Defensor plantea cambiar el modelo penitenciario

Escrito por  La Paz/ANF Mar 07, 2018

El defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto, planteó la necesidad de un nuevo modelo penitenciario y advirtió que el traslado de los niños, niñas y adolescentes no debe responder a una política de emergencia, porque puede derivar en la ruptura de las familias.

“La salida de los niños de un centro penitenciario no se tiene que atender como un tema de emergencia, para que no se dé la ruptura de las familias, destrucción de los hogares. Tiene que priorizarse la salida a familias sustitutas o ampliadas, y solo en casos excepcionales pensarse en albergues”, manifestó Tezanos Pinto.
Las autoridades resolvieron que más de 100 niños, mayores de seis años, que conviven en las cárceles con sus padres presos serán evacuados y enviados a hogares sustitutos. En caso de que no tengan un entorno familiar se los destinará a centros de acogida.
La decisión fue asumida después de que se reportará un caso de violación de una menor de ocho años en el interior del penal de Palmasola en Santa Cruz, donde pasó varias noches con su mamá que visitaba a un reo sentenciado por violación y éste aprovecho la situación para vejarla.
Los internos de Palmasola se amotinaron rechazando que sus hijos sean sacados del penal y llevados a albergues. Aunque el Ministerio de Gobierno informó que no se suspenderían las visitas, pero que los menores no permanecerán en los pabellones de los centros penitenciarios, para precautelar su seguridad.
“Lo que tiene que hacerse es darse una política nueva de ingreso de elementos, de visitas, pero esto tiene que ser consensuado y totalmente garantista, respetar los derechos de las partes, es necesario trabajar en esto interinstitucionalmente”, manifestó Tezanos Pinto.
El Defensor del Pueblo también destacó la necesidad de cambiar el modelo penitenciario. “Hay desafíos que hay que encarar desde el nivel central, municipal y departamental, para enfrentar estos temas de falta de infraestructura, cambiar el modelo penitenciario y ahora lo que se va a hacer es un seguimiento a todos estos problemas”.
Muchos niños y niñas viven en los penales con sus padres, porque no tienen otros familiares con quienes convivir, pero las condiciones de hacinamiento no garantizan la seguridad de los menores.