Los secretos del liderazgo femenino

Escrito por  Feb 21, 2014

entremujeres.com.ar

¿Existe una verdadera diferencia entre líderes hombres y mujeres? ¿Tienen estilos y actitudes diferentes o es sólo un mito? En esta nota, nos experto nos cuenta cuáles son las características de cada uno.

 

Para empezar, es importante preguntarse si existen diferencias entre el liderazgo femenino y el masculino. Durante mis años de experiencia profesional, esta pregunta siempre me acompañó y fue parte de una investigación personal. Principalmente, pensando en el desarrollo de las herramientas necesarias para mejorar la forma en que nos comunicamos y la forma en que se conducen grupos de trabajo.

Si nos enfocamos en las diferencias entre el liderazgo femenino y el masculino, podemos decir que sí existen, ya que las hemos visto en cada uno de los casos estudiados. Cabe aclarar que estas diferencias no se refieren a una mera cuestión de género sino a la profundidad que implican las características femeninas y masculinas que todos tenemos.

En muchos casos, me he dado cuenta de que la mujer al asumir el rol de líder o quizás al ejercer un cargo con responsabilidades medias y altas, tiene cambios en su comportamiento que indican lo siguiente: algunas características propias se exacerban o acentúan; algunas características que no había tenido en su carácter aparecen y en forma muy fuerte; su capacidad de análisis se vuelve muy rápida y se acelera la precisión en la toma de decisiones.

 

¿Cuándo y cómo se produce esto?

Escuchamos en forma permanente que a las mujeres se les da poco espacio a nivel de conducción o de liderazgo de proyectos, lo que nunca escuchamos es por qué sucede esto como si fuera un interrogante que no puede responderse. Por otro lado, cuando la gestión femenina no es tan buena o no cumple con las expectativas, se las “castiga” de una forma en que no siempre sucede con los hombres. Se suele caer en comentarios del tipo: “es mujer no pudo con esto”; “es mujer que podrías esperar”; “es mujer le falto mucha fuerza para poder hacerlo”.

Pero cuando una mujer tiene la oportunidad de liderar o hacerse cargo  de un equipo o proyecto, lo toma como verdadero desafío. A partir de ese momento, se verá una persona que les hará aprender sobre sus objetivos y de sus anhelos, tanto en lo profesional como en lo personal. Las mujeres en el mando pueden tomar una cantidad de decisiones y organizar las cosas con una velocidad que el hombre no siempre tiene. También su capacidad de análisis se exacerba y se pone en foco al proyecto que está llevando a cabo.

Veamos ahora qué tipo de rasgos comunes pueden existir en estas modalidades y que se manifiestan a la hora de liderar tanto en el hombre como en la mujer.

 

Características femeninas:

 

-Piensa en lo que más le importa al grupo

-Le gusta poder disfrutar lo que hace

-Es más prudente, cuidadosa/o

-Es más introvertido/a

-Demuestra más sus emociones

-Escucha e interactúa más desde la intuición

 

Características masculinas:

-Piensa más desde lo individual

-El objetivo es más importante que todo

-Es más directo, hagámoslo ya (acción)

-Actúa con mayor coraje

-Es más extrovertida/o

-Está más volcado a lo práctico

-Actúa más desde lo racional

Cuando lean esto difícilmente no se identifiquen con algunas de estas características, y aquí no hay diferencia entre hombre y mujer, se trata de energías que están instaladas en nosotros.

Estas características actúan –incluso- más allá de nuestro carácter y esto obedece que cada uno de nosotros tiene más presente uno u otro costado. Por otro lado, es muy fácil ir de un extremo al otro, es por eso que podemos observar que una mujer líder puede ser la más amorosa que nos hubiera tocado como jefa o dirigente y, al mismo tiempo, ser la más dura a la hora de tomar decisiones. Esto se debe a la exacerbación o a la identificación total con esta energía al encontrar el espacio para poder manifestarla.