Aprueban acuerdo sobre DDHH y medio ambiente

Escrito por  ANF/La Paz Mar 06, 2018

El largo proceso de negociación del “Acuerdo regional para el acceso a la información, la participación pública y la justicia en asuntos ambientales”, que reunió a 24 estados de la región, terminó este fin de semana con su aprobación.

Después de cinco años de negociación, ya que inició en 2012, finaliza con la consecución del primer Tratado ambiental de Latinoamérica y el Caribe y además el primer instrumento vinculante donde se incluye una protección expresa a los defensores de derechos humanos ambientales.
Para Natalia Gómez, investigadora de la asociación Ambiente y Sociedad, y representante del público en la negociación, es un acuerdo histórico, que sin duda sienta las bases para que los defensores ambientales tengan mayor protección, y todas las personas de la región garanticen de manera efectiva los derechos de acceso, la democracia ambiental y la protección del medio ambiente.
El tratado se propone como un instrumento que materializará el Principio 10 de la Declaración de Río de 1992, la transparencia de las entidades gubernamentales y privadas, la democratización ambiental, el derecho al acceso a la información como derecho fundamental y el fortalecimiento de las capacidades tanto de los estados como de la sociedad civil.
El carácter vinculante del acuerdo demuestra la voluntad de los Estados para adoptar dentro de sus legislaciones estándares más altos que velarán por la consolidación de la democracia y el desarrollo sostenible participativo.
Recordemos que América Latina y el Caribe es una región caracterizada por la vulneración continua y sistemática de los derechos humanos y una alta conflictividad ambiental. La creciente oleada de asesinatos e investigaciones perpetradas contra los defensores ambientales es muestra de ello. “Este instrumento visibiliza la lucha ambiental que miles de defensores dan todos los días en nuestra región”, señaló Gómez.
Sin embargo, no todo es ganancia, hay que reconocer que el espíritu del acuerdo se vio cercenado por las posturas regresivas de varios países, entre estos Colombia.