La deuda el cuento chino

Escrito por  MIguel Angel Marañon Urquidi Mar 17, 2018

Resulta paradójico que los exfuncionarios de los gobiernos neoliberales (entre ellos un ex presidente del Banco Central de Bolivia), sigan insistiendo que la deuda actual del Estado desembocara en una crisis económica (tan añorada por estos profesionales) no entienden que teórica y prácticamente la deuda bien empleada es un instrumento financiero que contribuye al desarrollo de un país, de una familia e individualmente.

Para un mejor entendimiento, si una familia tenía en gobiernos neoliberales ingreso el salario mínimo de Bs 450.- (64 dólares) el acceso a un crédito no era bueno, ya que su capacidad de pago para cubrir una tasa de interés que sobrepasaba el 17% y capital en el mejor de los casos solo alcanzaba a Bs 22.500 (3.200 dólares), (50 veces) que alcanzaba para cubrir sus gastos corrientes y/o algún equipamiento para su hogar.
En la actualidad esa misma familia con el salario mínimo de Bs2.000 (285 Dólares) no solo puede acceder a más de 50 veces sus ingresos (14.500 dólares), ya que la política del gobierno de dar mayores beneficios para créditos de vivienda por ejemplo hace que las familias puedan endeudarse hasta 20.000 Dólares, ni que decir en lo productivo, estas facilidades sumadas por ejemplo a la reducción de la tasa de interés, que en ningún caso supera el 9%, hace que el incremento de la deuda de esta familia se incremente de 3.200 a 20.000 dólares, y este incremento de ninguna manera puede interpretarse como una crisis, es más es el mejor momento de las familias ya que ahora sus deudas están financiando su casa propia o su iniciativa productiva.
Lo mismo pasa en el contexto nacional, hasta antes del 2015 los ingresos de Bolivia eran mínimos, ya que la mayor parte de la economía estaba en manos privadas por tanto sus créditos eran para gasto corriente (entre ellos cubrir los aguinaldos de los funcionarios públicos), los créditos para inversión eran muy poco (casi nada), ya que la mayor parte de la economía estaba sujeto a la iniciativa de los empresarios; asimismo, los crédito eran condicionado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial (BM), el país no tenía opción de buscar otros créditos sino los que recomendaban estas entidades.
En la actualidad Bolivia es uno de los “rebeldes” del FMI y BM, aplico su política económica, en el cual el Estado interviene activamente como regulador, inversor y consumidor, haciendo que sus ingresos se incrementen de forma significativa (de 2014 a 2017 300 veces más), el no aplicar las recomendaciones del FMI y del BM posibilito gestionar créditos productivos por ejemplo con la república Popular de China, con tasas de interés que en promedio no sobre pasan el 2,7%.
Por tanto el “cuento chino” de querer hacernos creer que la deuda del Estado es para disfrazar la crisis, no tiene asidero; es más, cuando estos profesionales eran altos funcionarios cada crédito que gestionaban era para gasto corriente y no como sucede en la actualidad que la mayor parte de nuestra deuda está destinada a la inversión y/o gastos de capital.