Yuticancha estrena Centro de Tecnologías Altoandinas

Escrito por  REDACCIÓN CENTRAL/EL PAÍS EN Sep 08, 2017

Palmira Colque, es una joven líder de 24 años, nació en la comunidad de Pujzara del municipio de Yunchará, terminó su bachillerato en la comunidad de Iscayachi, siendo una estudiante destacada.

Posteriormente se vio obligada a regresar a su comunidad y apoyar a su familia en los quehaceres de la casa, el cuidado de ovejas y llamas y en la agricultura; dejando postergado su sueño de convertirse en Licenciada en Turismo. Actualmente, con el Centro de Tecnologías Altoandinas Sostenibles de Yuticancha, Palmira divide su tiempo entre ser administradora del albergue turístico de Pujzara y ser estudiante de la carrera Técnica Auxiliar de Turismo. Migrar a la ciudad en busca de su sueño, dejando atrás su municipio, ya no es una opción para Palmira.

El Centro de Tecnologías
La Cooperación Suiza, a través del Proyecto Biocultura, y su socio ejecutor Prometa, ha brindado insumos técnicos en el desarrollo conceptual y el diseño del Centro. La Gobernación de Tarija ha financiado en gran medida su construcción y equipamiento, con el objetivo de que este modelo pueda ser replicado como una experiencia exitosa en otros municipios y departamentos del país. El Gobierno Municipal de Yunchará y las comunidades lo utilizarán en el marco del Centro de Formación Técnica en Ganadería Altoandina y Turismo Rural.

Una esperanza
Más que una importante infraestructura que refleja de manera práctica el diálogo de saberes entre los conocimientos ancestrales y el desarrollo de tecnologías modernas, con el propósito de incrementar las capacidades de adaptación al cambio climático, el Centro de Tecnologías Altoandinas Sostenibles se constituye en una esperanza para la formación de capacidades técnicas de familias de productores y de jóvenes que habían quedado sin posibilidades de acceder a estudios superiores, debido a la falta de recintos donde capacitarse en su comunidad. Miles de mujeres en el país, por el hecho de ser mujeres, indígenas y pobres carecen de oportunidades de educación. Palmira es solo un ejemplo positivo de lo que con empeño se puede lograr.  
El valor agregado de Yuticancha y las carreras de formación técnica brindan la oportunidad de acceder a educación pertinente a la vocación y cultura productiva del territorio, por lo que promueve que los jóvenes del municipio se queden a vivir en Yunchará; además contribuye a reducir la pobreza.
Una de las características más importantes del centro tiene que ver con que los estudiantes inician y consolidan sus emprendimientos económicos mientras dura su carrera, contribuyendo efectivamente a combatir el desempleo y evitar la migración campo - ciudad.
Cambio climático
A nivel local el efecto esperado de Yuticancha en la adaptación al cambio climático se refleja en la revalorización de prácticas productivas como la ganadería de camélidos, la producción de alimentos, la producción y conservación del forraje, la conservación de bofedales y praderas nativas, la piscicultura y el fortalecimiento del tejido social y organizacional.
Estas son algunas de las acciones que lleva adelante el Proyecto Biocultura y Prometa en Yutichancha. Alrededor de 15.000 familias se encuentran involucradas con esta iniciativa que implementa las políticas de desarrollo integral para Vivir Bien y la gestión de Sistemas de Vida como un modelo integral de planificación del territorio en tiempo de cambio climático a diferentes escalas.