Silvio Berlusconi, con novia nueva en cumbre de Toronto

Escrito por  Jul 02, 2010

Apareció última en la escalerilla del avión de la delegación italiana encabezada por el premier Silvio Berlusconi. Bajó lentamente, toda vestida de blanco, rubia, bella, centrada por todas las miradas de los funcionarios, que no sabían quién era.

De inmediato fue bautizada la Dama Blanca, una figura misteriosa y transgresora, en recuerdo de aquella legendaria Dama Blanca que seguía al gran Fausto Coppi y que causó el escándalo y la historia de amor más provocadora de los años ’50, condenada incluso por el Papa Pío XII.

Eran otros tiempos, sin dudas. La nueva Dama Blanca fue identificada en pocas horas. Se llama Federica Gagliardi, tiene 28 años y es funcionaria de la región Lazio, capital Roma, donde al gobierno han vuelto las derechas.

¿Qué hacía allí la signorina Gagliardi? “Estoy haciendo una experiencia bellísima y no puedo responder a preguntas”, respondió a La Repubblica . Un amigo dijo que “soñaba con el encuentro que le cambiara la vida”. Lo logró. Y cuánto. Toda Italia habla de ella, que se movió junto a il Cavalliere y hasta logró sacarse fotografías junto a Barack Obama y Nicolas Sarkozy.

La fama de mujeriego de Berlusconi no tiene parangones en Italia y desde abril del año pasado, cuando su segunda mujer lo denunció por “frecuentar menores”, además de pedirle el divorcio, el premier italiano ha sido cortejado también por los escándalos sexies.

Cuando le preguntan, Berlusconi sonríe, abre los brazos y dice: “Confieso, no soy un santo”.

Federica trabaja en los alrededores del poder de Renata Polverini, la sindicalista de centroderecha que triunfó en las recientes elecciones regionales. “Está de vacaciones”, respondió la “gobernadora” Polverini cuando le preguntaron. Los representantes de la oposición protestaron: “Qué vacaciones si ha sido nombrada hace sólo un mes”. A cambiar la versión. Ayer se aclaró que “tiene un permiso sin goce de sueldo hasta el 2 de julio”. Oficialmente a Berlusconi le faltó una secretaria “por impedimento” y, ¡abracadabra!, Silvio decidió incorporarla a su delegación . Al parecer la conoció en un encuentro con Polverini y le atrajo el “curriculum” de Gagliardi. Laureada en Leyes, ex empleada en Roma en las épocas en que gobernaba el centroizquierda, se incorporó al partido del ex fiscal Antonio Di Pietro, líder de la oposición más dura a Berlusconi. Pero cosechó solo 24 votos de preferencias.

Saltó de inmediato del foso hacia la destra . Fue voluntaria en la campaña electoral de Polverini. Según las malas lenguas de la oposición, se ha hecho cirugía plástica en los labios y en las lolas. “Está siempre maquillada y vestida estrecho como si fuera a bailar. Siempre”. Los que la defienden dicen que Berlusconi la eligió por su “curriculum”. Pero es raro que una ragazza llame a la puerta del premier y se incorpore así, de golpe, a la delegación italiana al G8 y al G20.

El caso de la nueva Dama Blanca hizo recordar de inmediato a la prensa el caso de la bella y discreta Giulia Occhini, que también vestida de ese color comenzó a aparecer junto a Fausto Coppi, el ciclista invencible, considerado el deportista más popular y carismático de la historia del deporte italiano.