Ilusión nacional postergada

Escrito por  Ago 17, 2010

Por Dr. Ing. Saúl J. Escalera *

Las petroleras transnacionales que operan en Bolivia, nunca estuvieron a favor de los planes de industrialización del gas natural, porque su interés primario era y sigue siendo mantener a Bolivia como simple fuente de materia prima barata para los países vecinos, especialmente Brasil y Argentina. 

El bisemanario Hora 25 (www.hora25.org) en su edición quincenal No. 73 de mayo del 2010, cuyo título dice: “Bolivia sufre cuatro años de Boicot Petrolero”; publica las declaraciones del Ministro de Economía Luis Arce Catacora, quien asevera que “las empresas petroleras boicotean, no invierten un centavo de lo comprometido en el contrato que firmaron con YPFB”. También comenta el bisemanario que “el decreto 28701 fue la causa del boicot petrolero; si el gobierno hubiera nacionalizado a las transnacionales petroleras, no habrían complotado contra el desarrollo nacional.

Con este mismo razonamiento, en Junio 2007, el Ing. Escalera, Gerente de la GNI, en una reunión ampliada en Santa Cruz de ejecutivos y gerentes de YPFB con ejecutivos del Ministerio de Energía e Hidrocarburos a la cabeza del Lic. Carlos Villegas, manifestó vehementemente que “Es un error esperar que las petroleras transnacionales cumplan con las inversiones prometidas en sus contratos; Bolivia, por medio del MEH debería marcar el accionar de cada una de ellas diciéndoles: (a) qué volumen, (b) dónde, (c) en qué tiempo, y (d) para qué fin, Bolivia necesitaba de gas natural en cada una de las áreas de concesión que tenía a su cargo cada una de las petroleras”. Villegas respondió que estudiaría la sugerencia en un tiempo breve, pero nunca lo hizo. Más bien, permitió que cada empresa diseñe su plan operativo anual a su propio antojo, sin incluir inversiones en nuevos campos para incrementar la producción de gas natural. Este hecho colocó a Bolivia en serios aprietos para cumplir con sus contratos con Brasil y Argentina, y menos para la industrialización del gas natural; peor aún, puso en riesgo la seguridad energética del país.

Es también importante señalar que los proyectos petroquímicos que estaban previstos para ser construidos en Carrasco y el Chaco Boliviano, no han podido ser implementados, debido a que las contratistas de YPFB Repsol y Chaco, que debían desarrollar pozos gasíferos en los campos de Tarija, Santa Cruz y Cochabamba, en los últimos 4 años, no invirtieron nada en el desarrollo de dichos pozos. Sin embargo, la actuación de las petroleras contratistas no debe extrañarnos, porque ellas siempre buscarán lucrar al máximo de la riqueza hidrocarburífera del país, sin importarles en absoluto su conversión en productos de valor agregado y la creación de empleos para beneficio de los bolivianos.

¿Cuál era el gran temor de las empresas?: la industrialización del gas iba a hacer crecer el mercado interno; pues, el proceso de industrialización va a consumir mayores volúmenes de gas en los grandes complejos industriales que se ubicarían en territorio nacional (Santa Cruz, Villamontes en Tarija, y Carrasco Tropical en Cochabamba). Pero, es importante anotar que dichas plantas, si bien iban a pagar por el gas precios menores a los de exportación, iban a generar impuestos adicionales que no son generados por el gas exportado, los cuales sumados a las regalías y al IDH, darán mayores ingresos fiscales totales al Estado que lo genera la simple exportación, además de dar valor agregado a nuestro gas, generación de fuentes de trabajo en la industria, transferencia de tecnología, y otras ventajas que produce la industrialización y que sería largo de enumerar.

Ahora que las empresas Chaco y Andina, que eran las que principalmente se hacían cargo del mercado interno, han pasado a control de YPFB, tienen la obligación de invertir en el desarrollo de nuevos campos, no solo para la exportación sino también para la industrialización. Pero, no estamos muy seguros que los ejecutivos de YPFB exijan que esto ocurra.

* Tomado del libro INDUSTRIALIZACION DEL GAS NATURAL EN BOLIVIA Saga de una Ilusión Nacional Postergada