Elmer Flores, el chef que lleva la cocina tarijeña al fin del mundo

Escrito por  Gustavo Márquez/El País Ene 04, 2018

No importa dónde sea que haya que ir, pero el chef Elmer Flores está empecinado en hacer conocer la gastronomía tarijeña para que esta trascienda fronteras, ya que ve en ella el potencial para posicionarse incluso a nivel internacional, como un referente de los sabores y la variedad que existe en el país en cuanto a platos tradicionales o criollos.

Elmer radica hace varios años en La Paz. Lo que lo motivó a irse a vivir a la sede de Gobierno, fue las ganas de crecer y encontrar su lugar entre los grandes de la cocina boliviana, a plan de platos tarijeños, algo que con el tiempo y mucho trabajo de su parte y de su esposa Vanesa Peña, va surtiendo efecto, pues cada vez se hace más conocido.
A la hora de preparar platos nunca dudó en aceptar contratos para ir a cualquier departamento de Bolivia, incluso salió al exterior, siempre convocado por ser un chef identificado con lo tarijeño. El Chanchito a la Cruz, además de los platos locales como el saice, el picante o la sopa de maní, son algunas de sus especialidades.
Pero el rubro de las carnes a la cruz es el que al momento más puertas le ha abierto, ya que actualmente lo contratan para eventos de la empresa Paceña por ejemplo, o para grandes entidades nacionales, como la Policía Nacional, y círculos de profesionales que pueden darse el gusto de tener en su mesa sabores bien elaborados.
Consultado sobre cómo incursionó en el mundo de la gastronomía, Elmer que ahora tiene 42 años cuenta que desde niño siempre vio a su madre cocinar, y de hecho, este rubro le sirvió a ella para sostener y sacar adelante a su familia, por lo que con el tiempo, después de pasar por otros rubros, decidió que apostaría por la cocina, para lo cual empezó a capacitarse.
Él reconoce que se requiere de una actualización constante, por lo que éste año reingresará al instituto gastronómico de La Paz, ya que si bien sus preparaciones son elogiadas, ve en la hotelería una posibilidad de expandir su negocio, basado en las recomendaciones que pasan de boca en boca de quienes probaron algunos de sus famosos Chanchitos a la Cruz.

Los proyectos y metas más importantes
Con contratos semanales para preparar platos para grandes cantidades de personas, Elmer podría decir que tiene sus ingresos asegurados, sin embargo la meta que lo ocupa es aún mayor por lo que se enfoca y trabaja para cumplir sueños grandes. La fuerza que lo mueve, son sus hijas y sus nietas a las que siempre procura visitar cuando viene por Tarija.
La expectativa este 2018 es que abrirá nuevamente un restaurante en La Paz especializado en comida tarijeña; el primero que abrió fue todo un éxito y se llamó “La Curva del Sabor Chapaco”, pero el chef siente que ahora podrá con un nuevo emprendimiento darle más comodidad y exclusividad a su clientela.
“Gracias a Dios se me abrieron muchas puertas en La Paz, vine con esa intención de hacer conocer la comida tarijeña y me está yendo bien, pienso que es porque a la gente le gusta nuestra comida, pero ahora mi sueño más grande es lograr que esos sabores traspasen las fronteras, que se conozca internacionalmente nuestra comida”, explica Elmer.