Casa de la Cultura de Tarija busca autonomía de gestión

Escrito por  ROBERTO PATIÑO / EL PAÍS EN Oct 14, 2014

Si bien Tarija posee una gran riqueza y diversidad en tradiciones folclóricas y expresiones musicales, poéticas, plásticas y escénicas, éstas son débilmente reconocidas, y existe una ausencia de políticas adecuadas para estimularlas y desarrollarlas por lo que la Casa de la Cultura busca lograr la autonomía de gestión y se convierta en una institución de referencia en el desarrollo de la región.

El documento que establece un programa quinquenal para el desarrollo de las actividades culturales se denomina: “Plan Estratégico de la Casa de la Cultura de Tarija 2013-2017”, da cuenta que una de las debilidades de inicio es que hay pocos diagnósticos sobre el tema, tanto en la ciudad como en los municipios y el departamento.
Los pocos aportes en este campo provienen del trabajo realizado por la Organización No Gubernamental “Protección del Medio Ambiente Tarija (Prometa) y las Jornadas Culturales sobre el tema. Esta ausencia de información no permite establecer con claridad los temas puntuales que debe encarar la región para su progreso, desde el desarrollo cultural.
Un breve análisis de la situación en que se encuentra el desarrollo cultural de la ciudad de Tarija, del departamento y de la Casa de la Cultura, ha sido desarrollado por los participantes de los talleres para la elaboración del Plan Estratégico y concluyó en que se tiene una gran riqueza en diversidad cultural débilmente reconocida y desarrollada.

Contrastes
Sin embargo, detectaron que existe un contraste significativo entre el desarrollo poblacional, crecimiento urbano, migración, y otros de gran impacto socioeconómico, cultural y político, con las políticas culturales municipales y departamentales.
Además de un retraso y ausencia de políticas culturales adecuadas a las dinámicas socioculturales de la ciudad capital y del departamento, unida a la limitada relación de cooperación y trabajo conjunto entre sociedad civil y el sector público y privado respecto del desarrollo cultural regional.
También se descubrió que existen pocas oportunidades para el acceso y potenciamiento de iniciativas culturales individuales, grupales, colectivas, comunitarias, institucionales y, ante todo, para las nuevas generaciones de niños, niñas y jóvenes.
Si bien Tarija posee una multiplicidad de expresiones culturales y artísticas, estas están desconectadas entre sí y sin reconocimiento por una gran parte de la población. Además de presupuestos muy reducidos en el sector público y demasiado condicionados al marketing por parte del sector privado. Lo que incide en una poca o ninguna oportunidad para el desarrollo de talentos tarijeños en artes, más allá de lo local.
El sector cultural que comprende a artistas, espacios culturales y gestores culturales, principalmente, está disperso, desconectado entre sí, y carece de capacidad de convocatoria e incidencia.

Objetivos
Detectadas estas debilidades, lo que se pretende es consolidar el fortalecimiento institucional y económico de la Casa de la Cultura como una institución autónoma de referencia en el desarrollo cultural de la ciudad capital y del departamento Tarija.
De esta manera, tendría la capacidad de promover e impulsar el rescate, la protección, conservación y difusión del patrimonio histórico y cultural tarijeño, tangible e intangible, a nivel local, regional, nacional e internacional.
Por otra parte, la meta es identificar, potenciar y proyectar las capacidades y talentos de la población mediante procesos de formación y capacitación en artes y áreas específicas del desarrollo cultural, con énfasis en la niñez y juventud.
Finalmente, La Casa de la Cultura debe ser el lugar desde donde se incentive y se difundan las iniciativas artísticas que contribuyen a la diversidad cultural de Tarija, aparte de desarrollar y consolidar eventos artísticos y culturales estratégicos que promuevan y proyecten a la región como un referente de desarrollo cultural nacional e internacional.

Confusiones: ¿Casa de la Cultura o Casa Dorada?

 La Casa de la Cultura es el lugar donde convergen algunas contradicciones que no le permiten un funcionamiento adecuado; por ejemplo, también es denominada Casa Dorada, ó la duda sobre quién debe administrar el Teatro que se encuentra en sus predios.
Para dejar claro, lo que se  denomina Casa de la Cultura es un bien intangible de Tarija y es una herramienta del desarrollo cultural tarijeño que cuenta como espacio (no debiera ser el único) para sus oficinas y servicios, a la Casa Dorada que es, a su vez, un bien tangible y Patrimonio Cultural y Museo.
Respecto al Teatro de la Casa de la Cultura, si bien es un avance importante para el desarrollo artístico de Tarija, la sociedad civil lamenta que no se encuentre bajo administración de la Casa de la Cultura sino de la Gobernación, no siendo este su rol.
Esto demuestra parte de las limitaciones institucionales –entre otras- para el desarrollo de su autonomía y asignación de recursos, así como fragilidad ante intereses políticos que tienden a debilitar su gran potencial como referente para el desarrollo cultural de Tarija.
Potencial que es único en el país por las características que pueden superar un rol únicamente centrado en el municipio de Cercado, dado que es una Casa de Cultura cuyos principales patrocinadores son la Gobernación, el Municipio de Cercado y la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho.
Dadas estas condiciones positivas y limitantes, la Casa de la Cultura cuenta con todas las condiciones para convertirse en la institución de vanguardia más importante de la ciudad y el departamento, en alianza con todos los actores públicos y privados.
En términos de planificación para la gestión de la Casa de la Cultura, se realizaron planes operativos anuales como referencia para su presupuesto anual.