En agosto el cielo se inundará de “lágrimas de San Lorenzo”

Escrito por  REDACCIÓN CENTRAL/EL PAÍS EN Ago 02, 2017

La lluvia de meteoros Perseidas, que se registra cada agosto de todos los años, es conocida como las “Lágrimas de San Lorenzo”.

Según datos del Observatorio Astronómico Nacional, se trata de una intensa lluvia de “estrellas fugaces”, partículas dejadas por el cometa Swift-Tuttle que fue  descubierto en 1862 y tiene una traslación de 135 años. La última visita de este cometa al interior del Sistema Solar fue en 1992.
Esta lluvia de meteoros es relacionada con San Lorenzo, ya que la festividad religiosa del santo, que es el 10 de agosto, es cuando se produce la máxima actividad de esta lluvia y pueden ser visibles hasta 100 o más estrellas fugaces por hora.
“San Lorenzo está llorando” dicen los creyentes católicos de algunas regiones de España y Latinoamérica cuando por las noches del 10, 11, 12 y 13 de agosto van de romería al encuentro del santo.

¿Quién fue San Lorenzo?
Lorenzo vivió en el siglo III después de Cristo, fue el diácono responsable de salvaguardar los tesoros de la Iglesia en Roma. En agosto del año 258, el emperador romano Valeriano decapitó al Papa Sixto II y en su angurria de riqueza ordenó al diácono Lorenzo que se presentara con el tesoro de la Iglesia para ser confiscado y que en caso de no hacerlo sería quemado vivo.
Lorenzo le pidió aguardar unos días para juntar el tesoro cuantioso de la santa iglesia. El 10 de agosto de ese año el diácono se presentó ante el soberano, seguido por una multitud de indigentes, ciegos, leprosos y huérfanos: “Este”, dijo Lorenzo dirigiéndose al sorprendido Emperador, “es el tan preciado tesoro de nuestra  iglesia católica, que desde hoy tendrás que cuidar como lo hizo el Papa a quien mataste, tesoro que alimentamos y protegimos hasta hoy, ante tu maldad inmisericorde”.
Frente a tamaña osadía, furioso, el Emperador romano ordenó que Lorenzo fuese quemado vivo en el acto. Por la noche, mientras los creyentes y protegidos por la iglesia lloraban al hombre a quien se le atribuían milagros en vida, comenzaron a aparecer “estrellas fugaces” en el cielo de Roma, época en que no se conocía el por qué se producía aquel fenómeno.
“Fray Lorenzo está llorando”, exclamaba la muchedumbre, “y no por cobardía” decían otros, ya que al sufrir hasta la muerte tamaña tortura no profirió un solo grito ni soltó lágrima alguna, aguantó estoico el sufrimiento. “Llora”, decían, “por dejar sin protección, alimento y cobijo a tantos seres desamparados”.
Décadas después Fray Lorenzo fue canonizado y se convirtió en el santo venerado por los creyentes de muchas poblaciones del mundo católico.
Por lo tanto las noches de agosto son especiales, en particular las del 10, 11, 12 y 13, ya que cuando eleve la vista al cielo puede que observe las lágrimas de San Lorenzo.

Perseidas
El primer registro de esta lluvia de meteoros sucedió en agosto del año 36, después de nuestra era y fue hasta 1835 que se identificó como un fenómeno periódico que parecía brotar de la constelación Perseo, constelación visible para el hemisferio sur en el horizonte nor-este después de la media noche. Su máxima actividad se produce entre el 10 y el 13 de agosto.
Perseidas es sin lugar a dudas una de las lluvias más importantes del año, asociada al también afamado cometa 109P/Swift-Tuttle. Este enjambre meteórico, con partículas no más grandes que un grano de arroz, es atravesado por la Tierra durante más de un mes, dado que se mantiene activo entre el 15 de julio y el 25 de agosto. Presenta una alta velocidad de 60 km/s, una partícula de apenas un gramo puede producir extraordinarios bólidos (meteoros muy brillantes) que deslumbran. La lluvia empieza suavemente a mediados de julio, cuando la Tierra entra en los confines de la nube de desechos dejados por su cometa progenitor.
Entre el 10 y el 13 de agosto, en el hemisferio norte, las Perseidas pueden alcanzar 140 meteoros por hora en buenas condiciones atmosféricas con el radiante alto en el horizonte, en el hemisferio sur estos meteoros son visibles después de la media noche en la constelación Perseo pegados al horizonte nor-este y en menor cantidad, al estar el radiante muy bajo la frecuencia horaria se reduce, aunque no por ello deja de ser un gran espectáculo.
Por ello el Observatorio Astronómico Nacional recomienda que se realice una observación continua por tantas horas como sea posible las noches y madrugadas del 10, 11, 12 y 13 de agosto.

Habrá otras 6 lluvias menores

Durante el mes de agosto se registrarán otras lluvias de meteoros consideradas menores.
Una de ellas es la Iota Acuáridas Sur (SIA), su máximo es el 4 de agosto con un promedio de cinco meteoros por hora.
También está la Delta Acuáridas Norte (NDA), que registra un promedio de cuatro meteoros por hora y su máximo es el 9 de agosto.  La Kapa Cígnidas (KCG) tiene su máximo el 18 de agosto con tres meteoros por hora. Al igual que la Iota Acuáridas Norte (NIA) que tiene su máximo el 20 de agosto. La lluvia de meteoros Eridánidas (ERI) tiene su máximo el 29 de agosto con THZ indeterminada.
Esta noche puede observar la Tau Dracónidas que presentará hasta 10 meteoros por hora.