Evo, un simple mortal

Escrito por  Lupe Cajías Mar 24, 2018

¡Pobre esa madre gestante! Está obligada a contemplar la cara de Evo Morales cada que desayuna los yogurs de Lacteosbol que recibe por el subsidio prenatal.

Una acción social que antes del Estado plurinacional era más restringida, pero a la vez sin ningún culto a la personalidad del presidente de turno.
Cada usuario del teleférico se debe tragar la figura sombreada del dirigente de los cocaleros de Chapare, repetida decenas de veces en las cabinas, en las plataformas de ingreso, en las noticias sobre acontecimientos o festejos. Desde las marchas por el 21-F también se desplegó un inmenso afiche que bordea la principal avenida que une el casco urbano con Obrajes, en La Paz. ¿Qué más colocarán ahora en los nuevos tramos? Ningún alcalde de La Paz puso su sonrisa para acompañar todas las mejoras en la avenida del Poeta, ahora desarbolizada y destrozada por el sistema de cables.
En el complejo de ministerios del antiguo edificio de correos cuelga otra gigantografía con Evo de azul entremezclando las ansias por la causa marítima con el color del oficialista Movimiento Al Socialismo. Desde varias esquinas y callejuelas se divisa el rostro de Morales, feliz.
En cambio, desaparecieron los letreros en la carretera a Sud Yungas porque fracasó el trabajo de los militares para mejorarla. Unos menos entre decenas de estampitas engrandecidas acompañando obras que antes de 2006 cumplían los municipios autónomos.
Una falla notoria es la fotografía que tapa la fachada del Ministerio de Defensa en la histórica plaza Abaroa cuyo centenario en 2017 nadie recordó. Ahí se ve a un hombre con notorio sobrepeso que sobresale de la camisa, muy distante del deportista que desea gimnasio y sauna en su palacio.
Decenas de edificaciones llevan su nombre. Llama la atención el caso de colegios, incluso hace poco se inauguró uno como escuela Álvaro García Linera. Hasta el 2005 era prohibido rendir esos elogios a personas vivas, menos si eran autoridades. ¿Qué será de esa normativa?, ¿cuándo la anuló el Ministerio de Educación?
Este culto al ‘jefazo’ es propio de regímenes no democráticos. Nadie encuentra poses de Ángela Merkel en los despachos oficiales alemanes. Ni siquiera una figura épica como Fidel Castro aprobó estatuas o bardas con su recuerdo.
Quieren hacer creer que Evo Morales es un semidiós, olvidando su naturaleza humana, tan frágil como cualquiera, tan polvo como los otros mortales. No está a salvo de accidentes ni de epidemias, como Hugo Chávez o Tancredo Neves. ¿Quién lo reemplazará entonces?
También se intenta impulsar un neomesianismo olvidando los trágicos finales de esas experiencias en el continente como el brasileño Antonio el Conselheiro o los cristeros mexicanos. En otra ocasión detallaremos cómo de mal les fue a los mesianismos indígenas en estas tierras.
¿Cuánto costará borrar todas esas caritas después del cambio de Gobierno en 2020? ¿Qué impuestos serán destinados a sacar las plaquetas? Como dijo Luis Carlos Galán, los pueblos recuerdan a los políticos que cambian estructuras, no a los que más se retratan.