Alianza para GANAR en Paraguay

Escrito por  Por: Javier Calderón Castillo / CELAG Dic 10, 2017

Luego del golpe parlamentario en 2012 contra Fernando Lugo, fraguado por los sectores concentrados de poder (y con mucha ayuda externa), parecía remota la posibilidad de consolidar una propuesta electoral capaz de desafiar al Partido Colorado. Esta formación política, heredera y continuadora de las secuelas dictatoriales de los 35 años del stronismo/partido colorado (1954-1989), dejó atornilladas prácticas antidemocráticas, represivas, en un marco de debilidad institucional y de manejo corporativo del Estado.

Sin embargo, a contramano de la situación en otros países de la región, se constituyó la alianza GANAR, conformada por el Partido Liberal (PLRA), el Frente Guasu (FA) y Avanzar (otras organizaciones vienen adhiriendo), con la propuesta programática de un cogobierno de perspectivas a largo plazo, para enterrar el “stronismo”[1].
La traición de Federico Franco[2], que facilitó el golpe, es un hecho difícil de pasar por alto, y constituye un antecedente a tener en cuenta. Renovar las posibilidades de la alianza entre los liberales y del Frente Guasu se logró por una definición de pragmatismo, según lo indica el candidato a vicepresidente de GANAR, Leo Rubín, quien dice con claridad que ninguna fuerza por sí sola podrá ganarle a la maquinaria clientelar del Partido Colorado. Rubín está convencido de poder ganar en abril de 2018 con una coalición mucho más madura y con aprendizajes adquiridos después de la experiencia de Lugo-Franco, que selló una alianza electoral coyuntural, sin agenda de Gobierno.
De acuerdo a lo convenido en los partidos de la Alianza Ganar, el nuevo compromiso corrige esos errores y se basa en construir un cogobierno, orientado por un programa que contiene ocho temas centrales (Justicia, Ambiente, Salud, Educación y Cultura, Equidad Tributaria, Soberanía Hidroeléctrica, Pueblos Indígenas y Estado de Derecho). Su realización necesitará de un conjunto de reformas constitucionales, como medidas de superación de la “enfermedad institucional” inoculada por el stronismo y profundizada por los gobiernos sucesivos del Partido Colorado. Como lo indica Leo Rubín, la alianza se realiza pensando en un programa, teniendo como referencia el pasado, pero mirando hacia adelante, porque “Creemos que para hacer esos cambios profundos que necesita el país se precisan varios períodos. Los progresistas dicen que le toca al PLRA la chapa (de la Presidencia), pero quizá en el 2023 nos toque a nosotros y así sucesivamente”[3].
La pelea se va a basar en cinco ejes que han sido grandes déficits en la gestión de Cartes; la reforma de la Justicia, la de la Salud Universal inexistente en Paraguay, la educación y cultura, la equidad tributaria y la soberanía hidroeléctrica y ambiental tan cuestionada en el vecino país.

Un escenario en construcción
En ese escenario, muy ligado al tema ambiental, el candidato Leo Rubín advierte que es necesario crear un Ministerio del Ambiente y el Agua para poner freno a la deforestación, y para generar acuerdos de explotación energética en condiciones favorables con las comunidades y territorios donde existen los proyectos, dando garantías constitucionales en los territorios de los pueblos originarios y del desarrollo pleno de las culturas[16].
Este es apenas un primer panorama de los temas en debate en Paraguay, que reúnen a la Alianza Ganar para enfrentarse al Partido Colorado por la Presidencia. No se contempla en el análisis el tema de la Ley de Defensa Nacional, modificada por Cartes recién posesionado como presidente en 2013, bajo la tesis de un enemigo interno que funciona como excusa para reprimir a las comunidades y militarizar el país[17].
De esta forma, el progresismo en Latinoamérica retoma fuerzas y empieza otra etapa orientada a crear alianzas o coaliciones muy amplias para derrotar a las élites oligárquicas que pretenden llevar a Latinoamérica al pasado. El próximo 17 de diciembre se conocerán las fórmulas presidenciales de ambas formaciones políticas, luego de las elecciones internas primarias. Por ahora, la espera ha servido para que la Alianza Ganar explique el programa y organice los temas logísticos de la campaña, en especial, los de testigos electorales y defensa de los votos mesa por mesa, pues existen riesgos similares a lo ocurrido en Honduras, donde todo indica que existió un fraude mayúsculo que tiene en vilo la democracia.