectos que luego sirvieron para crear indicadores de medición. El primero es el Mito Hegemónico, a nivel global hay un conjunto de fuerzas en la escuela, desde los padres/madres, los medios de comunicación y de los propios amigos, que  refuerzan la idea que “las niñas son vulnerables y los niños son fuertes”, incluso en aquellos lugares /países de riesgo en los que los varones están más expuestos.
El segundo punto es las chicas se vuelven objetos sexuales. En todo el mundo los varones adolescentes son vistos como predadores y las chicas como víctimas potenciales. Mensajes como “no te vistas de esta manera, ya no hables con tu amigo de la infancia, los chicos arruinarán tu vida” refuerzan la división  de género y de poder, motivando la inequidad de género porque solo son mensajes a las chicas.
El tercer aspecto es “chicas, mejor tápense y no salgan”. La sociedad ve a las chicas adolescentes como vulnerables y en riesgo y por ello se limita sus actividades y reduce su vida social fuera del hogar. Muchas veces una chica no puede salir pero un chico puede llegar a casa a la hora que quiera sin avisar previamente.
Un cuarto punto es los chicos significan problemas. En casi todas las sociedades, los padres repiten que las chicas deben alejarse de los chicos porque son vulnerables y deben tener cuidado. Para esto, los padres imponen fuertes castigos o sanciones de aislamiento social, incluso en la sociedad que sanciona a las chicas que hablan mucho con los chicos a través de rumores insinuaciones sexuales. Los chicos y chicas se lamentan de esta situación porque en la infancia eran amigos y en la pubertad esta amistad ya no es permitida.
El quinto aspecto se refiere a las normas de género inequitativas que favorecen a los chicos y perjudican a las chicas. La inequidad de género de los padres, de los maestros, impacta en la escolarización de las chicas y les predispone al matrimonio infantil, a sufrir violencia de género, depresión y suicidio. Estas normas de genero inequitativas también predisponen a los chicos a involucrarse en mayor número de violencia interpersonal e incluso homicidio; abandono de los estudios (en algunos países con tasas mayores que de las chicas), tasas de suicidios, o de accidentes de tráfico, mayor uso de tabaco, alcohol y abuso de sustancias lo que lleva a tener menor esperanza de vida. El estudio de GEAS muestra que ambos, tanto chicas como chicos se ven perjudicados por estas normas desiguales de género.
Un sexto aspecto es que también se midió el grado de empoderamiento de los adolescentes tempranos en su familia y comunidad. Este estudio vio que muchos adolescentes no tienen voz para tomar sus propias decisiones o influir sobre su libertad de movimiento ya que muchos están muy controlados por los padres, profesores y comunidad.
El estudio GEAS tiene un aporte muy importante a la ciencia en dos aspectos, indicadores para medir las normas de género e indicadores para medir el grado de empoderamiento de los adolescentes tempranos en su familia y comunidad.

Mayor información:
www.geastudy.org/
Kathya Córdova Pozo, es economista político