Experto: “la Gran Recesión en realidad no ha terminado”

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Oct 30, 2016

El profesor de investigación de la facultad de ciencias económicas de la Universidad de Missouri, Kansas City e investigador asociado del Instituto de Economía Levy, 

Michael Hudson, observa que “todavía estamos en el colapso que comenzó después de 2008. No hay un nuevo colapso, no ha habido una recuperación”.

Es que “no estamos realmente en una recesión tradicional. La gente piensa en un ciclo económico, que es un auge seguido de una recesión y luego los estabilizadores automáticos reactivan la economía. Pero esta vez no la podemos reactivar”. 

La razón, dice, es que cada recuperación desde 1945 se ha iniciado con un nivel de deuda cada vez mayor. “La deuda es tan alta ahora, que desde 2008 hemos estado en lo que yo llamo la deflación de la deuda. La gente tiene que pagar tanto dinero a los bancos que no tienen suficiente dinero para comprar los bienes y servicios que producen”, explica. 

Esto ocasiona que en EEUU y Europa no haya suficiente “inversión nueva, no hay nuevos puestos de trabajo (excepto los empleos de «servicios» de salario mínimo) los mercados se están reduciendo y la gente no puede pagar sus deudas. Así que muchas empresas no pueden pagar a sus bancos”.

Por su parte, según un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), aproximadamente el 25% de los bancos de EEUU y alrededor de un tercio de los bancos europeos son demasiado débiles, incluso para beneficiarse de un aumento potencial de las tasas de interés y de cualquier ayuda para la recuperación, si la economía mundial sufriera un giro hacia abajo.

Esta situación se debe a que el modelo del enriquecimiento a través del endeudamiento es “un modelo falso”, argumenta Hudson; “No hay manera de que los bancos puedan cobrar todo lo que se les debe”, y “no podremos salirnos de ello hasta que eliminemos las deudas. Pero eso es impensable para el FMI. No puede decir eso, porque se supone que representa los intereses de los bancos”.

Es por ello que el experto norteamericano considera que “en realidad no hay una recuperación y no hay indicios de ella en el horizonte, porqué la gente tiene que pagar a los bancos. Es un círculo vicioso –o más bien, una espiral descendente. Básicamente, los economistas del FMI se limitan a alzar los brazos admitiendo que no saben qué hacer, dados los límites de su visión restringida”.

La deuda 

billonaria mundial

Según el citado informe del FMI, la deuda global ha llegado actualmente a cerca de 152 billones (millones de millones) de dólares, cifra que incluye la deuda pública, la deuda familiar, la deuda de las empresas no financieras.

Para Hudson, esto significa que la única manera en que la gente puede pagar la deuda es reduciendo drásticamente su nivel de vida, abolir los planes de pensiones, suprimir el gasto social, subir los impuestos.

O sea que por ejemplo la gente acepte “convertir sus planes de pensiones de prestación definida (usted sabe lo que va a recibir) en ‘planes de aportación definida’, en los que usted pone el dinero, pero no se sabe lo que tendrá al final”.

“Ese es el precio que la zona euro piensa que vale la pena pagar. Es el precio que pensó que valía la pena que Grecia pagara. Para salvar a los bancos, toda la zona euro debería volverse como Grecia. Hay que retrasar el reloj de la historia miles de años atrás y reducir la población europea a la esclavitud de la deuda. Y los líderes y los bancos urgen a los economistas responsables a que promuevan esta solución para la población en general”, advierte el experto.

Salvar a los bancos

En fin, para salvar a los bancos de las pérdidas que acabarían con su valor neto “hay que deshacerse de la Seguridad Social, con la idea de que el papel de los gobiernos es extraer ingresos de la economía para pagar a los tenedores de bonos y a los bancos”.

Cuando se dice “pagar a los bancos” lo que realmente se quiere decir es pagar a los tenedores de acciones bancarias. Estos son, básicamente, el Uno por Ciento más rico de la población mundial. 

“Lo que se ve directamente en el informe del FMI, en este crecimiento de la deuda, es que el Uno por Ciento de la población posee unas tres cuartas partes de toda esta deuda. Esto significa que hay que elegir: o bien salvas la economía, o bien salvas al Uno por Ciento de la pérdida de un solo centavo”, hace notar Hudson.

¿Qué fue lo que eligieron los principales tomadores de decisión del mundo? El experto responde: “Todos los gobiernos, desde la administración de Obama hasta Angela Merkel, la zona euro y el FMI se comprometieron a salvar a los bancos, no a la economía. Ningún precio es demasiado alto para intentar que el sistema financiero continúe funcionando algo más de tiempo”. 

Pero en los hechos, Hudson cree que no se puede salvar el sistema finalmente. “Es una cuestión de matemáticas”, dice. Porque las deudas crecen sin parar, y cuanto más crecen más se contrae la economía.

Y al reducir la economía, se reduce la capacidad de pagar las deudas, “por lo que es una ilusión creer que el sistema puede ser salvado. La cuestión es ¿durante cuánto tiempo la gente va a estar dispuesta a vivir en esta ilusión?”.