La luciérnaga que quería brillar

Escrito por  Mar 02, 2018

Cuentan que en una selva una serpiente perseguía a una luciérnaga que volaba todo lo rápido que podía tratando de escapar de ésta.

Tras un rato de persecución, la luciérnaga, agotada, se paró y le dijo a la serpiente:
“Serpiente, ¿puedo hacerte algunas preguntas?”
La serpiente le respondió: “Vale, total como voy a comerte, te concedo ese privilegio”.
“¿Formo parte de tu cadena alimenticia?”, le preguntó la luciérnaga.
La serpiente se queda unos segundos pensando y le respondió: “No”.
“¿He dicho o he hecho algo que haya podido ofenderte?”, le preguntó nuevamente la luciérnaga.
“No”, le contestó la serpiente.
Y entonces, ¿por qué me persigues y quieres comerme?, le preguntó la luciérnaga desconcertada.
“¡Porque no soporto verte brillar!”, le contestó la serpiente.
“No hay que apagar la luz del otro para lograr que brille la nuestra”