Gobernar por política pública

Escrito por  Ago 13, 2010

Lic. Melania Torrico Pericón

¿Política Pública? Quizás muchos ciudadanos y ciudadanas habrán escuchado o leído alguna vez sobre estas dos palabras que engloban una oportunidad de cambio en la percepción de  gobierno y gobernados.

Tal vez haga falta una breve inferencia de Política Pública para que luego aterricemos en el sentido verdadero de este artículo, esto de las políticas públicas nace en los años 60 cuando en Estados Unidos surge un movimiento con el cual se desarrolla el estudio científico de ese interés que siempre hemos tenido los seres humanos por el tema de gobernabilidad o de cómo funcionan nuestras estructuras gubernamentales cuando existen variadas necesidades de la población, luego se extiende a Europa y en América Latina las políticas públicas resonaron recién hasta finales de los noventa. Durante más de cuatro décadas los países y sus habitantes están tratando de estrechar cada vez mayores lazos positivos en cuanto a las acciones asumidas por un Gobierno en relación a las demandas de sectores y actores sociales de un país, en este sentido, donde se presente una necesidad colectiva que es atendida por alguna acción de gobierno por más grande o sencilla que sea, podemos afirmar que existe una política pública, en tal sentido, esto es responsabilidad de todos los que somos parte de un país y de los que participamos activamente por ciertas reivindicaciones sobre temas específicos, como educación, salud, producción, seguridad, servicios básicos,  violencia, etc., este tópico es apasionante,  ya que el hablar y escribir sobre argumentos de interés y necesidad comunes es una acción de todos los días, a cada hora y en todo momento, cuando una carencia es sentida por una considerable porción de la población se convierte en un problema social al cual se le debe dar la debida vigilancia, atención y por ende una rápida solución para no desencadenar complicaciones en torno a esas preocupaciones. Bolivia a lo largo de su existencia tuvo gobiernos que no pudieron instrumentar políticas públicas y dar respuestas a las demandas colectivas, con Goni hubo un intento de realizar reformas institucionales que beneficien a la población, pero éstas fueron de orden netamente económico, con la capitalización, privatización, Ley de Hidrocarburos, transferencia de los hidrocarburos a las empresas multinacionales y este último hecho fue lo que convulsionó y tensionó al país y luego ya se suscitaron todos los hechos que hoy conocemos como las reivindicaciones indígenas y la lucha por recuperar nuestras empresas, aquel experimento de política pública fue generando inestabilidad y no hubo posibilidad de satisfacer las necesidades sociales. En el actual proceso de cambio se observan políticas públicas que van desde la salud, pasando por educación, economía, temas de género generacional, el agro, etc., pero aún no se consigue soslayar las molestias sociales, obviamente, existen políticas públicas que se han gestado en este gobierno que a mi criterio son efectivas respecto a género por ejemplo, el tema de erradicación de violencia en razón de género a través de leyes, decretos, reglamentos y otros instrumentos que hacen a  la política pública, ya que ésta es una acción, pero aquí va la pregunta del millón, ¿hay un sin número de políticas públicas en las diferentes cabezas de sector como  los ministerios y viceministerios del país y seguimos insatisfechos y sumando conflictos de orden social?, el hecho al parecer es que al desarrollar una política pública nacional a través de una instancia gubernamental sea esta un ministerio u otra, nos lleva a pensar que es un objetivo muy general, es como centralizar un problema a través de una acción y este hecho conlleva una serie de falencias en los niveles de coordinación y he aquí el meollo del asunto que me motivó a escribir en  esta página de opinión, necesitamos con urgencia formular políticas públicas regionales, las cuales expresan las capacidades, necesidades, demandas de una sociedad local particular, y este tipo de políticas aportan a una construcción democrática del país y fortalecen la regionalización  y satisfacen de mejor manera las demandas por el bien común, constituyéndose en una fuente de equilibrio, articulación e integración. Hoy, las bolivianas y bolivianos tenemos dentro de la pirámide normativa nacional a las Cartas Orgánicas que tienen la misma jerarquía que cualquier ley nacional y los diferentes municipios del país a través de sus municipalidades, con el concurso de sus principales fuerzas vivas como el Comité Cívico, FEJUVE, Federaciones, Iglesia y otras, las cuales se convertirán en el Comité Impulsor de la Carta Orgánica (CICOM) y con esto,  alcanzaremos a desplegar políticas públicas regionales fundadas en el entorno de nuestros municipios, en este contexto, hay una mayor aproximación afectiva y emocional  entre el ciudadano, ciudadana y política pública, existe una notable identificación del pueblo con la política, además,  los beneficiarios deben visualizar esa política como  el remedio a sus males. Por todo ello, hay que apresurar nuestros pasos en todo lo que supone la elaboración de las Cartas Orgánicas y revelar los fehacientes compromisos con la democracia, el bienestar social y por ende la evolución de nuestras regiones… Pero ¡Ojo!, para que estos propósitos se materialicen, los bolivianos necesitamos un componente substancial, llamado GOBERNABILIDAD…