Río Guadalquivir ruge después de 20 años y provoca desborde peligroso

Escrito por  JOSUE HEBER ACEBEY/EL PAIS EN Feb 14, 2015

Viviendas inundadas y llenas de lodo, animales arrastrados por la corriente, cosechas debajo del agua y familias sin nada que comer ni vestir, es el resultado de la crecida del río Guadalquivir que después de 20 años retomó su caudal y provocó desastres. Las zonas más afectadas fueron Tomatitas, San Mateo, Obrajes, El Angosto y El Valle de la Concepción. Además del barrio Los Álamos, dónde el torrente ingresó a las viviendas y sumergió a las mismas con dos metros aproximadamente.

De acuerdo a la evaluación preliminar,  cerca de 35 familias fueron afectadas producto de la crecida del río, en especial aquellas que están a las orillas del Guadalquivir y ríos adyacentes.
Tomatitas y el barrio Los Álamos se llevaron la peor parte, la tragedia por la crecida del río generó la inundación de las calles y viviendas, el río estuvo a medio metro de sobrepasar el angosto puente que fue anegado por el agua turbia y el lodo que cubrió gran parte de los bienes materiales. El caos inició entre las 03.00 y 04.00. Las familias tuvieron que salir de sus viviendas intentando salvar sus propias vidas, en algunos casos ni tiempo les dio para sacar sus cosas.
“Estábamos descansando, cuando de repente oímos el sonido del río, era muy fuerte, de repente el agua se vino con todo, hasta abrió la puerta y en ese momento tuvimos que salir con mi bebé y mis padres—indicó Carmen Siles--. El agua me llegaba hasta la cintura, quise sacar algunas cosas pero el río era más fuerte”.
No fue la única víctima, José Choque fue otro de los afectados que junto a su esposa y sus dos hijos tuvieron que salir a nado, aseguró que casi son arrastrados por las aguas.
“De repente se vino el agua, volteó la pared y se entró con todo, tuve que sacar a mis hijos en el hombro apenas, casi se lleva a uno—indicó en medio de llanto--. Mi esposa lo propio, tuvo que salir como pudo y tuvimos que dejar todo. Mis cosas se perdieron, toda mi ropa está en medio del barro, el poco dinero que estaba juntando se perdió, no me queda nada, ni alimentos para comer”.

Pérdida de cultivos
Los efectos de la lluvia fueron también la pérdida de cultivos en la zona de Obrajes, El Angosto y El Valle de la Concepción, el agua se llevó parcelas de tierra y en otros casos inundó la cosecha, afectando la producción.
En San Mateo, cerca de cinco hectáreas de plantaciones de maíz, papa, lechuga, entre otras, se perdieron. En Obrajes ocurrió lo propio, el desborde ingresó a las parcelas con una intensidad tal que hasta animales, como ganado vacuno y caprino, arrastró.
En la zona de El Valle y Calamuchita, el agua ingresó a los cultivos y se llevó la producción vitivinícola, además de llevarse material de construcción para canales de riego y equipo técnico.
Eider Quiroga, secretario de Tierra y Territorio de la Federación de Campesinos, aseguró que los municipios no están preparados para estos fenómenos. Aseguró que las pérdidas fueron cuantiosas en los viñedos y la producción agrícola. “Cerca del 80 por ciento de pérdidas tenemos y eso nos preocupa realmente, porque el río nos sorprendió a todos”.
El gobierno municipal de Tarija movilizó cerca de 100 funcionarios y maquinaria pesada para colaborar a las familias afectadas. Se declaró alerta naranja entre tanto persistan las lluvias para atender cualquier emergencia que pudiese presentarse.

 

La lluvia y sus efectos en
diferentes  zonas de Tarija

 Ayuda de bomberos
Personal de la unidad de Bomberos proceden a brindar ayuda a las personas damnificadas. Cerca de 30 bomberos en coordinación con el Gobierno Municipal, acudieron con bombas de agua para sacar el líquido de los lugares que terminaron anegados por el río.

 Familia afectada
Una de las familias afectadas intenta salvar sus cosas del lodo, tras ser cubiertos por al menos dos metros de agua. Lo poco que pudieron salvar en la zona de Los Álamos son unas cuantas prendas de vestir. Incluso perdieron algunos animales que tenían dentro de la vivienda.

 Pérdida de cultivos
Las cosechas y plantaciones de maíz en la zona de San Mateo quedaron inundadas y las familias lo perdieron casi todo. Cerca de cinco viviendas sufrieron la inundación, pues la quebrada que colinda con el río de Tomatitas se convirtió en un torrente que arrasó con todo.