6 señales que determinan el éxito o fracaso de una discusión de pareja

Escrito por  entremujeres.com.ar Ago 29, 2017

John Gottman, un famoso terapeuta de pareja, realizó una investigación científica única en la que estudió durante años los hábitos de los matrimonios.

Decenas de parejas se ofrecieron a participar en el departamento conocido popularmente como “El laboratorio del amor” fundado por el psicólogo John Gottman -quien en 2007 fue reconocido como uno de los diez terapeutas más influyentes del siglo-. La instrucción era actuar con toda la naturalidad posible, a pesar de que un equipo de científicos los observaba desde detrás del espejo de la cocina.

Las cámaras grabaron a una pareja por vez, todas sus palabras y expresiones. Los sensores captaban en sus cuerpos cualquier señal de tensión o relajación. El departamento estaba equipado con todas las comodidades, la pareja debía traer todos los objetos y suministros para vivir allí un fin de semana como cualquier otro.

“Mi objetivo es nada menos que descubrir la verdad sobre el matrimonio: ¿Por qué a veces es tan difícil? ¿Cómo podemos evitar que una pareja se hunda? ¿Cómo podemos rescatarla?”, explicó Gottman. Los resultados de tan complejo y sofisticado estudio son variados y súper interesantes de observar. Entre otras, son muy valiosas las conclusiones respecto los modos en que una pareja discute y cómo estos modos impactan en su relación.

Primera señal

Agresividad en el planteamiento mismo del problema. Un planteamiento violento es una garantía de fracaso. Los tres primeros minutos de conversación son claves. Generar un intercambio de opinión de modo agresivo y acusador conduce a un resultado negativo.

Segunda señal

“Los cuatro jinetes del apocalipsis”, son tipos de negatividad que, si se descontrolan, son letales para la relación:

1. Las críticas: Una queja se centra en un comportamiento específico pero una crítica va más allá, es más global; son palabras negativas sobre el carácter o la personalidad del otro.

2. Desprecio: Se manifiesta en sarcasmo y escepticismo, burla, insultos. El desprecio aumenta el conflicto y te aleja de la reconciliación.

3. La actitud defensiva: “El problema no soy yo, sos vos”, es siempre culpar al otro, no dar el brazo a torcer, ni compartir la responsabilidad.

4. Actitud evasiva: Una persona evasiva no ofrece señales de reconocimiento, tiende a apartar la mirada, actúa como si no le importara. Las señales necesarias para sentirse escuchado son, por ejemplo, contacto visual, movimiento de afirmación, decir de vez en cuando “sí”, etc.

Tercera señal

La tensión es tan alta que abruma, cuanto más abrumado te sientas ante la negatividad y la discusión, tu mente no puede otra cosa que buscar protegerse de los ataques y heridas, y termina distanciándose emocionalmente de la relación.

Cuarta señal

El estrés te causa síntomas físicos. Dice Gottman: “Cuando las reacciones físicas de estrés se dan durante una discusión de pareja, las consecuencias son desastrosas. Nuestra habilidad para procesar información queda reducida, lo cual significa que es más difícil prestar atención a lo que el otro está diciendo. Nos quedamos con las respuestas más reflejas y menos intelectuales de nuestro repertorio: luchar, huir. Desaparece cualquier posibilidad de solución.”

Quinta señal

Intentos fracasados de controlar la escalada de agresión. Es cuando fracasa cualquier intento de detener la negatividad. Aquí se llega cuando uno de los dos rechaza el gesto o palabra del otro que intenta impedir que la agresión aumente sin control (“hablemos tranquilos”, “en eso tenés razón”, etc). Para Gottman el intento de moderación es el arma secreta de las parejas emocionalmente inteligentes.

Sexta señal

Evocar malos recuerdos y olvidar los buenos. Cuando una relación queda inmersa en la negatividad no sólo corren peligro el presente y el futuro, también el pasado. La historia se escribe de nuevo para peor, se recuerda lo malo, les resulta difícil revivir memorias positivas. Afrontar una discusión sin el bagaje de buenos recuerdos es otra señal de riesgo y fracaso.