Contratos inteligentes ganan espacio en el mercado mundial

Escrito por  INFOBAE/AGENCIAS Feb 05, 2018

Hoy en día es común escuchar que la inteligencia artificial va a traer cambios sustanciales en el ejercicio tradicional de las profesiones. Estudios evidencian que 7 de cada 10 trabajos en la industria financiera van a ser reemplazados o automatizados de alguna manera.

En esa realidad, emergieron los contratos inteligentes, que son documentos registrados en la blockchain. Permiten ahorrar costos y acelerar tiempos: en una cadena de bloques se pueden procesar miles de transacciones por segundo. Los usan bancos, instituciones educativas y particulares
La cadena de bloques o blockchain es un libro digital donde quedan registradas todas las transacciones que se hagan, por ejemplo con criptomonedas, como los bitcoins. Hoy en día esta tecnología se utiliza también para generar contratos inteligentes (smart contracts), es decir acuerdos que quedan guardados y validados en ese espacio virtual.
En la blockchain cada movimiento deja su marca digital. En los contratos inteligentes se estipulan las cláusulas y la red certifica si se cumplieron. También queda registrado qué pasos seguir en caso de incumplimiento (reparto de bienes, devoluciones o lo que corresponda).
Como se trata de varios equipos trabajando de manera integrada, habrá miles (o millones) de copias de ese contrato, con sus correspondientes validaciones, con lo cual sería imposible (o muy difícil) modificar el contenido porque en seguida quedaría en evidencia en la red.
En la blockchain se puede notarizar o avalar todo tipo de documentos. Además de ofrecer mayor trazabilidad, permite acelerar los tiempos de resolución.
“Bitcoin procesa entre 6 y 9 transacciones por segundo; Ethereum, 15 y hoy RSK procesa 100 por segundo. Con Lumino, una segunda capa de infraestructura, vamos a lograr procesar 20 mil transacciones por segundo”, explica a Infobae, Henry Sraigman, gerente de Desarrollo de Negocios de RSK, una plataforma de contratos inteligentes que cuenta con su propia blockchain, basada en la combinación de dos tecnologías: Bitcoin y Ethereum.
Al eliminar dificultad, tiempo e intermediarios también se logra reducir costos. Usualmente los desarrolladores de esta infraestructura cobran unos pocos centavos por alojar los contratos inteligentes en su red.
Esto puede verse como un beneficio para los usuarios finales así como para los bancos o compañías que pueden recurrir a este tipo de servicios para registrar transacciones, acuerdos o contratos.
Gurucargo, una plataforma dedicada a la logística en comercio internacional, desarrolló un servicio de seguros basado en contratos inteligentes para los envíos marítimos de proveedores chinos.
Un grupo de bancos, también firmó un memorándum de entendimiento para desarrollar una plataforma financiera potenciada por blockchain que apunta a pequeñas y medianas empresas en Europa.
Las entidades son el HSB, en el Reino Unido; la holandesa Rabobank; las instituciones financieras francesas Société Générale y Natixis; así como la banca italiana UniCredit y la KBC localizada en Bélgica.