Notable aporte teórico al socialismo de la patria grande

Escrito por  Jul 27, 2010

Andrés Soliz Rada

¿Cómo llegaron las categorías marxistas a América Latina?

Tales categorías no siempre vinieron de fuera, sino que, en alguna oportunidad, fuimos a buscarlas, como ocurrió con Simón Rodríguez, el maestro del Libertador. La pregunta está relacionada con las condiciones de recepción del socialismo y del marxismo. En consecuencia, lo importante es reconstruir esas condiciones, ya que es obvio que las ideas revolucionarias surgidas en Europa sufrieron profundos cambios al tomar contacto con sociedades heterogéneas, como las nuestras. El historiador y abogado, Roberto A. Ferrero (RAF), nacido en Córdoba,  emprende esta tarea en su libro “Enajenación y Nacionalización del Socialismo Latinoamericano” (“Alción Editora”, 2010. Córdoba – Argentina), que se constituye, a nuestro juicio, en uno de los textos más notables de la Izquierda Nacional del sub continente, desde que Jorge Abelardo Ramos (JAR) publicara, en 1968, su “Historia de la Nación Latinoamericana”.

RAF recuerda que Juan B. Justo, el fundador del Partido Socialista Argentino (PSA), encontró en la intelectualidad bonaerense el caldo de cultivo propicio para difundir ideas liberales a nombre del “socialismo”. En este sentido, fue librecambista, antiindustrialista y  adversario de la “Patria Grande”. Su huella fue seguida, en lo fundamental, por los partidos estalinistas de nuestras patrias, cuyo norte era trazado por la URSS, por organizaciones trotskistas anti Trotski y por partidarios de focos guerrilleros.

LA DIFICIL NACIONALIZACION DEL PENSAMIENTO

La nacionalización del socialismo en Indo América fue lenta y difícil. Entre sus precursores se halla la señera figura de   Manuel Ugarte, al igual que José Carlos Mariátegui, quien, dice RAF,  estudió al Perú “desde el ángulo de un pensamiento marxista no enajenado a las categorías euro céntricas”. Supo rescatar, además, la importancia del socialismo “sui géneris” del incario. Discrepa, al mismo tiempo, con la resignación de Mariátegui ante el supuesto destino agrario de su país, su “racismo biologista” y su ultra izquierdismo que, a momentos, hace que olvide la condición semi colonial del Perú. Haya de la Torre, prosigue el escritor cordobés, fundó en México la “Alianza Popular Revolucionaria Americana” (APRA), en tanto que su libro más importante, “El Antiimperialismo y el APRA”, fue guía de las juventudes inconformes de su tiempo. Recuerda inmediatamente después que Haya claudicó al sostener, durante la Segunda Guerra Mundial, que EEUU se había convertido en imperialismo democrático.

Anota, a continuación, que el boliviano Tristán  Marof se declaró partidario, en 1923, del comunismo latinoamericano, en una versión indigenista, ya que propugnaba una república obrera que reconozca los antecedentes del socialismo incaico. Infelizmente, la interesante trayectoria de Marof se derrumbó al convertirse en secretario privado del presidente Enrique Hertzog (1947), representante de los intereses de la gran minería.

La línea heterodoxa de Marof se manifiesta de manera más precisa, en “Nacionalismo y Coloniaje”, de Carlos Montenegro, publicado en 1943, libro considerado por la Izquierda Nacional como el más importante de la historia de Bolivia. RAF describe paralelas experiencias en Brasil, Uruguay, Venezuela, Colombia, Nicaragua, Paraguay y Costa Rica. Mención aparte merecen sus referencias a las casi desconocidas pero intermitentes luchas antirracistas y antiimperialistas en el Caribe y en las Antillas anglófonas y francófonas.

 

LA EMERGENCIA DE LA IZQUIERDA NACIONAL

El proceso de proletarización en Buenos Aires, a partir del peronismo, creó las condiciones para estructurar la expresión más orgánica de la Izquierda Nacional en Indo América. Sus figuras fundacionales, puntualiza RAF, fueron el santafesino Aurelio Narvaja y el porteño Jorge Abelardo Ramos. Nace con reparos a las concepciones euro céntricas de Marx y Engels. Narvaja y Ramos fueron los primeros en apoyar críticamente, desde el marxismo, al peronismo argentino. El apoyo de Trostky a la nacionalización del petróleo en México es otro de los grandes referentes de los fundadores del Socialismo Latinoamericano, entre los que se hallan también la articulación del marxismo con el nacionalismo revolucionario y el antiimperialismo consecuente. Estos postulados forman, a partir de entonces, un conjunto de ideas que plantea como meta un socialismo endógeno en nuestra América. Estas ideas permitieron desarrollar una lucha ideológica contra el imperialismo, pero también frente a la socialdemocracia europea, el ultra indigenismo y el ultra izquierdismo. Con ese patrimonio conceptual, la Izquierda Nacional defiende los procesos liberadores en los países oprimidos. RAF no olvida que Ramos claudicó frente a menemismo, para luego aclarar que tal claudicación no impide valorar la trascendencia de sus libros.

VIGENCIA Y PERSPECTIVAS DEL SOCIALISMO LATINOAMERICANO

Las obras de Narvaja, Ramos y la decisión del rosarino Adolfo Perelman de emigrar a La Paz, en 1954, hicieron que Sergio Almaraz primero y el autor de estas líneas después se convirtieran en referentes de la Izquierda Nacional boliviana. Así lo hace constar RAF, quien destaca, asimismo, que la difusión y enriquecimiento de estas ideas fue encarnada al mismo tiempo por el Centro de Estudios Chilenos (CEDECH), orientado por Pedro Godoy y Leonardo Jeffs, pese al fuerte euro centrismo ideológico existente en Chile, en tanto que en Uruguay correspondió a Vivian Trías desarrollar estas posiciones dentro del Partido socialista uruguayo. Los aportes de Methol Ferré, un vigoroso pensador católico del citado país,   demostraron que la Izquierda Nacional también puede ser enriquecida desde vertientes que no necesariamente provienen del marxismo. El autor encuentra que las ideas de la Izquierda Nacional se expandieron más allá de la influencia de Ramos y del grupo ideológico fundacional de la Argentina. Así sucedió en Nicaragua y Venezuela y con el desarrollo de la conciencia nacional antillana y de movimientos nacionalistas y  socialistas en Jamaica, Guyana y Trinidad Tobago.