Paro conmemoró lucha continua de las mujeres por sus derechos

Escrito por  REDACCIÓN CENTRAL/EL PAÍS EN Mar 09, 2018

Una cruz elaborada con flores, carteles con nombres y decenas de zapatos, simbolizaba a todas aquellas mujeres que fueron víctimas de feminicidio. Esa cruz tenía un mensaje: no las olvidamos. Así el colectivo Ni Una Menos conmemoró el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

Diversas organizaciones que luchan por los derechos de las mujeres realizaron un paro simbólico en inmediaciones de la plaza Luis de Fuentes y Vargas, donde desarrollaron una serie de actividades que emocionaron a todos los presentes.
“Nos adherimos a este paro internacional de mujeres que es convocado por la Red Contra la Violencia en Tarija, es un paro movilizado, con actividades en la plaza principal y que ha demostrado que las mujeres organizadas tienen mucha fuerza y que todavía quedan políticas públicas para seguir trabajando y resolviendo. Nos da mucha fuerza para comprometernos no solamente en la lucha contra la violencia si no también para seguir trabajando en la inclusión laboral, en el tema de la salud y la capacitación a las mujeres para que busquemos mejores días”, dijo la secretaria de la Mujer y la Familia del Gobierno Municipal, Patricia Paputsakis.
De esta manera Paputsakis felicitó a todas las mujeres en su día, subrayando que desde su instancia continuará en la lucha por una vida mejor para todas aquellas mujeres que en algún momento fueron víctimas de violencia, para ayudarlas a salir adelante y dejar atrás ese círculo que trae severas consecuencias si no es frenado a tiempo.
“En este día quisimos hacer fuerza conjunta en contra de la violencia, básicamente ese es el espíritu con el que nos movemos, somos un colectivo que reivindica el más básico de todos los derechos, el derecho a la vida, un derecho que a las mujeres nos es negado muchas veces”, dijo Alba Van der Vark, miembro del colectivo Ni Una Menos Tarija.
En este entendido señaló que el hecho de que las mujeres estén ocupando espacios que antes no eran permitidos, ha provocado una reacción muchas veces negativa de la sociedad que de varios modos, va frenando e intentando controlar a las mujeres en los espacios tradicionales y esa rabia muchas veces se presenta como violencia.
“Mientras no transformemos nuestra forma de pensar, actuar y nuestra formar de hacer las cosas en la sociedad, esa violencia se va seguir reproduciendo, entonces necesitamos que las instituciones públicas y privadas hagan su trabajo, pero también la sociedad tiene que tomar conciencia de que hay cosas para cambiar”, dijo Van der Valk.
La directora del Equipo de Comunicación Alternativa con Mujeres (ECAM) y representante de la Red de Lucha Contra la Violencia, Peki Rubín de Celis, señaló que a raíz del esfuerzo conjunto de todas las organizaciones de mujeres se llevó a cabo el paro, enfatizando que el 8 de marzo las mujeres pararon con el fin de exigir la atención de las autoridades y de la sociedad civil.
En este contexto, acotó que no se puede dejar de lado que las mujeres en Bolivia son el grueso del trabajo informal, sin ningún tipo de beneficio social ni económico, pero tampoco se puede olvidar que cada tres días matan a una mujer.
“Recibimos entre ocho a diez denuncias por día relacionadas a la violencia contra las mujeres, es por eso que hoy en Tarija las mujeres paramos. Todos los días son nuestros, todos los días es una lucha y cada logro nos abre un espacio más para seguir consiguiendo un futuro mejor. Esta lucha es de hace muchos años, han tenido que morir mujeres para conseguir derechos, hoy siguen muriendo en manos de sus parejas, pero esta situación nos tiene que seguir dando fuerzas para exigir respeto a los derechos de las mujeres”, dijo Rubín.

 

el
apunte

Aún falta
aplicar las
leyes
aprobadas

La presidenta del Concejo Municipal de la Mujer, Rosario Michel, admitió que en los diferentes niveles de poder aún falta reforzar la aplicación de las diferentes leyes a favor de la mujer.
“Tenemos buena legislatura, estamos avanzando, pero falta la implementación. Es bien difícil pedir a una mujer que está pasando por el problema de la violencia que se anime a denunciar, muchas veces el temor a lo económico les impide salir de la dependencia. Hay programas que las apoyan, pero hay que aplicarlas”, dijo Michel.