Yolanda Herrera busca consolidar un movimiento de DDHH nacional

Escrito por  Daniel Rivera M./El País eN Ene 03, 2018

Yolanda Herrera estuvo involucrada en la defensa de los derechos humanos desde su vida universitaria. Lleva más de 35 años dedicada a esa labor, los casos con los que le tocó lidiar la tiene más comprometida que nunca. A dos años de haber dejado la presidencia de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDDHH), está motivada a impulsar un movimiento nacional con el mismo fin, que acompañe el proceso de la institución que presidió durante cinco años.

Su interés por esta labor inició cuando fue delegada por parte de la Federación Universitaria Local (FUL) a la APDDHH de Tarija, pero el caso de Juan Aceri fue la que la metió de lleno en la defensa de los derechos humanos. Se trataba de un indígena guaraní que fue traído amarrado en una camioneta desde el Chaco, pues había defendido a su esposa del abuso que hacía uno de sus patrones con su amada.
Aceri cansado del uso y abuso empujó a su patrón, pero su suerte estaba echada, su fuerza le hizo caer sobre una piedra, se rompió la cabeza y murió. Por eso llegó amarrado a Tarija para iniciarle un proceso. Herrera acompañó hasta que concluyó ese caso, y fue cuando entendió el rol y el valor de un activista.
El 2010 en un congreso nacional la eligieron presidenta de la APDDHH, se marcó un hito porque fue la primera mujer, no era abogada ni sacerdote, una auditora asumía ese cargo, pero además era del sur, no de las ciudades ejes que normalmente eran los que ocupaban ese lugar.
Los de tendencia centralista auguraban que ella no duraría ni un mes en el cargo, pero fue la misma Herrera la que se encargó de mostrarles lo contrario, cumplió los cinco años de mandato.
Con el deber cumplido Herrera continuó con esa labor, ahora impulsará la consolidación de un movimiento nacional de Defensa de DDHH. Está convencida que hay muchos defensores activistas que valoran la institucionalidad pero no creen que sea el único mecanismo mediante el cual se tenga que defender los derechos humanos, pues no hay seguridad jurídica.
“Este es un momento que empieza a surgir un movimiento de activistas de derechos humanos a nivel nacional, acompañando el proceso de la asamblea, no algo paralelo-comentó-. Bajo el contexto nacional e internacional, un movimiento de derechos humanos puede leer de otra manera la realidad en la cual está sumergida Bolivia”.
Yolanda considera que se perdió una gran oportunidad de construir una Bolivia diferente e inclusiva. Ve un alto nivel de riesgo y de retroceso en el disfrute de los derechos humanos, porque independientemente del partido político que esté en un Estado, el Gobierno no respeta los DDHH, atropella y no hay una restitución.
El contexto no le muestra otra cosa que un retroceso, pues la democracia que se había recuperado después de 18 años de dictadura, ahora hay una percepción del miedo y el temor que tiene la gente para expresar sus pensamientos, porque hay señales de impedir aquello, el Gobierno encuentra mecanismos para acallar esas voces, por lo cual eso es un afectación de los derechos políticos y civiles que ya lo había recuperado.
Herrera considera que el Gobierno con el que se recuperó la democracia y los derechos humanos es el mismo con el que se lo está volviendo a perder.

 

el
apunte

Un primer paso
fue la creación
de un colectivo
de DDHH

Yolanda Herrera asegura que un primer paso fue la creación de un colectivo de Derechos Humanos (DDHH) en Tarija, un grupo de unas 15 personas, que a raíz de la sensibilidad de Tariquía y la contaminación del río Guadalquivir, se organizaron talleres y se realizaron seminarios de nivel departamental. Una defensa de los derechos pero bien establecidos sobre aspectos específicos, donde se escuche la voz de la gente que habitan los lugares que están en riesgo.