Puerto Rico sin dinero y sin gente: auguran bancarrota de la isla

Escrito por  Alejandro Zegada/ El País En Ago 16, 2015

La crisis fiscal puertorriqueña es producto de su depresión económica, y el gobierno intentó parchar el problema acudiendo a préstamos en vez de atacar el problema de raíz. Así resume el premio nobel de economía, Paul Krugman, a la principal diferencia entre las crisis fiscales de Grecia y Puerto Rico, países que recientemente se vieron imposibilitados de pagar sus masivas deudas.

Asimismo, Krugman considera que la escasez de fuerza laboral no es resultado de los programas de asistencia social, que demasiada austeridad puede resultar autodestructiva y que además “sería una terrible idea ceder a las exigencias de los fondos de cobertura, pues destruiría el sistema educativo de la isla en nombre de la responsabilidad fiscal”.
“La situación ha sido desafortunadamente agravada por la Ley Jones, que obliga a que los bienes que circulan entre Puerto Rico y EEUU utilicen solamente barcos estadounidenses, lo que incrementa los costos de transporte aún más”, agrega Krugman.
Por su parte, Ricardo Fuentes, profesor adjunto de Economía en la Universidad de Puerto Rico, destaca que aunque la manufactura fue un sector importante en el país, ello no significa que la economía estaba bien.
“El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita crecía, pero debido a que la mayoría de las ganancias manufactureras se repatriaban hacia EEUU el Producto Nacional Bruto (PNB) era mucho menor”, detalla Fuentes.
La diferencia entre el PIB y el PNB está en la medición de la producción que hacen ambos: el PIB cuantifica la producción total llevada a cabo en un país, independiente de la residencia del productor que la genera (extranjero o nacional). En el PNB, por el contrario, solo se incluyen los productos o servicios obtenidos por productores residentes en el país de medición, es decir, los empresarios e industriales de ese país, aunque hayan traspasado las fronteras.
Adicionalmente, Fuentes destaca que los niveles de pobreza y desigualdad en Puerto Rico han sido históricamente altos, incluso en la época del auge manufacturero: “Investigaciones sobre los vínculos entre el capital manufacturero estadounidense y la economía puertorriqueña sugieren que en realidad la isla se benefició poco durante aquel periodo”.

Ventaja o desventaja
de ser colonia
Según el libro “Historia Económica de Puerto Rico”, de James Dietz, la historia económica de la isla desde la invasión estadounidense en 1898 es una llena de obstáculos enviados a la colonia desde la metrópolis.
En este sentido, Fuentes afirma que el argumento de quienes piensan que la situación colonial de Puerto Rico es una “bendición” (ya que sus habitantes gozan del seguro social y médico de EEUU) es “sumamente desacertado”.
“No podemos quitarle la responsabilidad que tiene el gobierno puertorriqueño por esta crisis, pero el rol de los EEUU también debe ser resaltado. Es cierto que los más pobres se benefician de esta red de seguridad federal, pero esto no cancela el rol de los gobiernos estadounidenses en las crisis políticas y económicas a lo largo de la historia del país”, destaca Fuentes.

 

La isla se vacía

 Según un informe reciente del Banco Mundial, Puerto Rico sufre de la tasa de emigración más alta del mundo: cada año pierde aproximadamente el 1,3 por ciento de su población. El citado informe refleja también que la mayoría de los emigrantes puertorriqueños son jóvenes, por lo que en el país quedan cada vez más ancianos y niños.
Este fenómeno llama la atención de varios analistas a nivel mundial, quienes temen lo peor: debido a la emigración, la bancarrota de la isla será inevitable, pues no recibirá en los próximos años ingresos fiscales en el volumen necesario para pagar sus deudas. En otras palabras, ya casi no queda suficiente gente en edad productiva para hacer reflotar la economía.
Hay más puertorriqueños en EEUU que en la propia isla, y la tendencia parece profundizarse. Al respecto, Krugman considera que lo importante es que “los trabajadores puedan encontrar oportunidades en otro lado”, pero este criterio es fuertemente criticado por Fuentes.
“Puerto Rico es mucho más que un colectivo de ciudadanos estadounidenses que  casualmente viven en una isla caribeña y que pueden ser transferidos al continente si la isla tiene problemas. Es un colectivo de comunidades fuertemente vinculada con la isla en términos históricos, geográficos y económicos. ‘Empaca y vete de casa’ no es una buena recomendación de política”, enfatiza Fuentes.
En lo que el economista puertorriqueño concuerda con Krugman es en la necesidad de un “gobierno grande”, pero uno que implemente una política industrial, de desarrollo y de crecimiento basado en la igualdad.
“Puerto Rico necesita un gobierno enfocado en lograr un crecimiento y un desarrollo sostenible. En este sentido, el principal problema económico de la isla es político: los dos partidos tradicionales (el PNP y el PPD) son claramente incapaces de construir un gobierno así. Para quienes quieren quedarse y arreglar la economía puertorriqueña, el primer paso es votar de otra manera”,  concluye Fuentes.