Juez dictamina detención preventiva para tres ladrones de automóvil

Escrito por  Oct 13, 2010

FLAGRANCIA. Al ser encontrados los delincuentes en posesión del objeto robado, la Ley 007 prevé el acortamiento de la etapa preparatoria y la detención preventiva en caso de peligro de fuga.

La fiscal adscrita a la Aduana y a la Dirección de Investigación y Prevención del Robo de Vehículos (Diprove), Mirtza Medina, comunicó que el juez Cautelar Mixto de San Lorenzo, Jorge Vargas, en audiencia de medidas cautelares realizada a las cuatro de la tarde de ayer, dispuso la detención preventiva en el penal de Morros Blancos de Juan Carlos Mendoza, Imar Gira y Fernando Fernández, quienes el 11 de octubre, en inmediaciones del barrio Aeropuerto, aprovechando un breve descuido de un taxista que realizaba su necesidades fisiológicas, se hubieran llevado un automóvil Toyota Corolla de color blanco.

Medina manifestó que, al ser encontrados en flagrancia, ya que los imputados tenían en su poder las autopartes sustraídas del motorizado, los mismos son pasibles a la aplicación de la nueva Ley 007 de Procedimiento Penal, la cual expresa en su contenido que “al ser encontrados los imputados en posesión de objetos relacionados al delito, se determinará el procedimiento inmediato por flagrancia”, detalló.

Asimismo, indicó que la flagrancia también implica el acortamiento del proceso y evita la retardación de justicia. “La Ley 007 determina el acortamiento de plazos para que la etapa preparatoria, en la cual nos encontramos, no tarde meses y meses, ya que al ser encontrados en flagrancia los delincuentes, en solamente treinta días mi persona tendrá la posibilidad de presentar pruebas para complementar la investigación, de esta manera vamos a tener prontamente una definición procesal para con los imputados, esta nueva ley evita la retardación de la justicia”, asevero a tiempo de citar que dos de los querellados poseen antecedentes, por lo que también será aplicable la ley de reincidencia.

Asimismo, aseguró que el juez se apegó a la petición del Ministerio Público, ordenando la detención preventiva en la cárcel para los tres imputados. “Los delincuentes presentaron requisitos fundamentales para la detención preventiva, como ser posible obstaculización, riesgo de fuga, además de que dos de ellos reincidieron”, arguyó.

El proceso se encuentra en la etapa preparatoria y en lo posterior se determinará el grado de participación de cada uno de los acusados, para precisar el nivel de culpabilidad que establecerá el tiempo de privación de libertad.

Por su parte, la defensa de los imputados, conformada por tres abogados, respaldó su actuación denunciando que existió “violación a derechos y garantías”, lo cual impidió a la defensa un pleno ejercicio de su función, ya que “el policía encargado de la certificación de domicilio (que se requiere como garantía para acreditar que los ciudadanos poseen estabilidad y tienen donde ser ubicados, para fines investigativos) no realizó el respectivo reconocimiento de las direcciones”, cuestión que “hizo mella directamente en la decisión tomada por el juez”.

 

El hecho

El director de Diprove, coronel Eduardo Lema, relató que a las cinco de la mañana del 11 de octubre, fue recibida la denuncia del robo de un vehículo marca Toyota Corolla, el cual le fue sustraído al propietario por unos delincuentes a bordo de otro motorizado, mientras el mismo se encontraba orinando en inmediaciones del barrio Aeropuerto.

Seis horas más tarde, luego de un exhaustivo rastrillaje realizado por personal de Diprove y el denunciante los autores fueron encontrados mientras bebían en un local de la avenida Circunvalación.

Lema explicó que el conductor habría dejado el motor encendido y la llave dentro del automóvil, razón que fue aprovechada por los tres delincuentes. “La víctima manifestó que un vehículo se estacionó al lado de su auto y dos de los ocupantes, rápidamente subieron a su auto y ambos se fugaron del lugar”, mencionó.

Tras un minucioso rastrillaje, los delincuentes fueron ubicados y reconocidos, por lo que se procedió a la aprehensión, quienes trataron de convencer a la víctima de que levante los cargos, a cambio de que ellos le dirían el lugar en el que había sido abandonado el automóvil. “Accedimos al pedido para engañarlos”, aseguró Lema y detalló que el motorizado fue encontrado desmantelado en una calle poco transitada del barrio Juan XXIII.

“Lo trajimos con grúa, ya que estaba sin batería ni garrafa”, aclaró a tiempo de citar que primeramente los malhechores vendieron una llanta de auxilio y con el dinero se pusieron a beber, factor determinante que ayudó a encontrarlos.