Reserva de Tariquía, una porción de paraíso en Tarija

Escrito por  YENNY ESCALANTE F./EL PAÍS EN Ene 04, 2018

La Reserva Natural de Flora y Fauna Tariquía es considerada un “pedacito de paraíso” en Tarija por contar con un paisaje único, caracterizado por su notable belleza conferida por el relieve montañoso, los exuberantes bosques y el aire puro. Allí habitan una variedad de plantas y animales silvestres. Quienes visitan el lugar también pueden conocer las ruinas de las misiones jesuíticas y dominicas.

Esta Reserva fue creada mediante Decreto Supremo 22277 del 2 de agosto de 1989 y elevada a Ley de la República Nº 1328 el 23 de abril de 1992. Está ubicada al suroeste del departamento de Tarija. El área comprende territorio con los municipios de Padcaya, Entre Ríos, Uriondo y Caraparí.
La población está conformada por campesinos inmigrantes de otros valles y del Chaco, que superan las 3.600 personas, mismas que dependen directamente de los recursos naturales como medio de subsistencia.
Según la organización no gubernamental Nativa, hablar de Tariquía es hablar de una gran diversidad de animales, planta y paisajes, pero también de sueños y esperanzas de cientos de familias que habitan las distintas comunidades al interior de la Reserva y, que en muchos casos, se encuentran a varias decenas de kilómetros de cualquier camino carretero.
Tiene una superficie de 246.870 hectáreas de una muestra representativa de la biodiversidad del ecosistema de Yungas Andinos o Selva Tucumana Boliviana, con bosques nublados, ríos caudalosos y clima templado a cálido. En estos ecosistemas se registraron 1.035 especies de flora, 58 de mamíferos, 241 de aves y 79 de peces.
Entre las especies amenazadas en cuanto a mamíferos está el jaguar. Hay reportes y denuncias de comunarios que este animal está siendo una amenaza para los terneros, por lo que han sido diezmados y por esto se han resguardado en la zona núcleo. Allí no se tiene acceso y tampoco se permite ninguna actividad, destaca una publicación del Blog Verde de Bolivia.
El área por ser una ecorregión rica en especies forestales de alto valor comercial, se enfrenta permanentemente a la amenaza de la extracción ilegal de madera y al ingreso de las empresas petroleras en busca de hidrocarburos.

Circuitos turísticos
Los comunarios ofrecen a los turistas diferentes circuitos turísticos, y uno de ellos es la “Travesía por el corazón de Tariquía”. Ésta se realiza por el Bosque Tucumano Boliviano, observando la flora, la fauna, los caudalosos ríos y la vivencia con pequeñas comunidades dispersas. Se disfruta de sus costumbres, gastronomía y otras actividades como las cabalgatas.
La travesía se la hace con el apoyo de la Asociación de Turismo Comunitario (Agatur) y ésta dura entre 3 a 5 días. Para el recorrido se ingresa por la población de Padcaya y se concluye en Emborozú o Sidras.
Otro de los lugares promocionados es Salinas, el cantón que ofrece el ecoturismo consistente en paseos a caballo, visitas a atractivos naturales como: Los Campos, Santa Clara y Lagunillas. Además cuenta con la histórica iglesia La Misión, construida por jesuitas para evangelizar a los guaraníes.
La visita a los atractivos turísticos requiere de tres días como mínimo. Para ello la comunidad cuenta con un albergue comunitario donde se brindan servicios de hospedaje, alimentación y guía turística.
Los visitantes también pueden hacer contacto con la naturaleza y la pesca en El Cajón. Esa comunidad ofrece su principal atractivo: el Río Tarija, con “bellísimos” paisajes y hábitat de fauna piscícola como el robal, el zurubí, el dorado, el sábalo y otros.
A futuro implementarán la “pesca del dorado con devolución”, para lo cual se construyó un albergue con capacidad para seis personas, en donde se podrá realizar esa actividad recreativa. De igual manera las comunidades de Chiquiacá y Tipas Timboy ofrecen otra variedad de atractivos.

Recomendaciones para
quienes visiten Tariquía

Quienes deseen conocer la belleza natural de Tariquía deben tomar en cuenta diferentes recomendaciones tales como solicitar el permiso de ingreso a la Reserva. Esto se realiza en las oficinas del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), ubicada en la avenida Jaime Paz Nº E-1171.
Los visitantes deben contratar los servicios de un guía local para que los oriente y deben seguir sus instrucciones, así como del guarda parques ya que son los encargados de hacer cumplir la normativa del área protegida.
Se debe transitar por los caminos y senderos de los circuitos turísticos autorizados, respetando la capacidad de carga y la señalización. También se pide al turista que proteja la flora y la fauna. “No perturbe acercándose o realizando molestos ruidos”, piden los comunarios. Tampoco se permite la caza ni la pesca, por lo tanto está prohibido portar armas o encender fogatas en lugares no permitidos.
Los turistas deben cuidar los sitios arqueológicos evitando alterarlos, tampoco deben contaminar el paisaje, por lo tanto se pide que lleven una bolsa personal para depositar allí la basura generada en el recorrido.
En cuanto a la ropa, para mayor comodidad deben utilizar calzados para trekking, sombrero, protector solar, repelente para mosquitos, agua embotellada, mochila, cámara fotográfica y muchas ganas para disfrutar.

Características
Según el Blog Verde de Bolivia, una de las características de la Reserva consiste en la difícil accesibilidad, que responde a su accidentada topografía y a la inexistencia de vías para ingresar a la mayor parte del área o a la precariedad de las mismas; el ingreso a la Reserva es generalmente por sendas y caminos de herradura, siendo algunos de la época colonial.