Festividades tarijeñas se lucen con instrumentos estacionales

Escrito por  ROBERTO PATIÑO / EL PAÍS EN Oct 16, 2014

Los instrumentos folklóricos de Tarija están íntimamente relacionados con las festividades religiosas y populares de la región y a su vez tienen una relación estrecha con las temporadas lluviosa o seca, por lo que le dan una particularidad a cada una de esas celebraciones.

En Tarija, el erque y la camacheña, ambos acompañados dela caja y la quenilla, se ejecutan en las adoraciones y “arrurros” navideños desde finales de noviembre, el primer domingo de adviento en el calendario religioso de la Iglesia Católica y son característicos de la época de lluvia.
Según el estudioso de las tradiciones chapacas, Luis Paulino Figueroa Guerrero, al violín se puede considerarlo un instrumento de transición entre la época lluviosa y la seca ya que se lo interpreta a finales de la temporada  húmeda que coincide con los carnavales y que a veces se extiende hasta marzo. A finales de abril y principios de mayo las lluvias están ausentes y es la época que tiene vigencia la caña, el instrumento más largo del mundo. En agosto, que es temporada seca también entra en vigencia la quenilla en la festividad de San Lorenzo acompañando a los promesantes chunchos para luego extenderse en las festividades de Chaguaya, San Roque y otras festividades en labor paralela a la caña
Al callarse la caña y la quenilla en las festividades de Guadalupe en Entre Ríos y Rosario en Tolomosa, se da paso a la camacheña acompañada de la caja, por lo que Figueroa toma a la primera  como un instrumento de transición y de época de lluvia.
Además, En todo el departamento de Tarija ninguna reunión se puede concebir sin el acompañamiento de la guitarra, el violín y el bombo que aunque son de origen europeo están profundamente enraizados en las costumbres de nuestros pueblos y con ellos se acompañan las cuecas, bailecitos cacharpayas pasacalles y las coplas.

El erque
Es el más característico instrumento tarijeño hecho de cuerno de res y, a diferencia del pututu andino que es monocorde, tienen una embocadura hecha de caña hueca y se le pueden arrancar hasta cinco tonos diferentes, lo que no provoca aburrimiento a quienes la escuchan y es en la fiesta del carnaval la máxima expresión de su interpretación.
Sin embargo, pasado el Domingo de Tentación, una semana después del carnaval, el erque se calla y volverá a sonar con la llegada de la primavera, del calor y las lluvias. La interpretación de este instrumento siempre es acompañada por la caja, que marca el compás. El intérprete toca con una mano el erque y con la otra la caja.
El periodo de ejecución está enmarcado entre el inicio de la primavera y el fin del carnaval, es un instrumento de época de lluvia.

La caja
Popular desde tiempos inmemoriales, su repique ruidoso invita al regocijo general en las festividades religiosas y toda clase de conmemoraciones. Siempre acompaña al erque o la camacheña y las coplas del carnaval. Es una especie de tamboril o pandereta europea con la diferencia de que la caja tiene en ambas caras un parche de cuero, preferentemente de la panza de la oveja, que le da un sonido particular. Es interpretado con la ayuda de una pequeña baqueta denominada mano o huajtana, con la que se golpea el parche de cuero para dar el compás y el ritmo a las tonadas chapacas.

La camacheña
Es el nombre que recibe la quena porque en Camacho -provincia Arce- fue el lugar en el que se popularizó. Se la usa en el valle central de Tarija, hasta Bermejo. Puede emitir seis y hasta siete tonos distintos, a diferencia de la quena andina que es pentatónica (cinco tonos).
Su tiempo de vigencia va desde la fiesta de San Roque, especialmente en el encierro, hasta la fiesta de San Andrés. Siempre va acompañada por la caja que le da el ritmo. También puede ser un instrumento solista para acompañar las procesiones de los santos, o dar alegría brillo y agilidad a la rueda chapaca.

La caña
Es un instrumento de aire hecho de caña hueca que en la festividad de San Roque alcanza su máxima expresión y en el que los cañeros expresan su fe en un espectáculo musical coreográfico caracterizado por su esplendor y originalidad.
La caña es un instrumento largo, existen ejemplares desde 2 a 5 metros, se la interpreta dirigiendo su bocina –hecha de cuero- hacia el cielo y en la parte inferior tiene una boquilla a un costado por donde se le insufla aire y produce un sonido grave y zumbón
Su tiempo de vigencia va desde la festividad de la Santa Cruz, el 3 de mayo, hasta la celebración de Guadalupe en Entre Ríos o la festividad de la misma virgen en Tolomosa Grande, dura unos cinco meses para luego dar paso a la camacheña.